02/03/2026 | Press release | Distributed by Public on 02/03/2026 06:12
Las trabajadoras de la empresa de arqueología Aixa-Can Mansana acumulan ya más de cinco meses de huelga indefinida para denunciar la precariedad estructural, la falta de seguridad laboral y los despidos injustificados que sufre la plantilla. A pesar de la prolongación del conflicto, la empresa sigue sin dar respuesta a las reivindicaciones y persisten las vulneraciones del derecho fundamental de huelga.
Aixa-Can Mansana es adjudicataria de proyectos arqueológicos de gran relevancia pública. Sin embargo, según denuncian las trabajadoras, las condiciones laborales están muy lejos de ser las adecuadas para un sector altamente cualificado y con responsabilidades patrimoniales de primer orden.
Un sector clave sostenido sobre la precariedad
El sector de la arqueología desempeña un papel fundamental en la preservación del patrimonio histórico y cultural. No obstante, la realidad laboral suele distar mucho de la imagen idealizada: jornadas a pie de obra, trabajo con maquinaria, elevados riesgos físicos y salarios bajos, inestabilidad y falta de protección.
En el caso de Aixa-Can Mansana, la plantilla denuncia que estas condiciones son estructurales y se arrastran desde hace años. Buena parte de las trabajadoras provienen de la antigua empresa Baula, sancionada por Inspección de Trabajo por prácticas irregulares como el uso de falsos autónomos y
condiciones insalubres, con multas de miles de euros. A pesar de la suspensión de actividad de Baula, el trabajo continuó bajo la razón social de Aixa-Can Mansana, manteniendo plantilla y licitaciones.
El ERE y el contrato fijo-discontinuo, detonantes de la huelga
El conflicto se agravó durante 2025. En abril, la empresa ejecutó un ERE con el despido de 25
trabajadoras, casi la mitad de la plantilla. Posteriormente, anunció nuevos despidos y la generalización del contrato fijo-discontinuo, una modalidad que la CNT considera fraudulenta y que condena a las trabajadoras a una inestabilidad permanente.
Este cúmulo de hechos fue el detonante de la huelga indefinida iniciada el 13 de agosto, que hoy supera ya los cinco meses sin avances reales en la negociación.
Reivindicaciones claras y asumibles
La plantilla mantiene cuatro demandas básicas:
Vulneraciones del derecho de huelga
Durante estos cuatro meses, la huelga ha contado con un amplio seguimiento y se han realizado concentraciones, acciones informativas y reuniones con administraciones, promotoras y agentes implicados en las obras. Se ha constituido un Comité de Huelga con potestad legal para acceder a los centros de trabajo y evitar la sustitución ilegal de huelguistas.
A pesar de ello, las trabajadoras denuncian que Aixa-Can Mansana y diversas constructoras han impedido el acceso del Comité a las obras, un hecho que consideran una grave vulneración del derecho de huelga y un obstáculo directo a la negociación.
Responsabilidad empresarial e institucional
Ante esta situación, la CNT exige responsabilidades no sólo a la empresa, sino también a las administraciones públicas y a los entes adjudicadores, para que garanticen el derecho de huelga, eviten el esquirolaje e intervengan ante las vulneraciones de derechos fundamentales.
Las trabajadoras de Aixa-Can Mansana aseguran que continuarán la lucha hasta lograr unas
condiciones de trabajo dignas, seguras y estables en un sector esencial para el patrimonio colectivo