06/22/2026 | Press release | Distributed by Public on 06/23/2026 03:15
Cuarenta agentes sociales, económicos e institucionales han participado en la segunda sesión del proceso en Donostialdea, centrada en la definición y priorización de acciones concretas para la comarca.
La segunda sesión ha abordado 11 retos y 16 planteamientos de actuación para definir un proyecto de acción climática en Donostialdea, en el marco de una inversión de un millón de euros para las once comarcas de Gipuzkoa.
José Ignacio Asensio: «Queremos que las ideas que surjan de BateraLabs sean ambiciosas, pero también realistas y ejecutables, capaces de convertirse en proyectos concretos que mejoren la vida de las personas y puedan extenderse al conjunto de Gipuzkoa».
La iniciativa ha despertado una importante implicación ciudadana en Donostialdea. Desde el inicio del proceso se han recogido más de 130 propuestas ciudadanas vinculadas a ámbitos como la adaptación al cambio climático, la movilidad sostenible, la economía circular, la regeneración urbana o la mejora de la biodiversidad. Estas aportaciones han servido para identificar los principales retos de la comarca y orientar el trabajo colaborativo que se está desarrollando en el marco de BateraLabs.
Cerca de cuarenta agentes sociales, económicos e institucionales de Donostialdea han participado en la segunda sesión del proceso participativo BateraLabs, impulsado por el Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa y la Fundación de Cambio Climático Naturklima. La jornada ha estado centrada en la elaboración, deliberación y priorización de propuestas concretas para hacer frente a los retos climáticos identificados en la comarca.
El diputado de Sostenibilidad y presidente de Naturklima, José Ignacio Asensio, ha destacado que «la acción climática necesita la implicación de la ciudadanía y de los agentes del territorio para construir soluciones compartidas. Queremos que las ideas que surjan de BateraLabs sean ambiciosas, pero también realistas y ejecutables, para que puedan convertirse en proyectos concretos que mejoren la vida de las personas y refuercen la resiliencia de nuestras comarcas».
La sesión ha partido de los desafíos detectados durante el primer encuentro celebrado en Donostialdea en el pasado mes de marzo. Estos han sido agrupados y seleccionados atendiendo a tres criterios: su encaje dentro de las competencias de la Diputación Foral de Gipuzkoa, su alineación con las prioridades del Departamento de Sostenibilidad y su viabilidad económica.
Este último criterio establece que las propuestas trabajadas deben permitir el desarrollo de un proyecto en cada una de las once comarcas de Gipuzkoa con un presupuesto global de un millón de euros, garantizando así que las iniciativas surgidas del proceso participativo sean realistas y susceptibles de convertirse en actuaciones concretas.
Sobre esta base, las personas participantes han trabajado en torno a 11 retos y 16 planteamientos de actuación relacionados con cinco grandes ámbitos: salud y calor urbano, economía circular, gobernanza, movilidad sostenible y regeneración urbana.
Entre las principales preocupaciones identificadas destaca la necesidad de adaptarse al aumento de las temperaturas y a las olas de calor, mediante la creación de refugios climáticos y la adecuación de espacios de trabajo y entornos urbanos para hacerlos más resilientes. También se han planteado medidas para mejorar la calidad de vida en la ciudad, abordando problemas como la contaminación acústica asociada al tráfico, los eventos deportivos o determinadas infraestructuras de transporte.
En materia de economía circular, se han analizado propuestas orientadas a reducir un 15 % la generación de residuos en los próximos diez años, incrementar la recogida selectiva y la separación de la materia orgánica, así como disminuir la acumulación de residuos en el litoral y reforzar la corresponsabilidad ciudadana en la gestión de los desechos.
La movilidad sostenible ha sido otro de los ejes centrales del debate. Las personas participantes han planteado medidas para reducir el tráfico y las emisiones de gases de efecto invernadero, mejorar la conexión entre distintos puntos de la ciudad, adelantar el inicio del servicio de transporte público y avanzar en la electrificación de la movilidad y de determinados servicios urbanos.
Asimismo, se han abordado propuestas relacionadas con la regeneración urbana y la mejora de la biodiversidad, poniendo el foco en la creación de entornos más verdes, la conectividad de los ecosistemas y la adaptación de los espacios urbanos a las nuevas condiciones climáticas.
Por último, el proceso ha servido también para abrir una reflexión sobre la gobernanza ambiental y la gestión de los espacios forestales, poniendo sobre la mesa la necesidad de reforzar la conservación de los bosques y avanzar hacia modelos de gestión que contribuyan de forma más eficaz a la lucha contra el cambio climático.
La metodología de trabajo se ha basado en dinámicas participativas orientadas a concretar los problemas detectados, definir soluciones viables, identificar los espacios donde podrían implementarse y determinar las personas y agentes implicados en su desarrollo.
Las propuestas elaboradas por los grupos de trabajo han sido posteriormente expuestas y sometidas a un proceso de priorización colectiva, en el que las personas participantes han votado aquellas iniciativas que consideran más relevantes para el futuro climático de Donostialdea.
Las propuestas priorizadas se incorporarán al Portafolio Ciudadano de Acciones Climáticas, un instrumento que recogerá las iniciativas surgidas en cada comarca y que será trasladado a las administraciones y agentes implicados para favorecer su puesta en marcha.
El proceso BateraLabs en Donostialdea culminará con una tercera y última sesión, en la que las personas participantes decidirán qué proyecto de acción climática se desarrollará finalmente en la comarca a partir de las propuestas priorizadas durante el proceso participativo. De este modo, el foro avanzará de la identificación de retos y la deliberación colectiva a la definición de una actuación concreta con impacto real en el territorio.
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