02/13/2026 | Press release | Archived content
La Organización Mundial de la Salud (OMS) resalta que la dosis neonatal de la vacuna contra la hepatitis B es una intervención eficaz y esencial de salud pública, con un historial demostrado. Previene la enfermedad hepática, potencialmente mortal, al interrumpir la transmisión maternofilial en el momento de nacer. Se utiliza desde hace más de tres decenios y más de 115 países la incluyen en su calendario de vacunación. Proteger a los recién nacidos con una dosis neonatal administrada oportunamente no solo aporta beneficios individuales, sino que además es crucial para las iniciativas nacionales y mundiales de eliminación.
En respuesta a recientes preguntas de los medios de comunicación, la OMS quisiera declarar lo siguiente:
La OMS es consciente del ensayo controlado aleatorizado (ECA) sobre la dosis neonatal de la vacuna contra la hepatitis B propuesto en Guinea-Bissau. Con arreglo a las preguntas planteadas en información disponible públicamente y en consulta con los pertinentes expertos, la justificación científica del estudio, sus salvaguardas éticas y su alineación general con los principios establecidos para las investigaciones con participantes humanos suscitan importantes preocupaciones en la OMS.
En su forma actual, y con arreglo a la información publicada, el ensayo es incongruente con los principios éticos y científicos establecidos.
La OMS es sabedora de que Guinea-Bissau ha suspendido el estudio hasta que se efectúen nuevos exámenes técnicos. La OMS está a disposición de Guinea-Bissau para prestarle apoyo mientras examina la vía que debe seguir y para acelerar la introducción de la dosis neonatal y fortalecer la aplicación mediante:
La OMS mantiene su compromiso de colaborar con las autoridades nacionales, los investigadores y los asociados para velar por que todos los recién nacidos -en Guinea-Bissau y en todo el mundo- reciban protección oportuna y basada en la evidencia contra la hepatitis B y que las investigaciones realizadas en este ámbito cumplan las más estrictas normas éticas y científicas.
La hepatitis B provoca cientos de miles de muertes cada año en todo el mundo. La transmisión en el momento de nacer es la ruta más habitual hacia una infección de por vida. Aproximadamente el 90 % de los recién nacidos infectados al nacer pasan a ser portadores crónicos de alto riesgo de cirrosis y cáncer de hígado.
Se estima que en Guinea-Bissau más del 12 % de los adultos tienen hepatitis B crónica (2022) y que la infección en menores de cinco años (en torno al 2 % en 2020) está muy por encima de la meta mundial (≤0,1 %). En 2024 Guinea-Bissau decidió oficialmente añadir la dosis neonatal contra la hepatitis B a su calendario de vacunación, con una introducción prevista para 2028 a más tardar. Esta decisión normativa confirma el valor de la vacuna y pone de relieve además el imperativo ético de no negar a los recién nacidos la protección oportuna.