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04/19/2026 | Press release | Distributed by Public on 04/19/2026 06:06

4ª Reunião de Alto Nível do Fórum Democracia Sempre - Declaração Conjunta - Barcelona, 18 de abril de 2025

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NOTA À IMPRENSA Nº 139

4ª Reunião de Alto Nível do Fórum Democracia Sempre - Declaração Conjunta - Barcelona, 18 de abril de 2025

Nosotras y nosotros, los Jefes de Estado y de Gobierno y los Altos Representantes reunidos en Barcelona, reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable con la defensa de la democracia, el respeto de los derechos humanos y el orden internacional basado en normas fundado en el derecho internacional, incluido el derecho de los pueblos a la autodeterminación y la resolución pacífica de los conflictos. Reiteramos nuestra determinación de trabajar conjuntamente para reforzar las instituciones democráticas y abordar los factores estructurales que las debilitan, erosionan la confianza pública y socavan la cohesión social. La democracia no es un logro estático, sino un proceso de construcción permanente, sustentado en la legitimidad, la eficacia y la capacidad de respuesta de sus instituciones.

Esta reunión se basa en el camino iniciado durante la Asamblea General de las Naciones Unidas de 2024, reforzado en Santiago de Chile en julio de 2025 y reafirmado al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas a finales de ese mismo año. En conjunto, estos hitos han consolidado un espacio compartido de diálogo y acción coordinada frente a los desafíos que afrontan las democracias en todo el mundo.

Nos reunimos en un momento de oportunidad global. La gran mayoría de la comunidad internacional permanece unida en su compromiso con el bienestar y el progreso humanos, la autodeterminación y los marcos de gobernanza inclusivos y democráticos que permiten a los pueblos y a las naciones forjar su propio futuro. En todas las regiones, los Estados reafirman su dedicación al sistema multilateral como fundamento indispensable para la convivencia pacífica, la igualdad soberana y la prosperidad compartida. Porque sabemos que es precisamente en tiempos difíciles cuando la cooperación multilateral, basada en el derecho internacional, los derechos humanos y el respeto mutuo, demuestra su mayor valor.

Al mismo tiempo, nos reunimos en un contexto de incertidumbre global. Somos testigos de serios desafíos al sistema multilateral, a la Carta de las Naciones Unidas, al derecho internacional, a la soberanía popular, a los derechos humanos y a la democracia. Todo ello ocurre en un entorno global cada vez más complejo, que pone a prueba la seguridad y la estabilidad económica de nuestros países.

Asimismo, el aumento de la desigualdad, la falta de rendición de cuentas por los crímenes internacionales más graves, la desinformación y la manipulación informativa, así como el uso indebido de las tecnologías digitales, están ejerciendo presión sobre la confianza pública, la cohesión social y las instituciones que representan y sirven a sus pueblos, así como sobre la creencia en la eficacia de la diplomacia multilateral.

En este contexto, consideramos que es tanto un imperativo ético como una responsabilidad política actuar colectiva y decididamente para proteger los valores de la democracia. Juntos, respaldamos lo siguiente: Reforzar el multilateralismo Reafirmamos que el respeto del derecho internacional y la cooperación multilateral siguen siendo los fundamentos más eficaces para la paz, el desarrollo sostenible y la dignidad humana. Por ello, nos comprometemos a:

  • promover un multilateralismo renovado y más eficaz, inclusivo y representativo, ncluido el marco global de financiación para el desarrollo, basado en el respeto del derecho internacional y sensible a las expectativas de la ciudadanía;
  • reforzar la diplomacia y la cooperación entre los Estados comprometidos con los valores democráticos, la justicia social, la soberanía y los derechos humanos;
  • reformar las Naciones Unidas, y en particular el Consejo de Seguridad, para que sea más adecuado a su propósito, representativo, democrático y eficaz en el cumplimiento de las expectativas de la opinión pública mundial y de su mandato.

En relación con la selección del próximo Secretario General de las Naciones Unidas, reafirmamos nuestro compromiso con los principios recogidos en las resoluciones de la Asamblea General, que subrayan la importancia de que las candidaturas encarnen los más altos niveles de eficiencia, competencia e integridad, así como un firme compromiso con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas. Reiteramos el compromiso contenido en el Pacto para el Futuro, destacando la necesidad de tener debidamente en cuenta el equilibrio de género y la rotación regional en el proceso de selección y nombramiento del Secretario General, recordando que en 80 años este alto cargo nunca ha sido ocupado por una mujer.

Junto a estas iniciativas, y con el fin de reforzar la protección de las mujeres, nos comprometemos a impulsar estrategias y políticas para combatir la violencia política y digital basada en el género, tanto para garantizar el derecho de todas las mujeres y niñas a vivir libres de violencia como para contrarrestar campañas destinadas a expulsar a las mujeres de los espacios públicos y políticos.

Un multilateralismo reformado e inclusivo, que requiere con urgencia abordar las diversas necesidades y desafíos a los que se enfrentan los países en situaciones especiales, en particular los países africanos, los países menos adelantados, los países en desarrollo sin litoral y los pequeños estados insulares en desarrollo, así como los desafíos específicos a los que se enfrentan los países de renta media y los países en situaciones de conflicto y posconflicto. reafirmamos que los países menos adelantados, como el grupo de países más vulnerable, necesitan un mayor apoyo global para superar los desafíos estructurales a los que se enfrentan para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible.

Integridad de la información y gobernanza digital democrática

Reconocemos que la desinformación, la manipulación de los ecosistemas informativos y el uso irresponsable de las tecnologías digitales plantean riesgos significativos para los procesos democráticos y la cohesión social.

Tomamos nota de la creciente concentración de influencia y de asignación de recursos en la economía digital, incluidos los destinados al desarrollo de la inteligencia artificial, y nos comprometemos a proteger a los usuarios y a salvaguardar la resiliencia democrática y los derechos en línea.

Reconocemos el papel de la transparencia pública y de las políticas de datos abiertos en la promoción de la integridad de la información y en el fortalecimiento del espacio cívico y de la confianza en las instituciones.

Por ello, nos comprometemos a reforzar la cooperación internacional para promover la transparencia, la rendición de cuentas y la gobernanza democrática en el ámbito digital. En este contexto, lanzamos la Mesa Redonda sobre Democracia Digital, centrada en el intercambio de experiencias sobre regulación digital y políticas públicas, así como de perspectivas sobre la agenda multilateral de gobernanza digital.

Instamos a los países a apoyar y reforzar los centros de transparencia algorítmica, las iniciativas para promover la integridad de la información, unos medios de comunicación libres, independientes y pluralistas, y la sostenibilidad del periodismo, así como a garantizar el desarrollo adecuado de las tecnologías digitales y de las redes sociales que beneficien a la ciudadanía, a las sociedades pluralistas y promuevan la soberanía digital.

Asimismo, reafirmamos nuestro apoyo a las iniciativas internacionales que promueven la integridad de la información y combaten la desinformación, incluidas las impulsadas en el seno del sistema de las Naciones Unidas, como la Iniciativa Mundial de la ONU y la UNESCO para la Integridad de la Información sobre el Cambio Climático.

Abordar la desigualdad y prevenir el extremismo

Reconocemos que la desigualdad persistente, la exclusión social, económica y política, y la falta de oportunidades crean un terreno fértil para el extremismo, la polarización y el retroceso democrático. Reconocemos que la diversidad social y cultural de las sociedades democráticas exige enfoques inclusivos, participativos e interculturales como condición esencial para la cohesión y la legitimidad democráticas.

Nos comprometemos a promover políticas públicas inclusivas y enfoques de gobernanza abierta que fomenten la justicia social, el diálogo social, la igualdad de género, la no discriminación por motivos de origen racial o étnico, la participación juvenil y la igualdad de oportunidades para todas las personas, reconociendo estos elementos como pilares esenciales de la resiliencia democrática.

En este sentido, acogemos con satisfacción la coordinación con iniciativas internacionales que abordan la desigualdad y la cohesión social, como el Panel Internacional sobre la Desigualdad presentado durante la Presidencia sudafricana del G20.

Reafirmamos nuestro compromiso con un sistema tributario justo y progresivo como fundamento importante para un desarrollo económico sostenible y equitativo. En este contexto, destacamos los debates e iniciativas en curso en materia de cooperación fiscal internacional, incluida la negociación de la Convención Modelo de las Naciones Unidas sobre Cooperación Fiscal Internacional, los informes de balance sobre la iniciativa de la OCDE/G20 contra la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios (BEPS) y las iniciativas de transparencia, así como los trabajos realizados en el marco de la Plataforma de Acción de Sevilla, como la Coalición para Gravar a los Superricos.

Sabemos que el cambio climático está agravando la desigualdad. Por ello, en la consecución de los objetivos de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y de las metas del Acuerdo de París, reafirmamos la importancia de acelerar la acción en esta década crítica.

Los países participan en el apoyo a la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, con el objetivo de implementar programas para combatir el hambre y la pobreza, en particular asegurando la financiación y el espacio fiscal necesarios para garantizar que estas políticas se lleven a la práctica.

Subrayamos que la delincuencia organizada constituye una amenaza significativa y perniciosa para la gobernanza democrática, al alimentar la corrupción, la violencia y las condiciones que facilitan el extremismo y la radicalización.

Asimismo, apoyamos iniciativas que empoderan a la juventud y promueven una participación inclusiva como medio para prevenir la radicalización y fortalecer la cultura democrática, como el Observatorio Multilateral Juvenil contra el Extremismo.

Del compromiso a la implementación

Desde el lanzamiento de esta iniciativa en 2024, hemos avanzado de la preocupación compartida a la acción coordinada. La reunión de Barcelona marca un paso decisivo hacia la implementación, apoyándose en las prioridades identificadas en Santiago y en las reuniones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Seguiremos desarrollando mecanismos concretos de cooperación, fomentando el intercambio de conocimientos y apoyando redes que reúnan a gobiernos, sociedad civil, academia y sector privado en defensa de la democracia.

Mirando al futuro

Instamos a otros países y socios a sumarse a esta iniciativa y a contribuir a la construcción de un espacio permanente de cooperación en defensa de la democracia, los derechos humanos, la justicia social y el derecho de los pueblos a construir su propio futuro.

Reafirmamos que la salvaguardia de la democracia es una responsabilidad compartida. Los gobiernos por sí solos no pueden tener éxito. Los parlamentos, las autoridades regionales y locales, la academia, la sociedad civil, los medios de comunicación y el sector privado desempeñan todos ellos un papel esencial en el fortalecimiento de la resiliencia democrática.

Acogemos con satisfacción la participación continuada de los diversos actores y alentamos una amplia implicación en los próximos hitos de este proceso.

Juntos, reafirmamos nuestra determinación de defender la democracia, proteger y fortalecer el multilateralismo, y garantizar que nuestras instituciones sigan siendo capaces de responder a las aspiraciones de nuestra ciudadanía.

Expresamos nuestro especial agradecimiento a Gabriel Boric, ex Presidente de la República de Chile, por su significativa contribución al desarrollo de esta iniciativa en apoyo de la democracia.

"En Defensa de la Democracia" volverá a reunirse en Nueva York en septiembre, durante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas.

Los países signatarios de la Declaración son: la República de Albania, la República Federal de Alemania, Australia, la República de Austria, Barbados, la República de Botsuana, la República Federativa del Brasil, la República de Cabo Verde, la República de Colombia, la República Eslovaca, el Reino de España, la República de Ghana, la República de Guatemala, la República de Lituania, los Estados Unidos Mexicanos, la República de Namibia, el Reino de Noruega, Palestina, la República Dominicana, la República de Sudáfrica, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y la República Oriental del Uruguay.

Categoria
Comunicações e Transparência Pública
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