07/25/2026 | Press release | Distributed by Public on 07/25/2026 14:10
Este sábado fue la tradicional Misa de Campo en la Pista Central de Palermo. Organizada por Misiones Rurales Argentinas, de la ceremonia participaron el presidente de la entidad, Nicolás Pino; el secretario de Educación de la Nación, Carlos Horacio Torrendell; directivos, familias, productores y representantes del sector.
"Sabemos que el desarrollo de nuestro país requiere consolidar espacios de encuentro, aprendizaje, y esperanza. Quiero invitar a todos a acompañarnos en nuestro camino", expresó, en la apertura de la ceremonia, Esperanza Socas Beccar, presidente de Misiones Rurales.
Seguidamente, el padre Marcelo Gallardo en su homilía, en la que destacó a María Auxiliadora, patrona del agro argentino, recordó el sentido último de servir a la Patria. "Estamos viviendo tiempos de transformación, que no son fáciles, pero los necesita Argentina. El rumbo está firme, y es un sacrificio valioso a los ojos de Dios", expresó.
Recordando las palabras del apóstol Santiago, memoria del día, el sacerdote transmitió un mensaje de unidad: "Dios soñó esta Patria y la bendijo con riquezas, con posibilidades y con talento. Un Dios que es eterno, y no se cansa de esperar a la Argentina y de hacer alianza con todos ustedes".
Finalizada la Eucaristía, se realizó el Encuentro Ecuménico que, con motivo de celebración por el aniversario de la SRA, reunió a representantes de diversas confesiones para compartir un espacio de reflexión, acción de gracias y oración comunitaria.
Del encuentro participaron los pastores Jorge Giménez y Rafael Pedace, miembros de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), junto al Padre Marcelo Gallardo.
"Damos gracias por quienes soñaron esta institución, por quienes la consolidaron, y por los trabajadores y productores que con su esfuerzo silencioso sostienen el presente y futuro de la Nación", expresó Pedace.
Y homenajeó la tarea que lleva adelante el agro argentino: "Toda cosecha es el encuentro entre la providencia divina y el trabajo humano. Ninguna semilla germina sin la bendición del Creador, pero tampoco produce sin la inteligencia, la perseverancia y el sacrificio de quien la cultiva".
A modo de cierre, el pastor Jorge Giménez dedicó sus oraciones al sector: "Concédele sabiduría a cada productor, trabajador y dirigente de esta institución. Bendice sus manos, fructifica el esfuerzo y, que por sobre todas las cosas, te busquen en primer lugar".