05/17/2026 | Press release | Distributed by Public on 05/18/2026 16:04
Ubicada en la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia, la iniciativa reconoce el trabajo de cuidado y fortalece la autonomía económica de más de 250 mujeres tejedoras de la Asociación Josa Mujeres Constructoras de Paz, en el marco del Sistema Nacional de Cuidados de Colombia.
17 de mayo de 2026
Bogotá (OIT Noticias). A una hora y media de Valledupar, en el municipio de Pueblo Bello en el departamento del Cesar, se encuentra el resguardo indígena Arhuaco Jimaín. Allí, abre sus puertas la primera Casa del Cuidado Ancestral Arhuaca, un espacio destinado a la atención de niñas y niños de 0 a 7 años desde un enfoque étnico y comunitario, que además busca promover la autonomía económica de más de 250 mujeres tejedoras que trabajan diariamente por el bienestar y la calidad de vida de uno de los pueblos indígenas más grandes de la Sierra Nevada de Santa Marta.
Desde 2020, Yoraima Navarro lidera Josa Constructoras de Paz, una organización dedicada a revalorizar el trabajo de las mujeres indígenas asociadas mediante iniciativas productivas que representan un acto de resistencia y reconocimiento a generaciones de mujeres que han sostenido sus hogares y su territorio a través del tejido de mochilas y otras actividades generadoras de ingresos. La organización reúne inicialmente a tejedoras de las comunidades de Gun Aruwun, Sogrome, Ikarwa, Jimaín, Karwa y Simonorwa, y se proyecta como una experiencia piloto replicable en otras comunidades, en el marco de la puesta en marcha del Sistema Nacional de Cuidados, que incluye enfoque étnico e interseccional.
La asociación permitió identificar rápidamente uno de los principales desafíos que enfrentan las mujeres en el territorio: la redistribución de las cargas de cuidado. En este contexto, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) con el Ministerio de Igualdad y Equidad analizaron diez iniciativas piloto de cuidado basadas en comunidades de distintos territorios del país, entre las cuales destacó el trabajo de Josa Constructoras de Paz para recibir fortalecimiento mediante el modelo de economía social y solidaria (ESS). Este ejercicio evidenció la necesidad de crear un espacio comunitario de apoyo y redistribución del cuidado, liderado por y para la propia comunidad.
"Hoy, como Pueblo, nos sentimos profundamente felices y agradecidos, porque contamos con La Casa del Cuidado, un espacio que llega para cumplir una misión sagrada: aquí atenderemos a nuestros niños y niñas, quienes son el futuro de nuestra identidad. Al tener este espacio, damos a nuestras mujeres el tiempo y la tranquilidad que se merecen: tiempo para trabajar y cumplir sus metas, tiempo para seguir estudiando, tiempo para crear, tiempo para construir sus sueños y seguir creciendo como seres humanos y como parte de nuestra comunidad". Yoraima Navarro, lideresa Arhuaca, fundadora de Josa Constructoras de Paz.
Al tener este espacio, damos a nuestras mujeres el tiempo y la tranquilidad que se merecen: tiempo para trabajar y cumplir sus metas, tiempo para seguir estudiando, tiempo para crear, tiempo para construir sus sueños y seguir creciendo como seres humanos y como parte de nuestra comunidad
Yoraima Navarro, lideresa Arhuaca, fundadora de Josa Constructoras de Paz
La Casa del Cuidado Ancestral Arhuaca es la segunda iniciativa impulsada en el marco del programa "Prestación de cuidados a través de las cooperativas", financiado por el Gobierno de Suecia, en alianza con el Ministerio de Igualdad y Equidad. El programa busca fortalecer las organizaciones territoriales para avanzar en el reconocimiento y la formalización del trabajo de cuidado, mejorar las condiciones laborales y promover la igualdad de género, a partir del enfoque de las 5R promovido por la OIT: reconocer, reducir, redistribuir, recompensar y representar el trabajo de cuidado.
Una segunda apuesta luego del lanzamiento de la primera Casa del Partería en Quibdó que buscó reconocer el trabajo de más de 200 parteras del municipio. Para Paz Arancibia, Especialista en Igualdad de Género y No Discriminación de Oficina de la OIT para América Latina y el Caribe, "el trabajo decente en la economía del cuidado es un pilar de la justicia social y el desarrollo sostenible. Desde la OIT reafirmamos nuestro compromiso de fortalecer marcos institucionales que promuevan la economía social y solidaria, con perspectiva intercultural y de género, garantizando los derechos de las trabajadoras del cuidado, mayoritariamente mujeres indígenas y afrodescendientes y de quienes reciben estos cuidados. Entornos laborales seguros y equitativos e interculturalmente respetuosos son, ante todo, una inversión en cohesión social y en sociedades que cuidan".
El trabajo decente en la economía del cuidado es un pilar de la justicia social y el desarrollo sostenible.
Paz Arancibia, Especialista en Igualdad de Género y No Discriminación de Oficina de la OIT para América Latina y el Caribe
La Embajadora de Suecia en Colombia, Maria Cramér, destacó la relevancia de respaldar iniciativas orientadas al fortalecimiento de los sistemas de cuidado. "En su colaboración con Colombia, el Gobierno de Suecia ha priorizado la igualdad de género como un pilar fundamental. Para avanzar en este propósito, es indispensable contar con sistemas de cuidado que reconozcan el enorme aporte de las mujeres en labores no remuneradas. Los modelos de cuidado liderados por cooperativas de mujeres ofrecen alternativas concretas para visibilizar este trabajo y promover su empoderamiento y autonomía económica", afirmó.
En su colaboración con Colombia, el Gobierno de Suecia ha priorizado la igualdad de género como un pilar fundamental.
Maria Cramér, Embajadora de Suecia en Colombia
Este espacio de cuidado, liderado por mujeres de la comunidad, se integra como una experiencia piloto en el marco de la Política Nacional de Cuidado, establecida a través del CONPES 4143, con el propósito de fortalecer las organizaciones territoriales del sector y ampliar la oferta de servicios locales de cuidado de calidad en el país.
El proyecto es resultado de un esfuerzo articulado que destaca el diálogo y el trabajo conjunto con las autoridades indígenas, quienes aportaron el terreno y la estructura inicial de la casa; la OIT, mediante capital semilla apoyó la adecuación del espacio; y el Ministerio de Igualdad y Equidad, a través del Fondo Mujer, destinado a la dotación integral del lugar. Esta articulación permitió conectar las políticas públicas nacionales (A nivel macro) con las dinámicas organizativas territoriales (Meso y micro), fortaleciendo capacidades institucionales y comunitarias para avanzar hacia sistemas de cuidado más inclusivos, articulados y sostenibles.
Para el Ministerio de Igualdad y Equidad, el enfoque étnico del cuidado comunitario, no solo representa, un hecho histórico en el reconocimiento de derechos, sino también, entender el cuidado desde las cosmovisiones de los pueblos indígenas en Colombia.
Para Natalia Moreno Salamanca, directora de Cuidado del Ministerio de Igualdad y Equidad, "La Casa del Cuidado Ancestral Arhuaca representa una apuesta concreta por reconocer y fortalecer las formas propias de cuidado que históricamente han sostenido las mujeres indígenas y sus comunidades. Desde el Ministerio de Igualdad y Equidad creemos que avanzar hacia un Sistema Nacional de Cuidados implica construir junto a los territorios, respetando sus saberes, autonomías y formas de organización colectiva. Esta experiencia nos muestra que el cuidado también es una herramienta de justicia social, de autonomía económica para las mujeres y de protección de la vida y los territorios"
La Casa del Cuidado Ancestral Arhuaca representa una apuesta concreta por reconocer y fortalecer las formas propias de cuidado que históricamente han sostenido las mujeres indígenas y sus comunidades.
Natalia Moreno Salamanca, directora de Cuidado del Ministerio de Igualdad y Equidad