08/31/2026 | Press release | Distributed by Public on 08/31/2026 11:29
La Universidad Nacional de Rosario restituyó dos legajos personales de integrantes de las Facultades de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas y de Odontología, víctimas del accionar represivo ilegal del Estado argentino durante el período 1968-1983.
Los legajos pertenecen a la doctora María del Rosario "Charo" Spetale y al doctor Constantino Razzetti, graduados y docentes de la UNR que fueron víctimas de la represión ilegal. La actividad fue organizada por el Área de Derechos Humanos de la Universidad, en conjunto con la Secretaría de Género, Derechos Humanos y Diversidad de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas y la Secretaría de Derechos Humanos de la Facultad de Odontología.
"Es importante poner en acto cuál es el compromiso de nuestra institución y esta actividad lo deja claro. Hemos podido construir una agenda potente en materia de derechos humanos, producto de un compromiso colectivo que asumimos con los organismos de la ciudad, que siempre acompañan nuestras propuestas. Quiero valorar especialmente a los equipos que hicieron un gran trabajo de recuperación, porque son muchas las personas que han puesto todo su esfuerzo para alcanzar este objetivo. Claramente es un acto de reparación y justicia, pero además es toda una declaración de principios de nuestra comunidad", expresó el rector Franco Bartolacci.
En ese sentido, agregó: "Es un acto de resistencia necesario frente a un negacionismo expreso, a una naturalización de la violencia y a una historia de la humanidad brutal, marcada por guerras y ferocidad, en la que volvemos a escuchar cosas que pensábamos que ya no escucharíamos. Después de más de cuatro décadas de la recuperación de la democracia, cuando entendíamos que había ciertos consensos que formaban parte de la convivencia de las argentinas y los argentinos, volvemos a discutir los fundamentos mismos que dieron sentido a esa recuperación: el Nunca Más. Es un acto para resistir y construir esos pequeños actos de memoria, para plantar bandera y, en ese plantar bandera, hacer una declaración pública y política en la Universidad. Y con ello va nuestro compromiso".
A partir de 2023, el Área de Derechos Humanos de la Universidad Nacional de Rosario, en coordinación con el Consejo Académico de Derechos Humanos, puso en marcha el Protocolo de Búsqueda Documental para la Reparación Histórica de integrantes de la comunidad universitaria víctimas del accionar represivo ilegal del Estado argentino entre 1968, año de fundación de la Universidad, y 1983. El protocolo establece el procedimiento para la búsqueda y reparación de los legajos de quienes sufrieron persecución, detención y/o desaparición por razones políticas, ideológicas o gremiales.
La responsable del Área de Derechos Humanos de la UNR, Paula Contino, destacó la importancia de reflexionar sobre el sentido de las políticas de memoria y aquello que la sociedad decide preservar y defender. "Es importante pensar en el contenido de las políticas de memoria: qué queremos preservar, qué queremos atesorar y qué queremos defender. El olvido social alrededor de los crímenes masivos que nos dejó la última dictadura cívico-militar y el preludio represivo de la Triple A puede amenazar nuestra identidad colectiva, convertirse en garantía de impunidad para los perpetradores y los apologistas del presente y esquivar el verdadero sentido de la paz, que solo se puede construir en base al ejercicio real de la justicia y la reparación", sostuvo.
En esa línea, Contino planteó que la memoria no se limita a conmemorar el pasado, sino que constituye una herramienta para intervenir en el presente y construir el futuro. "Si bien la memoria implica, en alguna de sus maneras, conmemorar o rememorar, podemos decir también que es el único pasaje que rompe con esa idea lineal del tiempo: pasado, presente y futuro. Hoy el pasado está adelante porque es la única forma de evocar lo que nos sucedió hace 50 años, con el golpe más brutal que conocimos en el siglo XX, y es desde el presente que podemos hacer esta evocación. Por eso estamos acá, todas y todos, para defender nuestra memoria histórica, reivindicar a las 30.000 personas que fueron atravesadas por la violencia estatal y también a quienes sufrieron exilios, perdieron sus trabajos o fueron borrados y desdibujados de la vida cotidiana y de los archivos oficiales de nuestra Universidad bajo falacias o falsas consignas como cesantía, abandono o fallecimiento".
El decano de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas, Andrés Sciara, destacó la importancia de sostener las políticas de memoria y derechos humanos: "No es fácil en estos momentos seguir construyendo memoria. No es fácil, pero es más importante que nunca. Y creo que que tanta gente estemos acá significa que tenemos raíces muy fuertes para, aunque suframos un poco de viento, resistir y seguir creciendo en la memoria histórica, en la defensa de los derechos humanos y en la verdadera justicia en este país". En ese sentido, valoró también el compromiso institucional de la Universidad y el trabajo sostenido de familiares y allegados: "Que estemos acá implica también una decisión institucional muy fuerte, que parte desde el rector Franco Bartolacci y parte, obviamente, de la búsqueda inquebrantable de la verdadera justicia de familiares y amigos de Charo y Constantino".
Por su parte, la decana de la Facultad de Odontología, Claudia Lezcano, destacó el valor de reconstruir la historia de Charo Spetale, cuya trayectoria docente y profesional fue invisibilizada por la última dictadura cívico-militar. "La época oscura nos robó muchas cosas, pero no nos puede robar esto. Esta oportunidad de reparación no es solo poder acercar un documento, sino también respetar que existió, que tuvo un nombre y que tuvo un desarrollo en cátedras y hospitales. Dejó legajos inconclusos, pedazos de historias interrumpidas, pero hoy sabemos que están, que fue nuestra docente y que seguramente trabajó y se desveló para que los estudiantes tuvieran la posibilidad de formarse también en las ciencias básicas. En este Día de la Reparación, nuestro reconocimiento ya está acá, con nosotros, y a partir de ahora estará en la memoria de todos los que no la conocieron".
Los legajos fueron recibidos por Pablo Di Tomaso, exdirector de Museos de Cañada de Gómez, quien impulsó la búsqueda y recuperación de la documentación correspondiente a Spetale, y por Agostina Razzetti Koller, nieta de Constantino Razzetti, quien promovió la reconstrucción de la trayectoria de su abuelo. Como cierre de la jornada, se inauguró una placa conmemorativa en homenaje a ambos, como parte de las acciones de recuperación y preservación de la memoria de la comunidad universitaria.
Durante el acto también se destacó y agradeció especialmente la presencia de los organismos que integran el movimiento de Derechos Humanos de la ciudad de Rosario, actores fundamentales en la construcción colectiva de Memoria, Verdad y Justicia. Participaron representantes de Abuelas de Plaza de Mayo Filial Rosario, APDH Regional Rosario, Asociación Anahí Filial Rosario, Biblioteca Popular "Constancio C. Vigil", Centro Cultural Madres de Plaza 25 de Mayo Rosario, Colectivo Nacional de Ex Pres@s Polític@s y Familiares, Documenta Baigorria, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas Rosario, H.I.J.O.S. Regional Rosario, Liga Argentina por los Derechos Humanos, Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, Nietes Rosario, Ronda de Madres de Plaza 25 de Mayo, Multisectorial contra la Violencia Institucional y Mesa de Trabajo por la Ley de Reparación Histórica para las Sobrevivientes Travestis-Trans post-dictadura.
La recuperación de dos historias
La restitución de los legajos permitió también recuperar las historias de María del Rosario "Charo" Spetale y Constantino Razzetti, dos integrantes de la comunidad universitaria cuyas trayectorias estuvieron atravesadas por la violencia política.
Farmacéutica, bioquímica y doctora en Bioquímica, Spetale desarrolló una destacada carrera científica y docente en la Universidad. Integró equipos de investigación dedicados al estudio del metabolismo hepático de la bilirrubina y la farmacocinética, publicó trabajos en revistas internacionales y se desempeñó como docente en distintas unidades académicas, además de trabajar como laboratorista en el Hospital Centenario. Su trayectoria fue brutalmente interrumpida en agosto de 1976, cuando fue asesinada en la puerta de la vivienda que compartía con Esther Eva Fernández, quien era buscada por un grupo parapolicial. Tenía 44 años. La restitución de su legajo permite recuperar no solo documentación institucional, sino también su nombre, su trayectoria y una parte de la historia de la Facultad de Ciencias Bioquímicas que la violencia y el terrorismo de Estado intentaron borrar.
La historia de Constantino Razzetti también permite reconstruir una trayectoria académica, profesional y política atravesada por la persecución. Farmacéutico y doctor en Bioquímica y Farmacia, fue docente de la Escuela de Farmacia y de la Facultad de Ciencias Médicas, jefe de Trabajos Prácticos del Hospital Centenario y uno de los fundadores del Instituto Antirrábico de Rosario y de la Escuela Luis Braille. Su compromiso político con el peronismo le valió la cesantía de sus cargos durante la dictadura de 1955 y, años más tarde, fue asesinado en octubre de 1973, en un crimen atribuido a la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A). Su hijo, Carlos Razzetti, continuó durante décadas el reclamo de verdad y justicia y fue también víctima de persecución, detención y torturas durante la última dictadura.
Más de medio siglo después, la restitución de estos legajos vuelve a poner en circulación una historia atravesada por la violencia y la impunidad, y reafirma el compromiso de la Universidad con la recuperación de la memoria de quienes formaron parte de su comunidad.
Periodista: Gonzalo J. García / Fotógrafa: Camila Casero.