04/24/2026 | Press release | Distributed by Public on 04/24/2026 12:09
Nicosia (Chipre)
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, PEDRO SÁNCHEZ
Bueno, lo primero, dar las gracias a la hospitalidad del Gobierno de Chipre y a la sociedad chipriota por celebrar este consejo informal.
Y en segundo lugar, los temas. Los temas son las guerras.
Ayer tuvimos la ocasión de poder hablar con el presidente Zelenski, de expresar nuestro apoyo a la causa ucraniana en dos aspectos fundamentales. Uno, el de que por fin se ha desbloqueado, después de muchos meses, la ayuda de 90.000 millones de euros a la sociedad ucraniana, entre otras cosas para, no solamente desde el plano militar, sino también desde el plano institucional, sostener aún a un país que está en guerra desde hace más de cuatro años, ya vamos para el quinto año del intento de invasión de Putin hacia Ucrania.
Y en segundo lugar, también el debate sobre la membresía de Ucrania a la Unión Europea. Eso por un lado.
En segundo lugar, también tratamos la situación, la delicada situación en Oriente Medio. Por supuesto, la guerra en Irán. También, lógicamente, la guerra en el Líbano y la situación que se está viviendo en otras muchas partes del Oriente Medio, como es, por ejemplo, Siria o también en Gaza y Cisjordania.
Yo creo que, si hay una lectura que yo he querido compartir con los líderes europeos, es que la situación en Oriente Medio, la crisis provocada en Oriente Medio por esta guerra ilegal, lo que hace es demostrar el fracaso de la fuerza bruta y la exigencia de respetar el derecho internacional, el orden multilateral, salvaguardarlo y reforzarlo.
¿Por qué? Porque la ley del más fuerte al final hace que el mundo sea mucho más débil. Y es lo que estamos viendo, por desgracia, en Oriente Medio: una situación donde no se sabe exactamente cuál es el objetivo de la guerra; en segundo lugar, tampoco parece que haya una confianza entre las partes para poder lograr un acuerdo en el corto plazo. ¿Y eso al final a qué lleva? Uno, a sufrimiento, a pérdida de miles de vidas como consecuencia de las guerras, cientos de miles de personas desplazadas, por ejemplo, en el Líbano; y tres, un socavamiento del orden internacional y, finalmente, unas consecuencias económicas que están pagando ya los hogares, las empresas, las industrias, en definitiva, las economías europeas.
Simplemente para que nos hagamos una idea de la envergadura del impacto económico que estamos sufriendo: desde que se inició la guerra, en Europa se han aumentado en 24.000 millones de euros más el coste de importar combustibles fósiles, es decir, 500 millones de euros al día, 24.000 millones de euros, más 500 millones de euros al día.
Por tanto, desde ese punto de vista, creo que la medida, como siempre ha defendido el Gobierno de España, menos onerosa y que más vidas salva es que esta guerra acabe cuanto antes, y por eso hacemos un llamamiento a las partes para que se sienten, para que dialoguen y lleguemos a un acuerdo lo antes posible.
En segundo lugar, mientras tanto, lo que tiene que hacer Europa es, por supuesto, a partir de la comunicación de la Comisión, donde hace una serie de recomendaciones a los países para hacer frente a esta crisis energética y su impacto en los precios, singularmente de los combustibles, España siempre ha abogado por lo mismo: uno, por la electrificación, por tanto, por desengancharnos de los combustibles fósiles, ganar autonomía energética, y eso es apostar por las energías que tenemos en nuestro país, que es el Sol y, por supuesto, también es la energía hidráulica y el viento.
A partir de ahí, sí que le hemos pedido a la Comisión más ambición en la respuesta conjunta por parte de la Unión Europea.
¿Eso qué significa? Significa, en primer lugar, como saben, hay empresas que ahora mismo se están beneficiando del alza del precio del crudo, y, por tanto, tenemos que hacer una acción coordinada para que se vuelva a crear, como hicimos durante la crisis energética de Rusia, un impuesto a las grandes empresas energéticas, un impuesto extraordinario para permitir financiar buena parte de las respuestas que nos están llevando ahora mismo a proteger a los ciudadanos, a las empresas y a las industrias.
En segundo lugar, necesitamos más recursos para continuar con la electrificación y con la transformación energética verde de nuestras economías, también las interconexiones.
¿Eso qué implica? Desde el punto de vista de España, implica dos cosas. En primer lugar, la posibilidad y la propuesta que hemos hecho de extender los fondos europeos Next Generation de 6 a 12 meses más, más allá del mes de junio, para vincularlo con la electrificación de nuestra economía, para vincularlo con la transformación energética de la economía europea y, por tanto, de la economía española.
Porque eso es lo que nos va a hacer más resilientes. La gran lección de todos estos shocks energéticos derivados de guerras es precisamente eso, la necesidad de electrificar y de continuar con esa apuesta por las renovables que lleva haciendo el Gobierno de España desde hace ocho años a esta parte.
Y finalmente, abrir el debate. Al igual que se ha hecho con el presupuesto en defensa, con el gasto en defensa, abrir el debate de una flexibilización de las reglas fiscales para la inversión en esa transformación energética y en esa electrificación.
En definitiva, España ha puesto encima de la mesa propuestas que creo que son razonables, que creo que son consecuentes con la envergadura de la crisis energética que está sufriendo el mundo y que está sufriendo también Europa. Y, por tanto, estos son los planteamientos que yo hice en la cena de ayer y que haremos en el día de hoy.
Una última cuestión. Saben ustedes que el pasado martes el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en el Consejo de Asuntos Exteriores, planteó la suspensión del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea e Israel.
Ayer yo defendí esa posición, porque algo que nos está deslegitimando no solamente de cara al exterior, sino también de cara al interior, a nuestras sociedades, es este doble estándar, esta doble vara de medir que Europa está utilizando en Ucrania y en Oriente Medio.
Porque hay que recordar que el artículo 2 de ese Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea e Israel de lo que habla es de respetar el derecho internacional, el derecho humanitario. y claramente ni en el Líbano ni, desde luego, en Cisjordania, ni por supuesto en Gaza, Israel lo está respetando.
Y eso nos tiene que llevar también a esa reflexión y a esa acción, porque no puede ser que nosotros estemos unidos, como lo estamos, apoyando, como debemos hacerlo, a un pueblo que está siendo sometido a un intento de invasión y de cuestionamiento de su integridad territorial, y en Oriente Medio no hagamos lo propio, sobre todo cuando estamos hablando del Líbano y estamos hablando de Palestina, de Gaza y de Cisjordania.
Este es el planteamiento que también hice ayer. Desgraciadamente, hay Gobiernos que están a favor, otros Gobiernos que están en contra, no hay unidad al respecto, y el resultado al que todo ello nos lleva es a un debilitamiento de las posiciones de la Unión Europea en nuestra legitimidad, al menos política, y en nuestra credibilidad a la hora de defender causas tan justas como la de Ucrania.
Europa es un proyecto de paz, es un proyecto multilateral. Somos nosotros los que tenemos que defender ese orden internacional, ese respeto al derecho internacional, porque si no lo hacemos, la ley del más fuerte, que es lo que estamos viendo, nos lleva a un mundo más débil, mucho más inseguro y más incierto.
Y al final eso no es gratis, ni en vidas, ni en desplazamientos de refugiados, ni, por supuesto, en consecuencias económicas que, por desgracia, hoy tenemos que estar afrontando todos los Gobiernos como consecuencia de decisiones unilaterales e ilegales que se toman por terceros países.
P.- [Almudena Guerrero, TVE] Presidente, acabamos de saber que, en un correo interno, el Pentágono plantea la suspensión de España de la OTAN por no colaborar con Estados Unidos en la guerra contra Irán.
Presidente.- Bueno, nosotros no trabajamos sobre emails, trabajamos sobre documentos oficiales y posicionamientos que haga en este caso el Gobierno de Estados Unidos.
La posición del Gobierno de España es clara: absoluta colaboración con los aliados, pero siempre dentro del marco de la legalidad internacional.
P.- [Iñaki Aguado, Telecinco] Presidente, ayer escuchamos al expresidente Mariano Rajoy en sede judicial. ¿Le gustaría hacer una valoración de lo que vimos allí? Y si cree que el actual Partido Popular tiene algún tipo de responsabilidad en lo que estamos viendo en estos días [inaudible].
Y una segunda pregunta, porque acabamos la semana con el acuerdo también entre PP y VOX en Aragón, con la prioridad nacional en el centro. Me gustaría conocer el grado de preocupación del presidente del Gobierno y si sus socios aquí le han trasladado algún tipo de inquietud por el hecho de que la extrema derecha esté regresando a los Gobiernos regionales en España.
Presidente.- Bueno, son muchas preguntas, voy a tratar de responder a todas ellas.
La primera, sobre el juicio al señor Mariano Rajoy y a la anterior cúpula del Partido Popular y también del Ministerio del Interior.
Yo creo que lo que es importante sobre todo es que los ciudadanos recuerden qué es la Operación Kitchen, porque la Operación Kitchen son tres cosas.
Primero, es una financiación irregular sistémica del Partido Popular durante décadas.
Segundo, es un intento de obstrucción de la acción de la justicia y de la policía para investigar y enjuiciar esa corrupción y esa financiación irregular del Partido Popular. Y para ello utilizaron nada más y nada menos que la mal llamada policía patriótica para perseguir al antiguo tesorero del Partido Popular y, por tanto, destruir pruebas que pudieran incriminar a la cúpula del interior del gobierno de Mariano Rajoy o también a la cúpula del Partido Popular.
De eso estamos hablando, de corrupción, de financiación irregular, de obstrucción a la justicia y también de un intento de destrucción de pruebas que pudieran incriminar a esas direcciones.
Eso es de donde venimos. Y lo que quiero decirles a los ciudadanos es que cuando en 2018 llegamos al gobierno, todo eso desapareció. Todo eso desapareció. No hay policía patriótica.
Desde luego, siempre ha habido colaboración y cooperación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y con la Justicia, cuando hemos visto casos también de corrupción que por desgracia han afectado a mi partido, pero que hemos, por supuesto, respondido con la máxima contundencia y la máxima proporcionalidad a las graves acusaciones que pendían sobre antiguos responsables del Partido Socialista.
Y eso es lo que me gustaría que hiciera también el Partido Popular, no solamente ver y reprochar lo que hace uno u otro partido, sino también asumir esas responsabilidades. Y por desgracia, no hemos visto al Partido Popular reprochar, ni tampoco desmarcarse de esto, de esta Operación Kitchen.
Lo que hemos visto es, al contrario, amparar y respaldar en este caso al señor Mariano Rajoy. Pero de eso estamos hablando. Esa es la Operación Kitchen corrupción, financiación irregular, obstrucción a la justicia y la utilización espuria del aparato del Estado, en este caso de la de la Policía Nacional, de la mal llamada policía patriótica, precisamente para destruir pruebas y obstruir la acción de la justicia.
Y eso, afortunadamente, fue superado en el año 2018 con la moción de censura y también con la llegada de mi gobierno.
Finalmente, sobre los acuerdos del Partido Popular con Vox, hay algo que creo que ha pasado un poco desapercibido para muchos ciudadanos y ciudadanas y también para los medios de comunicación, y es el posicionamiento tan contundente que ha hecho una ONG tan relevante en la defensa de los derechos humanos como es Amnistía Internacional.
Amnistía Internacional, que es una ONG absolutamente independiente, no se casa con ningún gobierno. Lo que ha dicho es que estos acuerdos ponen en riesgo los derechos humanos en nuestro país.
Y yo no puedo sino coincidir con esa apreciación, porque cuando hablan de prioridad nacional están hablando de crear ciudadanos de primera y de segunda clase.
Cuando hablan de prioridad nacional lo que están hablando es de violar un principio básico de nuestra Constitución, como es la no discriminación y la igualdad entre ciudadanos, vivan donde vivan, sea cual sea su origen, su raza, su orientación sexual o su o su género.
Y esto quiero ligarlo con lo segundo, porque se empieza por esta discriminación, pero también en los acuerdos tanto en Extremadura como en Aragón se hace un señalamiento a asociaciones que cubren políticas sociales a las cuales no llega el Estado.
Y ahí estamos hablando de asociaciones de todo tipo, no solamente religiosas, sino también feministas, asociaciones que cuidan y que de alguna manera trabajan en pro de la diversidad.
De esto estamos hablando, de abrir la puerta a una discriminación que hoy afecta a ciudadanos migrantes, pero que pasado mañana sin duda alguna va a afectar a otros muchos colectivos que siempre han sido señalados por parte de la ultraderecha.
Y esto, evidentemente me lleva a la reflexión de si después de cuatro meses o seis meses negociando, lo único que pueden ofrecer a España, a Extremadura y Aragón, es este proyecto de involución y de reacción. Yo creo que es un auténtico desastre para los intereses de Extremadura, de Aragón y de y de España.
Creo que España avanza cuando mira hacia adelante, no hacia atrás, cuando reconoce derechos, no cuando los recorta, cuando ve la diversidad y en la igualdad elementos de desarrollo económico y de prosperidad y de cohesión, y no cuando ve en ellos un riesgo que evidentemente no es tal.
Lo que sí que puedo trasladarle es, por supuesto, al Partido Popular y a Vox y también a los ciudadanos para su tranquilidad, es que cuando exista alguna ley que contravenga este tipo de principios a los que he hecho referencia, que están en nuestra constitución, fundamental la igualdad entre españoles, entre ciudadanos que vivan en nuestro país, el Gobierno de España actuará con la fuerza de la ley y, por supuesto, con total contundencia.
P.- [Jordi Armenteras, RAC1] [parcialmente inaudible] …¿Cómo están las relaciones con Junts? ¿Como interpreta usted la petición que le ha hecho...?
Presidente.- Bueno, yo creo que los resultados de la acción del Gobierno están a la vista desde el punto de vista de crecimiento económico, de creación de empleo, de reducción de la desigualdad.
Por supuesto que nos queda todavía muchísimo por hacer, pero precisamente por eso la acción de este gobierno es tan necesaria no solamente hasta 2027, sino más allá.
Creo que la apuesta por la convivencia, por la cohesión, por la transformación estructural de nuestra economía, por la proyección internacional de España en valores, en principios que son tan importantes, hoy más necesarios que nunca, como es el respeto a la legalidad internacional y la salvaguarda de los derechos humanos, justifica la acción del Gobierno de España.
La relación, por tanto, con Junts, como con cualquier otro grupo parlamentario, es la de trabajar diariamente para tratar de sacar cuestiones políticas en beneficio de los ciudadanos de Cataluña y de España.
Y le diré una cosa, agradezco el apoyo que Junts a ha prestado en muchas ocasiones a estas políticas. Por ejemplo, con la convalidación del Real Decreto Ley para hacer frente a los efectos de la guerra de Irak en España.
Y eso no lo han hecho otros partidos que se dicen españolistas, como son los partidos de la oposición, que de nuevo no solamente en la guerra, sino también con este Real Decreto Ley de convalidación de medidas, lo que han hecho ha sido ponerse de perfil y abstenerse, no votar a favor.
P.-[Carlota Núñez, Cuatro] [inaudible]
Presidente.- España, va a defender siempre dos cosas.
La primera, el interés general de nuestro país.
Y en segundo lugar, el cumplimiento con nuestras responsabilidades que asumimos con toda garantía como buenos aliados que somos de la OTAN. De hecho, tenemos desplegados fuerzas militares en el este de Europa para defender la integridad territorial ante la amenaza rusa y, por supuesto, estamos apoyando a Ucrania utilizando también instrumentos de la OTAN para poder financiar la compra de armamento y de capacidades militares por parte de Ucrania.
Este debate lo tuvimos el pasado año precisamente a propósito del 5%. España manifestó que las capacidades que nos pedía la OTAN se podían cumplir con un 2,1% de nuestro Producto Interior Bruto. Y es lo que hemos hecho, precisamente este año por primera vez desde, creo recordar que es 2014, cuando se firmó este acuerdo con una anterior administración en la cumbre de la OTAN en Gales.
Hemos logrado llegar a ese dos 2,1%. Por tanto, desde nuestro punto de vista no hay debate. Cumplimos con las obligaciones.
Somos un socio leal, estamos comprometidos, desplegados en muchísimos de estas áreas que han sido solicitadas por los propios países. Y por tanto, absoluta tranquilidad.
P.-[inaudible]
Presidente.- Yo creo que uno es un buen marco, pero es insuficiente. Es un buen marco porque nos da algunas palancas para poder actuar, pero creo que hay dos elementos fundamentales.
El primero, tenemos que abrir el debate y aprobar una flexibilización de las reglas fiscales, como hicimos con el gasto en defensa. Yo ayer propuse que se abriera ese debate también para que el gasto y la electrificación de nuestra economía en la apuesta por las energías renovables no computará como déficit.
Y en segundo lugar, creo que tenemos que abrir un debate sobre la extensión de los fondos Next Generation seis o doce meses para los fondos que no han sido utilizados, sean utilizados para la electrificación y la transformación energética de nuestras economías.
Yo creo que la gran lección de todos estos shocks energéticos que estamos viendo, el de Ucrania, el de Irán, es la necesidad de hacernos más autónomos, más soberanos desde el punto de vista energético. Y eso pasa por la transformación energética y por las energías verdes.
Nosotros, gracias a esas energías verdes, hoy tenemos un precio de la electricidad mucho más barato que la media europea. Y eso tiene mucho que ver con esa apuesta que llevamos ocho años haciendo de electrificación, de transformación energética, de apuesta por la energía solar y por la energía eólica.
Y ojalá esto sirva también para que el resto de países puedan seguir esa línea, porque me parece que es la única que puede garantizar la supervivencia de nuestra industria y el bienestar de nuestros hogares.
Bueno, muchas gracias. ¿Cuándo regresáis?
P.- [Daniel Basteiro, Bloomberg] Presidente, una última cuestión sobre el proyecto FCAS que discuten Francia y Alemania. ¿Cree usted que el proyecto está en peligro? ¿Qué está condenado al fracaso por el desacuerdo entre los dos países?
Presidente.- Bueno, aquí lo que hay que recordar es que es un proyecto en el que España participa con un tercio, es un tercio España, un tercio Alemania y un tercio Francia.
Hay uno de esos tercios, no es España, que parece que tiene algunas dificultades en iniciar esa cooperación. Desde luego España no lo es y lo que queremos es que, de una santa vez, si me permite la expresión, este proyecto se desbloquee.
Porque cuando hablamos de la industria de defensa estamos hablando de esto. Estamos hablando de proyectos comunes europeos que nos permitan caminar hacia eso que, en fin, que yo defiendo y que he manifestado públicamente en muchas ocasiones que es un ejército europeo.
Y ese ejército europeo necesita capacidades europeas y necesita una industria europea también a la escala de las exigencias que requiere este momento tan difícil para el mundo y también para para Europa.
Muchas gracias.
Preguntas y respuestas en inglés:
P.- [inaudible]
Presidente.- Well, no, I think that most of the leaders have already said that this is not our war. I think what matters now is how do we find a solution. And for that, I think that Europe is, of course, building this Coalition of the Willing when it comes to the Strait of Hormuz. And of course, we are ready to help, but always within the framework of international law and multilateralism. This is, I think, the most important message: there is no way out of this crisis without fulfilling the international obligations and, of course, fulfilling the international law.
P.- [inaudible]
Presidente.- Well, I think that I can speak about Europe, and I think that over the last four years, Europe has shown its strong commitment with Ukraine, with its cause. And this commitment will last and will last until we reach a lasting and, let's say, a strong peace agreement between the parties.
P.- [inaudible]
Presidente.- Well, I think that we have to do it together. But if this is not the case, I think Europe should try it, because it's something that is not only related to the respect of territorial integrity of Ukraine, it's also related to the strengthening of the European Union project. And this is, I think, very important also to acknowledge, that this invasion is not only to invade Ukraine, but also to undermine our common project, which is the European Union. So why not? Let's try it. I think what is important is that we, within the international law, we find a solution to this war.
P.- Should Ukraine's accession to the EU be fast-tracked?
Presidente.- Well, I always, you know, coming from a country as a Spain, and we are now commemorating the 40th anniversary of our entrance in the European Union, Spain has been always very positive to any enlargement towards Ukraine, Moldova and of course, Western Balkans.
So I think that this is a commitment of Europe vis-a-vis Ukraine. And I think that Ukraine could strengthen our political project, the European Union project. So we are very positive and open for this discussion.
[Traducción:
P.- [inaudible]
Presidente.- Bueno, no, creo que la mayoría de los líderes ya han dicho que esta no es nuestra guerra. Creo que lo que importa ahora es cómo encontramos una solución. Y para ello, creo que Europa está, por supuesto, formando esta coalición de voluntarios en lo que respecta al estrecho de Ormuz. Y, por supuesto, estamos dispuestos a ayudar, pero siempre dentro del marco del derecho internacional y del multilateralismo. Este es, en mi opinión, el mensaje más importante: no hay salida a esta crisis sin cumplir con las obligaciones internacionales y, por supuesto, sin respetar el derecho internacional.
P.- [inaudible]
Presidente.- Bueno, creo que puedo hablar sobre Europa, y considero que, a lo largo de los últimos cuatro años, Europa ha demostrado su firme compromiso con Ucrania y con su causa. Y este compromiso perdurará hasta que alcancemos un acuerdo de paz duradero y, digamos, sólido entre las partes.
P.- [inaudible]
Presidente.- Bueno, creo que debemos hacerlo juntos. Pero si no es así, creo que Europa debería intentarlo, porque es algo que no solo tiene que ver con el respeto de la integridad territorial de Ucrania, sino también con el fortalecimiento del proyecto de la Unión Europea. Y creo que es muy importante reconocer también que esta invasión no solo tiene como objetivo invadir Ucrania, sino también socavar nuestro proyecto común, que es la Unión Europea. Así que, ¿por qué no? Intentémoslo. Creo que lo importante es que, dentro del marco del derecho internacional, encontremos una solución a esta guerra.
P.- ¿Debería acelerarse la adhesión de Ucrania a la UE?
Presidente.- Bueno, como usted sabe, viniendo de un país como España -y ahora que conmemoramos el 40.º aniversario de nuestra adhesión a la Unión Europea-, España siempre se ha mostrado muy favorable a cualquier ampliación hacia Ucrania, Moldavia y, por supuesto, los Balcanes Occidentales.
Considero que se trata de un compromiso de Europa en relación con Ucrania. Y creo que Ucrania podría reforzar nuestro proyecto político, el proyecto de la Unión Europea. Así pues, nos mostramos muy favorables y abiertos a este debate.]
(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)
(Intervención original en inglés y en español)