06/18/2026 | Press release | Distributed by Public on 06/18/2026 03:14
El Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), adscrito a la Secretaría de Estado de Migraciones, del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, ha identificado 31.003 contenidos de discurso de odio y narrativas discriminatorias en redes sociales durante el mes de mayo de 2026, según el boletín elaborado a partir del sistema FARO. El informe evidencia una mejora en la respuesta de las plataformas digitales. La tasa de retirada alcanza el 65% de los contenidos reportados, lo que supone un incremento respecto al mes anterior, que fue del 56%.
El análisis pone de relieve el papel clave de los mecanismos de colaboración con las plataformas. En particular, la vía trusted flagger concentra el 53% de los contenidos retirados, con un aumento de 5 puntos porcentuales respecto a abril (48%). En paralelo, las notificaciones realizadas como usuario normal alcanzan una tasa de retirada del 12%, frente al 8% registrado el mes anterior. En cuanto a la rapidez de actuación, el 8% de los contenidos se elimina en las primeras 24 horas, mientras que el 4% adicional se retira en el plazo de una semana desde su notificación.
El Boletín refleja diferencias relevantes en la eficacia de respuesta según la plataforma. TikTok alcanza una tasa de retirada del 90%, con un 31% eliminado en las primeras 24 horas. X también registra un 90% de retirada, destacando que el 96% de los contenidos eliminados se gestiona a través de trusted flagger. Instagram logra un 77% de retirada, lo que supone un incremento de 12 puntos respecto al 65% de abril. Facebook se sitúa en el 51%, con un 13% de eliminaciones en el plazo de una semana y YouTube registra una tasa de retirada del 19%, concentrando el 100% de las eliminaciones solicitadas.
Narrativas que presentan a los colectivos como amenaza
En cuanto al contenido, el informe señala que el 53% de los mensajes presenta a los grupos diana como una amenaza, manteniéndose en niveles similares a los del mes anterior (55%). Le siguen los contenidos que deshumanizan o degradan gravemente (23%), con un aumento de 10 puntos porcentuales respecto a abril (13%) y los que incitan a la expulsión (21%), con un descenso de 9 puntos respecto al mes anterior (30%).
Otro tipo de mensajes -como los que incitan a la violencia, promueven el descrédito o alaban ataques contra los grupos diana- representan, en cada caso, el 1% del total analizado.
Lenguaje agresivo y uso de formatos digitales
El boletín destaca el elevado nivel de hostilidad del discurso: el 87% de los contenidos utiliza lenguaje agresivo explícito, mientras que el 7% recurre a la ironía o el sarcasmo. Asimismo, el 34% de los mensajes incorpora imágenes, vídeos, memes o lenguaje codificado, lo que incrementa su capacidad de difusión y dificulta su detección automática.
El análisis muestra una fuerte concentración del discurso de odio en determinados colectivos. Las personas del Norte de África concentran el 78% de los contenidos, lo que supone un incremento de 24 puntos porcentuales respecto al 54% de abril. También destacan las personas musulmanas (25%), con un descenso de 13 puntos respecto al 38% del mes anterior y las personas afrodescendientes (11%), con un aumento de 3 puntos respecto al 8% de abril.
La inseguridad ciudadana como principal catalizador
El informe identifica la inseguridad ciudadana como el principal factor desencadenante del discurso de odio, al concentrar el 82% de los contenidos detectados. Otros ámbitos relevantes incluyen las políticas públicas (5%), la llegada en embarcaciones (5%) y el terrorismo (4%). Además, se recopilan contenidos vinculados a agresiones sexuales (4%) y conflictos armados (3%).
El OBERAXE mantiene una colaboración continuada con las plataformas digitales a través de espacios de diálogo y coordinación técnica, orientados a mejorar la detección y retirada de contenidos de odio en línea. El boletín de monitorización mensual se consolida así como una herramienta fundamental para analizar la evolución del discurso de odio en el entorno digital y apoyar el diseño de políticas públicas dirigidas a combatir la discriminación y promover la convivencia.