04/02/2026 | News release | Distributed by Public on 04/03/2026 12:56
2 abril, 2026Un mes después de asumir su histórica presidencia del sindicato United Steelworkers (USW), Roxanne Brown habló con IndustriALL en la Conferencia Internacional de Mujeres del USW, celebrada en Toronto. Sus palabras fueron un mensaje no solo para las compañeras presentes en la sala, sino para todo el movimiento a nivel mundial.
"Ese momento no se trató solo de mí. Fue para todas nosotras".
El 1 de marzo de 2026, Roxanne D. Brown se convirtió en la décima presidenta internacional del United Steelworkers (USW), siendo la primera mujer, y la primera mujer negra, en dirigir uno de los sindicatos más poderosos de América del Norte. Tiene muy claro lo que esto significa. No se trata de un hito personal, sino colectivo. Un momento que encarnó, como ella misma dijo, "tantas esperanzas, sueños, luchas silenciosas y oraciones", y que les pertenece a todas las compañeras a las que alguna vez les habían dicho que no estaban hechas para llegar a lo más alto.
Un mes después, en declaraciones a IndustriALL durante la Conferencia Internacional de Mujeres del USW, celebrada en Toronto, el peso de aquel momento aún seguía presente. Para las jubiladas que afirmaban que nunca pensaron que vivirían para verlo. Para las jóvenes que aún se preguntan si hay un lugar para ellas en la cúpula. Para la propia Roxanne Brown, que todavía se sorprende a sí misma llamándose "vicepresidenta" por costumbre.
"Las mujeres somos capaces de todo. No hay ningún trabajo, ningún cargo, ninguna cosa que sea insuperable para nuestras compañeras de todo el mundo".
Roxanne Brown no llegó a la presidencia por casualidad. Nacida en Kingston, Jamaica, y criada en White Plains, Nueva York, se incorporó al movimiento sindical a través de su propia experiencia vital: su madre y su tía trabajaban en empleos sindicalizados que les permitieron comprar una vivienda y acceder a la clase media. Esa transformación marcó todo lo que vino después.
Se afilió al USW hace 27 años y pasó casi tres décadas luchando por los trabajadores en los sectores de la salud, el comercio, la industria manufacturera y la seguridad en el trabajo. Durante todo ese tiempo, se mantuvo fiel a una convicción: los propios trabajadores son la mayor fuerza en cualquier espacio.
Ante una sala repleta de compañeras sindicalistas, Roxanne Brown impartió la lección que ha compartido con su propia hija y que ahora transmite a las mujeres de todo el movimiento.
"En algún momento, el mundo intentará decirles quiénes cree que son. Por eso es realmente importante que sepan quiénes son. Para que, cuando llegue ese momento, se mantengan firmes gracias al poder que les da saberlo".
Habla desde su propia experiencia. En los años previos a su elección, ella misma escuchó las dudas y las limitaciones que otros intentaban imponerle. Pero ella ya había decidido quién era.
Para Roxanne Brown, ser consciente de quién es una misma no es una cuestión pasiva. Significa saber qué es lo que te hace poderosa y proteger ese conocimiento de forma deliberada. Brown conecta con las personas a través de la conversación, de la escucha y de las historias que recoge y lleva a su trabajo.
Habló abiertamente sobre el síndrome del impostor, calificándolo no como un fallo personal, sino como algo estructural, algo con lo que las mujeres se enfrentan constantemente en espacios que no han sido concebidos para ellas.
"Incluso cuando una sabe quién es, esa confianza se tambalea un poco y el síndrome del impostor vuelve a aparecer", afirmó. "Es muy importante saber quién es una misma desde el principio y hacer todo lo posible, aunque sea con pequeños gestos, para seguir recordándolo".
Señalando a su hija de ocho años, que se encontraba en la sala durante la conferencia, Roxanne Brown dijo que tiene más confianza a su edad que la que ella tuvo jamás en la misma etapa. ¿Por qué? Porque creció rodeada de mujeres fuertes, tanto en su familia como en su entorno sindical, que le han mostrado cómo se ejerce el poder en la práctica.
"De eso se trata", expresó Roxanne Brown. "De mostrar lo que es posible".
La presidencia de Roxanne Brown no surgió de la nada. Fue el resultado de décadas de trabajo, gracias a un sólido modelo para el desarrollo del liderazgo femenino en el movimiento sindical mundial.
Women of Steel ("Mujeres del acero"), el programa específico del USW para la sindicalización y el liderazgo de las mujeres, es anterior a la participación femenina en la junta ejecutiva del sindicato. Cuando se fundó, todos los dirigentes al frente del USW eran hombres. La primera mujer no se incorporaría a la junta ejecutiva hasta 2008. Sin embargo, el expresidente internacional Leo Gerard asumió un compromiso con el programa, con sus compañeras del sindicato y con la idea de que las mujeres necesitaban una estructura en la que pudieran aprender, formarse y comprender cómo ejercer el poder.
Los resultados son evidentes. En 2008, había una mujer en la junta ejecutiva. Hoy, hay tres. La mayoría de los jefes de departamento del USW son mujeres. Y, por primera vez en la historia del sindicato, la presidenta internacional es una mujer.
"Si no contáramos con ese programa, no sé si habríamos tenido un sistema para hablar con las compañeras sobre su poder", afirmó Roxanne Brown. "Sobre lo que aportan al sindicato y cómo ese poder beneficia al sindicato".
Bajo la dirección de Randie Pearson, directora de Women of Steel, el programa se ha renovado por completo de cara a 2026. La formación, el lenguaje y los temas tratados se han actualizado para reflejar las necesidades actuales de las mujeres. Esto incluye el reconocimiento explícito de la violencia doméstica como una cuestión sindical, un tema que las compañeras antes no sabían con certeza que le importara a su sindicato.
"Las compañeras enfrentaban situaciones que ni siquiera imaginaban que pudieran ser abordadas por su sindicato", explicó Roxanne Brown. "Y eso es algo que está integrado en el programa que tenemos hoy en día".
Para las organizaciones afiliadas de todo el mundo que se encuentran al inicio de este camino, el mensaje de Roxanne Brown es claro: todo comienza con el liderazgo. El compromiso debe partir de la cúpula. Y el programa debe diseñarse para perdurar, no solo para las compañeras que están ahí hoy, sino también para aquellas que aún están encontrando su camino.
"Este es el comienzo",
afirmó.
"Y el objetivo es asegurarnos de que otras compañeras vean lo que es posible. Porque aún nos queda mucho por delante".
Como vicepresidenta regional para América del Norte de IndustriALL Global Union, Roxanne Brown aporta el peso de los afiliados del USW a una coalición mundial de trabajadores y trabajadoras de 130 países.
En un contexto en el que la política comercial de Estados Unidos, los ataques a los derechos de los trabajadores y el retroceso en las protecciones laborales están causando un gran impacto en los mercados de todo el mundo, esa conexión ha cobrado más importancia que nunca.
"Cuando Estados Unidos estornuda, el mundo se resfría", afirmó. "Los trabajadores estadounidenses no son el Gobierno. Nosotros también estamos sintiendo el dolor y la presión, y confiamos en la solidaridad de nuestra familia sindical en todo el mundo".
También habla con la misma franqueza sobre la amenaza que se cierne en su propio país. El clima político actual, el desmantelamiento de las garantías en materia de diversidad, equidad e inclusión, el debilitamiento de las normas de seguridad en el lugar de trabajo y el caos de una política arancelaria que ha trastocado las cadenas de suministro a nivel mundial no son solo ruido político. Causan daños reales a los trabajadores.
"En el último año se han recortado muchas de las garantías de seguridad y salud de los trabajadores", declaró ante la conferencia. "Puede que no veamos los efectos inmediatos de estos recortes. Pero los veremos".
Su respuesta a quienes intentan hacer que los trabajadores olviden su poder es contundente e inequívoca. Los trabajadores construyeron estas economías. Nadie más puede entrar en las minas, las fundiciones, las plantas de celulosa y papel y hacer lo que los sindicalistas hacen cada día. Ahí, insiste, es donde realmente reside el poder.
"Somos más que ellos. Tenemos el poder. Y eso es algo que debemos recordar en este momento".
En su opinión, IndustriALL es precisamente la plataforma que el movimiento necesita en estos momentos. Un espacio para reunir esa solidaridad, para ser sinceros sobre lo que exige esta coyuntura y para recordar a los trabajadores de todo el mundo que no luchan solos.
"La única forma de superar estos tiempos es siendo conscientes de que no estamos solos en esta lucha", afirmó. "De que los trabajadores y trabajadoras de todo el mundo están con nosotros".
Antes de retirarse del escenario en Toronto, Roxanne Brown miró a la sala, en la que más de la mitad de las asistentes participaban por primera vez en una conferencia de Women of Steel, y describió lo que veía.
"Esto es liderazgo", afirmó. "Compañeras que levantan la mano, con ganas de participar, con ganas de formarse, de adquirir nuevas herramientas. Ese es el tipo de liderazgo que esperamos como sindicato".
Habló de la compañera que la noche anterior le había contado que había sido nominada para presentarse a la presidencia local y que ver a Roxanne Brown le había hecho darse cuenta de que podía hacerlo. Habló de la joven que dijo estar dispuesta a participar más porque había visto no a una, sino a tres compañeras en la Junta Ejecutiva Internacional.
Ese momento, el 1 de marzo de 2026, dijo, no se trató solo de ella.
"Encarnó tantas esperanzas. Sueños. Luchas silenciosas. Oraciones. Y mucho más. Y lo hicimos todo juntas. Y seguiremos haciéndolo juntas".