Universidad Nacional del Nordeste

06/05/2026 | Press release | Distributed by Public on 06/05/2026 06:37

“La tecnología debe ser una herramienta al servicio de la salud, sin perder de vista la dignidad humana”

En el especial de Radio UNNE sobre IA, la directora del Laboratorio de Tecnologías Exponenciales del Vicerrectorado de la Universidad Austral, Adriana Baravalle, habló sobre el uso responsable de las tecnologías en el sistema sanitario. Ante el avance de esta herramienta, recomendó a los profesionales de la salud poner el foco en la dignidad humana y la seguridad de los pacientes.

La acelerada incorporación de algoritmos de inteligencia artificial en el sistema de salud, está transformando los procesos de diagnóstico, análisis de imágenes médicas y la toma de decisiones clínicas. Cada vez más profesionales recurren a estas herramientas para optimizar tiempos, procesar grandes volúmenes de información y mejorar la precisión de determinadas prácticas. No obstante, la velocidad con la que estas tecnologías se integran a la atención sanitaria supera el desarrollo de marcos regulatorios específicos.

En este sentido, la problemática abre un interrogante sobre la calidad y confiabilidad de los sistemas, la transparencia de sus resultados, la protección de los datos personales y el respeto por principios éticos fundamentales en la relación entre médicos y pacientes.

Por ello y en el marco del especial de Inteligencia Artificial que realizó Radio UNNE, se consultó a directora del Laboratorio de Tecnologías Exponenciales del Vicerrectorado de Vinculación de la Universidad Austral, Adriana Baravalle quien confirmó que "si bien la IA hoy ya está operando en el sistema de salud argentino para predecir diagnósticos y analizar imágenes médicas, todo está ocurriendo de manera muy rápida, sin el tiempo para ponernos a pensar si realmente la tecnología que usamos es efectiva, dado que tiene un marco transnacional".

Adriana Baravalle es la directora del Laboratorio de Tecnologías Exponenciales del Vicerrectorado de Vinculación de la Universidad Austral.

En este sentido, aclaró que "sin pensarlo nos estamos basando en un modelo de software que tal vez se encuentre en otra región y no coincida con las características epidemiológicas de nuestra población, por lo que se requiere no sólo una regulación urgente, sino una medicina más humana con intervención empática y en situ del profesional".

"Tenemos algoritmos entrenados con datos de pacientes de otras regiones, con características diferentes a las nuestras. Esos modelos no son tan precisos como lo serían si utilizáramos datos de pacientes de enfermedades endémicas de nuestro país", apuntó.

Para la especialista, la construcción de capacidades intelectuales locales y el aprovechamiento del conocimiento científico nacional resultan fundamentales para desarrollar soluciones a las necesidades actuales del sistema sanitario argentino. "Si hay algo que sobra de nuestro país es talento. Tenemos investigadores, médicos y profesionales que entienden de esto", remarcó.

"Si hay algo que sobra de nuestro país es talento. Tenemos investigadores, médicos y profesionales que entienden de esto".

El desafío de construir confianza

Uno de los temas más relevantes surgidos de la mesa de diálogo fue la necesidad de fortalecer los mecanismos de transparencia y seguridad en el uso de la inteligencia artificial aplicada a la salud, dado que ya son varios los profesionales que advierten que los pacientes desconocen cuándo estas herramientas tecnológicas intervienen en su atención médica.

"La inteligencia artificial es un software, se puede usar mal si no se implementa correctamente. Lo primero es la persona, la tecnología tiene que estar a disposición y al servicio del bien común. Si no, no tiene sentido. Por eso es tan importante capacitar y formar a los profesionales", puntualizó.

Desde esa perspectiva, sostuvo que la discusión sobre IA no debe centrarse únicamente en la tecnología, sino también en los valores que orientan su uso.

Por otra parte, Baravalle remarcó la necesidad de fortalecer la infraestructura digital del sistema sanitario argentino. "No es posible desarrollar inteligencia artificial si no tenemos infraestructura adecuada, sistemas de comunicación robustos y datos de calidad", expresó.

La especialista consideró además que el desarrollo de estas herramientas requiere avanzar hacia historias clínicas electrónicas interoperables y estándares comunes que permitan compartir información de manera segura y eficiente entre distintos actores del sistema de salud.

"La inteligencia artificial es un software, se puede usar mal si no se implementa correctamente. Lo primero es la persona, la tecnología tiene que estar a disposición y al servicio del bien común. Si no, no tiene sentido. Por eso es tan importante capacitar y formar a los profesionales".

La tecnología debe estar al servicio de las personas

Durante la entrevista, Baravalle insistió en la importancia de evitar interpretaciones exageradas sobre las capacidades de la inteligencia artificial y recordó que se trata de herramientas desarrolladas por personas con un procesamiento acelerado basado en algoritmos. "Se les está dando a estas tecnologías una entidad que no tienen. Son modelos matemáticos que analizan datos y extraen conocimiento a partir de los datos históricos que tenemos".

En un contexto marcado por el avance acelerado de tecnologías emergentes como la computación cuántica, la especialista enfatiza en que la capacitación y la actualización permanente de los y las profesionales se vuelven indispensables. "Tenemos que formarnos, formar a los profesionales del futuro y entender cómo vamos a usar estas tecnologías", aseguró.

Y en un escenario en donde la velocidad de la transformación tecnológica supera la capacidad de adaptación de las organizaciones. "La velocidad en la que se mueven estas tecnologías exponenciales es difícil de seguir respecto a la velocidad que tiene la inteligencia humana para subirse a esa ola", dijo.

"Se les está dando a estas tecnologías una entidad que no tienen. Son modelos matemáticos que analizan datos y extraen conocimiento a partir de los datos históricos que tenemos".

Hacia una medicina aumentada, pero humana

Cabe destacar que con el objetivo de promover un debate amplio y multidisciplinario sobre el impacto de la inteligencia artificial en el ámbito sanitario, la Asociación Médica Argentina (AMA) y la Sociedad Argentina de Inteligencia Artificial (SAIA) impulsaron una mesa de consulta nacional que reunió a especialistas en medicina, derecho, tecnología, bioética, políticas públicas y representantes de organizaciones de pacientes.

El encuentro se realizó el pasado 20 de abril bajo el lema "Construyendo una arquitectura ética y técnica para una IA en salud centrada en la dignidad humana" y marcó el inicio de un proceso destinado a elaborar un conjunto de recomendaciones para orientar el desarrollo, la implementación y la regulación de estas tecnologías en el sistema de salud.

La acelerada incorporación de algoritmos de inteligencia artificial en el sistema de salud, está transformando los procesos de diagnóstico, análisis de imágenes médicas y la toma de decisiones clínicas.

El documento surgido de esta instancia aspira a convertirse en una referencia para quienes diseñan políticas públicas y marcos regulatorios vinculados a la salud digital. La iniciativa parte de una convicción compartida por los distintos actores involucrados, donde la inteligencia artificial posee un enorme potencial para transformar la medicina, mejorar diagnósticos, optimizar tratamientos y ampliar las capacidades de los profesionales de la salud. Sin embargo, esos avances sólo podrán consolidarse si están respaldados por criterios éticos, transparencia, protección de datos, supervisión humana y respeto por los derechos de los pacientes.

Para Adriana Baravalle, el eje de la discusión no debe centrarse únicamente en la innovación tecnológica, sino en el impacto que esta genera en la sociedad. "Lo que nos interesa es impactar positivamente en la sociedad. Siempre considerando la dignidad del paciente y el bienestar humano", sostuvo al final de la entrevista

En ese escenario, el desafío ya no es decidir si la inteligencia artificial formará parte de la medicina del futuro, sino establecer cómo hacerlo de manera segura, transparente y centrada en las personas. El debate recién comienza, pero el consenso alcanzado por especialistas, instituciones y pacientes marca un punto de partida: la tecnología debe ser una herramienta al servicio de la salud, sin perder de vista el valor fundamental que sustenta toda práctica médica, la dignidad humana. En palabras de Baravalle, el objetivo final es claro. "Lo que nos interesa es impactar positivamente en la salud de los habitantes", concluyó.

«La tecnología debe ser una herramienta al servicio de la salud, sin perder de vista el valor fundamental que sustenta toda práctica médica, la dignidad humana».

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