06/04/2026 | News release | Archived content
A continuación, se reproduce el texto íntegro del discurso pronunciado por Dean Ormston, Presidente de la Junta Directiva de la CISAC y Director Ejecutivo de APRA AMCOS, durante la Asamblea General del Centenario de la CISAC celebrada en París en 2026.
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Buenos días a todos y a todas.
Bienvenue à tous, chers collègues et amis (Bienvenidos, queridos colegas y amigos.)
C'est un vrai plaisir d'être ici à Paris (Es un verdadero placer estar aquí, en París.)
En tant que président, j'ai le privilège de vous souhaiter la bienvenue - à CISAC cent. (Como Presidente, tengo el privilegio de darles la bienvenida al centenario de la CISAC.)
Bueno, ese es todo mi francés de australiano.
¡Ahora voy a hablar en australiano!»
Björn ha dicho que la creatividad humana no es solo una forma de expresión. Es un testimonio. El reflejo de una vida.
Me gustaría retomar esa reflexión.
Hace unos meses, el Consejo de Administración de la CISAC se reunió en Sídney. Durante una recepción a la que asistieron músicos, artistas y responsables políticos de Australia y Nueva Zelanda, un anciano aborigen nos dio la «Bienvenida al país», es decir, a la tierra en la que nos encontrábamos.
Es una tradición muy arraigada en Australia.
Los pueblos de las Primeras Naciones mantienen un vínculo ininterrumpido con esa tierra desde hace más de 60.000 años, a través de sus cantos, sus relatos, sus ceremonias y su arte.
Cuando un anciano te da la bienvenida a su tierra, no se trata de una mera formalidad. Está recordando a todos los presentes que ese lugar está cargado de memoria.
Que las historias inscritas en esa tierra y los cantos que la recorren pertenecen a una comunidad, a una cultura viva.
Porque Björn tiene razón. La creatividad es un testimonio.
En las culturas de las Primeras Naciones, el canto no pertenece únicamente al artista, sino también a la comunidad. El relato no es solo personal; es ancestral. La creatividad está indisolublemente ligada a las personas y a la tierra.
Y esa creatividad no permanece encerrada tras las vitrinas de un museo. Está viva. Vive en la música que se está creando en este mismo momento, en los artistas cuyas canciones se escuchan en todo el mundo y encabezan los carteles de los festivales.
Pero las mismas plataformas y sistemas de IA que amenazan a los creadores presentes en esta sala también se nutren de esa tradición viva.
Para los creadores indígenas, no es solo su patrimonio lo que está en juego. También están en juego su presente... y su futuro.
Por eso, al reunirnos hoy aquí para celebrar el centenario de la CISAC, esta ceremonia de bienvenida a la tierra cobra para mí un significado especial, porque expresa algo por lo que todos nosotros luchamos.
Somos 227 sociedades de autores presentes en 111 países. Hablamos idiomas distintos, representamos formas de arte diversas y desarrollamos nuestra actividad en tradiciones jurídicas diferentes. Pero compartimos una misma convicción: que la creatividad humana, venga de donde venga y adopte la forma que adopte, debe ser protegida, valorada y respetada.
Y hoy esa convicción es más necesaria que nunca.
La creatividad es lo que nos define como seres humanos.
La vivimos, contribuimos a ella y nos enriquecemos gracias a ella cada día.
Nuestra prioridad son los creadores y la expresión humana de esa creatividad. El marco que la protege y la hace posible, y que reconoce su valor social, cultural y económico, tanto a nivel individual como colectivo.
Nunca ha sido tan importante mantenernos unidos y comprometidos con un objetivo común: proteger los derechos de los creadores.
La CISAC representa a más de cinco millones de autores y compositores, escritores, artistas visuales, guionistas y directores.
Es por todos ellos por quienes alzamos la voz. Esa es la magnitud de lo que está en juego.
[EL RETO]
Cada vez que una nueva industria ha prosperado gracias al trabajo creativo, la ley ha reconocido que los creadores tienen derecho a ser remunerados. La tecnología ha cambiado. Pero el principio sigue siendo el mismo.
Ya se trate de una emisión por radio, de una descarga en Internet, de una reproducción en streaming desde un teléfono móvil o de la incorporación de contenidos a un sistema de inteligencia artificial, la premisa de fondo no cambia: los creadores deben recibir una remuneración por el uso de sus obras.
Ese ha sido siempre el objetivo. Y debe seguir siéndolo hoy.
Mientras las grandes empresas tecnológicas explotan la producción creativa mundial y reducen el valor de la expresión humana a una sucesión de unos y ceros, debemos actuar con claridad, determinación y unidad para defender aquello que corresponde legítimamente a los creadores. Eso es lo que siempre hemos hecho. Y es lo que seguiremos haciendo.
Y ahora sabemos que es posible.
La reciente decisión del Gobierno australiano de rechazar una excepción para la minería de textos y datos aplicada a la IA demuestra que, cuando la comunidad creativa habla con una sola voz, los gobiernos escuchan.
Estamos en una posición única para representar la voz de los creadores de todo el mundo y dejar claro a los responsables políticos que la creatividad debe valorarse en su justa medida y que los creadores deben recibir una remuneración.
[PERSPECTIVAS]
La urgencia de esta batalla no debe hacernos olvidar una convicción que considero fundamental: que el futuro ofrece perspectivas alentadoras y grandes oportunidades para el sector de la gestión colectiva, siempre que estemos dispuestos a actuar.
Los desafíos son reales. Nos movemos en un entorno político, operativo y comercial cada vez más complejo. Pero la respuesta a esa complejidad pasa por la cooperación.
Es también la principal aportación de nuestra comunidad: un servicio prestado por personas para personas, orientado a las necesidades del mercado y respaldado por una tecnología inteligente.
La colaboración y las alianzas nos permiten generar economías de escala y ganar eficiencia, ofrecer mejores servicios a creadores, titulares de derechos y usuarios de licencias, y decir a cualquier creador que forme parte de nuestra comunidad, esté donde esté en el mundo: «Estamos aquí para ti. Protegemos y defendemos tus derechos. Luchamos para que tu trabajo sea reconocido y valorado, tanto a nivel local como mundial». La comunidad acompaña, defiende y protege.
La buena voluntad y el espíritu de compromiso de todas las personas que han construido esta comunidad durante el último siglo siguen vivos en cada una de las personas que hoy están presentes en esta sala.
Más adelante, a lo largo de la jornada, invitaremos a la comunidad internacional de creadores a unirse y a hacer un llamamiento a los responsables políticos de todo el mundo para que protejan los derechos de los creadores.
El Compromiso de París, adoptado hoy aquí es nuestra promesa a las futuras generaciones de creadores.
«Como reflejo de ese compromiso, hoy alzamos nuestra voz a nivel mundial en apoyo al proyecto de ley «Darcos» y hacemos un llamamiento a Francia para que apruebe esta legislación sin demora, introduciendo una presunción de uso de contenidos creativos por parte de las plataformas de IA».
La aprobación de esta ley en Francia tendrá un impacto enorme a escala mundial, al obligar a las plataformas de IA a rendir cuentas sobre el uso que hacen de las obras creativas.
Hace cien años, nuestros predecesores se reunieron en esta misma ciudad e hicieron una promesa.
Hoy renovamos ese compromiso. Actuamos con determinación para apoyar a la comunidad internacional de creadores.
La creatividad es un testimonio. El reflejo de una vida. Es un país, una comunidad y el espíritu humano expresándose en todos los idiomas, en todas las culturas y a través de todas las generaciones.
[CONCLUSIÓN]
Quiero dar las gracias a Gadi y a toda la Secretaría de la CISAC por la organización de esta Asamblea General, así como por la labor que realizan en favor de la comunidad de gestión colectiva y de los creadores a los que representamos.
Mi más sincero agradecimiento a Björn, nuestro incansable defensor, admirado y respetado en todo el mundo, y una auténtica referencia para los creadores de todo el planeta.
Y gracias también a nuestros Vicepresidentes.
Gracias a todos por acompañarnos hoy en la celebración de este acontecimiento extraordinario
¡Feliz centenario, CISAC! ¡Brindemos por nuestro futuro colectivo!