07/24/2026 | Press release | Archived content
El 24 de julio de 2026, el miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) y ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, asistió a la Reunión del Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores de los Estados Miembros de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), en Kirguistán. Asistieron los ministros de Asuntos Exteriores de los Estados Miembros de la OCS, así como el secretario general de la OCS y el director del Comité Ejecutivo de la Estructura Antiterrorista Regional, entre otros.
Wang Yi dijo que la Cumbre de Tianjin de la OCS trazó un plan estratégico para el desarrollo de los próximos diez años y marcó el inicio de una nueva etapa de desarrollo de alta calidad para la OCS. A lo largo del último año, la parte china ha puesto en práctica las importantes iniciativas propuestas por el presidente Xi Jinping, potenciando el desarrollo regional mediante las "Acciones de China". Se han puesto en marcha las siete plataformas de aplicación -industria verde, economía digital, innovación científica y tecnológica, energía, educación superior, formación profesional y técnica, e inteligencia artificial (IA)-, lo que ha dado lugar a más de 160 proyectos. Se sigue aplicando el plan de acción para el desarrollo de alta calidad de la cooperación económica y comercial, y el comercio entre China y los distintos Estados miembros ha crecido de forma constante. Se han puesto en marcha casi tres cuartas partes de los nuevos proyectos de energía fotovoltaica y eólica de 10 millones de kilovatios cada una, y se han aprobado más de dos tercios de los 100 proyectos de bienestar "pequeños y hermosos" destinados al bienestar de la población.
Wang Yi señaló que este año se cumple el 25.º aniversario de la fundación de la OCS. Desde sus inicios, cuando seis países se unieron para reforzar la confianza en el ámbito militar en las zonas fronterizas y luchar contra las "tres fuerzas malignas", hasta la actualidad, en la que 27 países -que representan casi la mitad de la población mundial- colaboran en más de 50 ámbitos, la OCS siempre ha defendido el "Espíritu de Shanghai" de la confianza mutua, el beneficio recíproco, la igualdad, la consulta, el respeto a la diversidad de las civilizaciones y la búsqueda del desarrollo común, ampliando cada vez más el camino hacia unas nuevas relaciones internacionales y la cooperación multilateral. En la actualidad, los cambios sin precedentes en cien años se aceleran, las turbulencias y las transformaciones se suceden con gran intensidad. La comunidad internacional espera que la OCS promueva la seguridad y el desarrollo de la región y resuelva los retos de la gobernanza global. La estrategia de desarrollo para los próximos diez años señala claramente que los Estados miembros llevarán a cabo una cooperación más estrecha para contribuir en mayor medida a la construcción de un mundo multipolar más democrático y justo.
Wang Yi presentó cuatro propuestas:
En primer lugar, hay que tomar como el pilar fundamental el "Espíritu de Shanghai". Debemos considerar siempre el "Espíritu de Shanghai" como la guía fundamental para gestionar los asuntos internos de la organización y desarrollar las relaciones exteriores, reforzar la confianza estratégica, mantener la unidad y la colaboración, ofrecer un apoyo mutuo firme y defender la apertura y la inclusión, de modo que el "Espíritu de Shanghai" ilumine el camino hacia una comunidad de futuro compartido para la humanidad.
En segundo lugar, hay que consolidar el baluarte para la paz y la estabilidad. Debemos defender en todo momento la resolución de las disputas mediante el diálogo, la superación de las diferencias mediante consultas y la defensa de la paz mediante la cooperación, con el fin de resolver adecuadamente los temas candentes a nivel regional e internacional. Hay que acelerar la puesta en marcha y la eficacia de los "cuatro centros de seguridad" para mejorar la capacidad de la región de responder a los riesgos y desafíos en materia de seguridad.
En tercer lugar, hay que impulsar la fuerza motriz para lograr beneficios mutuos y ganancias compartidas. Debemos reforzar la alineación entre las estrategias de desarrollo nacionales y las iniciativas de cooperación regional, construir conjuntamente la Franja y la Ruta de alta calidad, crear nuevos motores de crecimiento en los ámbitos del comercio, la inversión, la conectividad, la innovación tecnológica, las industrias verdes, la economía digital y la inteligencia artificial, y aunar esfuerzos para consolidar las cadenas de producción y suministro, con el fin de generar conjuntamente más frutos del desarrollo.
En cuarto lugar, hay que crear una zona modelo de gobernanza global. Debemos defender la autoridad y el papel de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los propósitos y principios de la Carta de la ONU y las normas básicas de las relaciones internacionales. Junto con los cerca de 160 participantes en la Iniciativa para la Gobernanza Global (IGG) y los más de 120 Estados miembros de la ONU que apoyan profundizar la cooperación con la OCS, debemos explorar la creación de un modelo eficaz de gobernanza global en el que participen todas las partes. Debemos perfeccionar nuestros propios mecanismos de funcionamiento y dar la bienvenida a que más países se unan a la OCS.
Wang Yi señaló que este año se cumple el 105.º aniversario de la fundación del PCCh y también marca el inicio del XV Plan Quinquenal de China. La China dirigida por el PCCh será siempre una constructora de la paz mundial, una colaboradora del desarrollo global y una defensora del orden internacional. La OCS ha sido siempre una prioridad importante en la diplomacia de vecindad de China. China está dispuesta a colaborar con los Estados miembros para, en esta nueva etapa de desarrollo de alta calidad de la OCS, promover y difundir el "Espíritu de Shanghai", consolidar y fortalecer la OCS, y forjar juntos un futuro mejor para la región y unas perspectivas prometedoras para el mundo.
Todas las partes reconocieron plenamente el trabajo de Kirguistán como presidencia pro tempore, valoraron muy positivamente los logros alcanzados por la OCS a lo largo de sus 25 años de existencia y coincidieron en que la OCS se ha convertido en la organización internacional regional con la mayor superficie de cobertura, la mayor población y un gran prestigio del mundo, constituyendo un pilar fundamental de un mundo multipolar y habiendo realizado una importante contribución a la promoción de la paz, la estabilidad y el desarrollo tanto regionales como internacionales. Ante la situación internacional cambiante y turbulenta, debemos defender los propósitos y principios de la Carta de la ONU, seguir promoviendo el "Espíritu de Shanghai", reforzar la confianza estratégica mutua, salvaguardar la soberanía y la integridad territorial de cada país, luchar contra las "tres fuerzas malignas" y la delincuencia organizada transnacional, ampliar la cooperación práctica en ámbitos como la energía, la conectividad y la economía digital, fomentar el diálogo entre civilizaciones e insistir en la resolución de los temas candentes mediante el diálogo y la consulta. Debemos impulsar la reforma y el perfeccionamiento de los mecanismos de trabajo, para que la OCS pueda tomar decisiones de manera más eficaz y pragmática, hacer oír con mayor fuerza su voz y responder activamente a los retos globales.
En la reunión se emitió la Declaración del Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores de los Estados miembros de la Organización de Cooperación de Shanghai y se firmaron las resoluciones relativas a los preparativos de la Cumbre de Bishkek de la OCS.
Durante la reunión, Wang Yi mantuvo además reuniones bilaterales con los ministros de Asuntos Exteriores de Rusia, Bielorrusia, Uzbekistán, Tayikistán, Irán y Pakistán.