10/23/2025 | Press release | Distributed by Public on 10/23/2025 04:48
Mientras las inundaciones, los incendios forestales y las olas de calor azotan Europa y el mundo, nunca ha estado tan clara la necesidad de una acción climática urgente y unida. En vísperas de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima (COP30) que se celebrará en Belém (Brasil), el Parlamento Europeo ha adoptado una posición en la que pide a la UE que lidere una transición climática mundial justa y ambiciosa, combinando ciencia y solidaridad.
La COP30, que tendrá lugar del 10 al 21 de noviembre de 2025, será la primera gran cumbre desde que el Global Stocktake -el balance mundial quinquenal de los avances climáticos- confirmara que el mundo está lejos de cumplir los objetivos del Acuerdo de París.
La resolución del Parlamento, elaborada con una fuerte aportación del Grupo S&D, insta a la UE a establecer un nuevo objetivo climático basado en la ciencia para 2040 y a presentar una ambiciosa Contribución Determinada a Nivel Nacional (CDN) para 2035, a garantizar que la financiación climática llegue a los más afectados y a promover una transición energética justa que proteja a los trabajadores, las comunidades y los ecosistemas. También subraya que la acción climática debe estar vinculada a la paz, la estabilidad y los derechos humanos, reconociendo que el cambio climático es una amenaza global multiplicadora.
El Grupo S&D enviará una delegación compuesta por Mohammed Chahim, Annalisa Corrado y Heléne Fritzon a la Conferencia sobre el Cambio Climático de Belém.
Annalisa Corrado, ponente del S&D para la resolución de la COP30, dijo:
"La COP30 de Belém debe marcar un punto de inflexión para la justicia climática global y la cooperación. El mundo necesita no sólo una mayor ambición, sino una verdadera equidad y solidaridad, especialmente con los países en desarrollo, que son los menos responsables de las emisiones, pero se enfrentan a los impactos más duros del cambio climático".
"La UE debe predicar con el ejemplo, alineando sus objetivos para 2035 y 2040 con los últimos avances científicos, garantizando que la financiación de la lucha contra el cambio climático llegue a quienes más la necesitan y defendiendo una transición justa, inclusiva y basada en los derechos humanos.
"La acción por el clima no consiste únicamente en reducir las emisiones, sino también en proteger a las comunidades, construir la paz y dejar a las generaciones futuras un planeta en el que puedan vivir. La realidad es cruda: no hay Planeta B, y se nos acaba el tiempo para actuar".