09/16/2026 | Press release | Distributed by Public on 09/17/2026 14:44
El Ministerio de Relaciones Exteriores, conmemoró el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, establecido en 1994 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y celebró una década de enfriamiento sostenible en el marco de la Enmienda de Kigali, así como los avances de Panamá al lograr eliminar los Clorofluorocarbonos (CFC), un año antes de la fecha límite internacional.
"Si algo nos ha enseñado la historia de la capa de ozono es que la humanidad puede resolver problemas ambientales extraordinariamente complejos cuando decide actuar unida. El Protocolo de Montreal y la Enmienda de Kigali son muestra del multilateralismo útil con resultados concretos, han protegido la atmósfera y han demostrado que la diplomacia también puede salvar vidas, y Panamá, es un país que cree profundamente en el multilateralismo", dijo en la ceremonia protocolar el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha Vásquez.
Hace cuatro décadas, la ciencia advirtió que determinadas sustancias estaban deteriorando el escudo de ozono que protege la vida en el planeta. Y la comunidad internacional hizo algo que no siempre resulta fácil en diplomacia: Escuchó a la ciencia.
En 1985 se adoptó el Convenio de Viena. En 1987 el Protocolo de Montreal, y en el 2016 la Enmienda de Kigali incorporó una nueva dimensión al reducir progresivamente los hidrofluorocarbonos, potentes gases de efecto invernadero.
Panamá tiene razones para hablar con responsabilidad del tema, logró en el 2009 la eliminación total del consumo de clorofluorocarbonos, un año antes del plazo vinculante establecido por el Protocolo de Montreal y registra aproximadamente una reducción del 82% respecto de su línea base original y un cumplimiento del 100% de sus metas internacionales.
La primera etapa de la hoja de ruta bajo la Enmienda de Kigali proyecta, además, una reducción acumulada de aproximadamente 2.03 millones de toneladas de CO₂ equivalente hacia el 2029, comentó el canciller Martinez Acha Vásquez.
"El mundo no resolvió ese problema porque todos los países pensaran igual. Lo resolvió porque, aun pensando distinto, fueron capaces de ponerse de acuerdo sobre lo esencial. La ciencia identificó el problema. La diplomacia construyó el acuerdo. Los gobiernos establecieron las reglas. Las empresas desarrollaron soluciones. Los técnicos las implementaron. Y la sociedad las incorporó. Esa es la cadena que debemos preservar", añadió.
Destacó que Panamá quiere seguir haciendo su parte, con rigor, responsabilidad, ciencia, cooperación internacional y una convicción muy sencilla, porque proteger la capa de ozono es proteger las condiciones que hacen posible nuestro desarrollo, la posibilidad de que los niños puedan vivir, producir, alimentarse, estudiar, trabajar y prosperar en un planeta habitable.
El Protocolo de Montreal, considerado el acuerdo ambiental más exitoso del mundo, logró reducir numerosas sustancias que dañaban la capa de ozono y puso en marcha un proceso de recuperación que continúa. En el 2026, bajo el lema "Acción Global por un planeta más frio", la campaña internacional se enfocó en la refrigeración sostenible y la acción climática.
En la jornada académica, dirigida por el viceministro de Asuntos Multilaterales y Cooperación, Carlos Guevara Mann, los panelistas Cristina Vaca, punto focal del Protocolo de Montreal en el Minsa; William Guillén, gerente de Mantenimiento del Grupo Rey; y Juan Mathieu, director de Investigación y Estudios de Formación del INADEH, se refirieron respectivamente, al cumplimiento de compromisos internacionales y nacionales, la experiencia empresarial para adoptar tecnologías de menor impacto climático, mayor eficiencia y operación segura y la formación, competencias y transformación cultural.