En su intervención durante la 165 sesión ordinaria del Consejo de la Liga de los Estados Árabes a nivel ministerial, celebrada este domingo por videoconferencia, eL Sr. Bourita recordó que Marruecos, desde los primeros momentos del estallido de esta crisis, fue el primero en expresar su solidaridad con sus hermanos árabes, de conformidad con las Altas Orientaciones Reales.
El ministro también recordó que Su Majestad el Rey mantuvo conversaciones directas con Sus hermanos los dirigentes de los países del Golfo, en las que el Soberano «reafirmó la firme condena por parte del Reino de Marruecos de las abyectas agresiones dirigidas contra la soberanía de esos Estados hermanos y la seguridad de sus territorios, así como el apoyo de Su Majestad y Su pleno respaldo a estos países en todas las medidas legítimas que consideren adecuadas para la preservación de su seguridad y la tranquilidad de sus ciudadanos». La región árabe atraviesa un período delicado y extremadamente complejo, en el que «sufre agresiones encarnizadas que han sobrepasado todos los límites, dirigidas contra civiles inocentes e infraestructuras vitales como aeropuertos, puertos y centrales eléctricas, en flagrante violación de las leyes internacionales y de los usos y costumbres, y atentando de manera sin precedentes contra el derecho de los pueblos de la región a vivir con dignidad y seguridad», prosiguió el diplomático marroquí.
El ministro precisó que estos ataques tenían como objetivo países árabes que no eran parte en ningún conflicto, y advirtió de que "la continuación de estas agresiones, si no se controlan, corre el riesgo de extender este conflicto y convertirlo en un enfrentamiento regional que amenace la estabilidad de toda la región, e incluso la paz mundial», haciendo hincapié en los considerables daños que estas agresiones han causado a la economía regional e internacional". "¿Adónde nos llevan estas crisis? ¿Y hasta cuándo seguirá el régimen iraní socavando la seguridad y la estabilidad de la región, en una campaña de agresión que dura ya medio siglo?", se preguntó el titular de Exteriores, aludiendo a la preocupación expresada en el ámbito árabe ante esta situación.
Ante esta realidad, el ministro afirmó que la responsabilidad histórica que recae sobre los Estados árabes exige hacer frente a estas acciones con firmeza y determinación, reiterando su llamamiento a Irán para que cumpla la resolución 2817 del Consejo de Seguridad, así como a la cesación inmediata e incondicional de todas sus agresiones, y a «la formulación de una posición árabe unificada y firme frente a este comportamiento hostil». También llamó a apoyar «a los Estados árabes en todas las medidas legítimas que adopten para proteger sus territorios» y a «tomar medidas inmediatas y firmes para garantizar la seguridad del espacio aéreo regional y la seguridad de la navegación marítima en la región».
El Reino de Marruecos, que sigue de cerca las iniciativas y propuestas de mediación surgidas recientemente, reafirma que el diálogo serio y la primacía de la razón sigue siendo la única vía capaz de restablecer la seguridad y la estabilidad en la región, señaló Sr. Bourita, antes de anunciar que el Reino apoya y aprecia toda iniciativa destinada a la desescalada, a poner fin a la hemorragia del conflicto y a afianzar las bases que garanticen que no se repita en el futuro, sean cuales sean las circunstancias, con el fin de preservar el derecho de los Estados árabes hermanos y de sus pueblos a vivir en paz, estabilidad y seguridad. Concluyó que Marruecos, bajo la sabia dirección de Su Majestad el Rey Mohammed VI, que Dios le asista, se mantendrá firme en la defensa de los intereses supremos de la nación árabe, así como de la seguridad y la estabilidad en la región, encarnando así un modelo pionero de solidaridad concreta y de posturas de principio.