01/12/2026 | Press release | Distributed by Public on 01/12/2026 08:06
NAIROBI - En su primera visita oficial como Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Barham Salih pidió hoy fortalecer el apoyo global para desarrollar las soluciones que las personas refugiadas necesitan para reconstruir sus vidas.
En declaraciones realizadas en Nairobi tras visitar el municipio de Kakuma, en el norte de Kenia, Salih reconoció la generosidad que desde hace décadas mantiene Kenia en la acogida de refugiados y las políticas con visión de futuro que les permiten trabajar y acceder a servicios de salud, educación y financieros.
"A pesar de los recursos limitados, Kenia sigue mostrando una solidaridad extraordinaria con las personas necesitadas mediante políticas inteligentes que fomentan la autosuficiencia y el crecimiento económico", declaró Salih. "Kakuma es un lugar de transformación e innovación, que envía un mensaje poderoso al mundo: en lugar de mantener a los refugiados en la dependencia de la ayuda, debemos priorizar urgentemente soluciones que les permitan vivir con dignidad y contribuir a la sociedad".
El Plan Shirika, liderado por el Gobierno de Kenia, es un marco audaz para pasar de la asistencia humanitaria a la autosuficiencia de las personas refugiadas y la coexistencia pacífica con las comunidades de acogida. Bajo este plan, los refugiados pueden acceder a documentos de identidad legales, permisos de trabajo, dinero y servicios bancarios electrónicos, educación pública y atención sanitaria universal.
Más de 800.000 personas refugiadas y solicitantes de asilo viven en Kenia. Alrededor de 300.000 refugiados, en su mayoría procedentes de Sudán del Sur, Burundi y la República Democrática del Congo, han encontrado seguridad en Kakuma, donde las consecuencias de la falta de financiación humanitaria son evidentes. El año pasado, se financió menos de una cuarta parte del presupuesto de ACNUR previsto para las necesidades en Kenia. Los refugiados y las comunidades de acogida se enfrentan a recortes en materia de atención sanitaria, agua y educación. Los servicios de protección se están reduciendo drásticamente: los centros de recepción están saturados y se están eliminando puestos de trabajadores sociales que apoyan a la infancia y a supervivientes de violencia de género.
"La crisis de financiación amenaza vidas y corre el riesgo de revertir los avances logrados con tanto esfuerzo. Por eso insto a los actores del desarrollo, instituciones financieras internacionales, donantes y al sector privado a que refuercen su apoyo al Plan Shirika", dijo Salih. "Estas políticas inclusivas tienen un gran potencial para transformar el futuro tanto de las personas refugiadas como de las comunidades que los acogen".
En Nairobi, el Alto Comisionado se reunió con el presidente William Ruto y otros altos funcionarios del gobierno. Salih elogió el papel histórico de Kenia en la acogida de personas forzadas a huir y agradeció a Ruto el compromiso del gobierno con políticas progresistas para los refugiados.