Nota Informativa 649 - 26
El Perú ejerció la vicepresidencia de la 19 Conferencia de Estados Parte de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (COSP - CDPD), que se llevó a cabo del 9 al 11 de junio en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, Estados Unidos.
A través de su representación permanente ante las Naciones Unidas, el Perú integra la Mesa Directiva de la Conferencia como vicepresidente desde el 2025. En el ejercicio de este rol, la delegación peruana condujo tres de los segmentos del debate general de la Conferencia y copatrocinó eventos paralelos con las delegaciones de Chipre y Austria.
La delegación nacional, encabezada por la presidenta del Consejo Nacional para la Integración de la Persona con Discapacidad (CONADIS), Mercedes Villalobos, participó en este foro que reúne a los Estados que han ratificado la citada Convención para evaluar avances y definir prioridades comunes en materia de inclusión.
Durante el debate general, el Perú presentó los avances en la implementación de la Convención, entre ellos la estrategia para la implementación del sistema de apoyos y salvaguardias orientada a garantizar el ejercicio de la capacidad jurídica; la reciente modificación del Reglamento de la Ley General de la Persona con Discapacidad que regula los servicios de asistencia personal y cuidados.
Asimismo, el fortalecimiento de la educación inclusiva mediante apoyos educativos, recursos de accesibilidad y ajustes razonables para estudiantes con discapacidad; y la continuidad de medidas para favorecer la inclusión laboral en igualdad de oportunidades.
Esta edición, se desarrolló bajo el lema "La CDPD a los 20 años: celebrar y consolidar los logros y configurar la próxima etapa de implementación en un mundo cambiante", en el marco del vigésimo aniversario de la adopción de la referida Convención.
La agenda giró en torno a tres mesas redondas: la construcción de un mundo libre de explotación, violencia y abuso para todas las personas con discapacidad; el fortalecimiento de los sistemas de cuidado y apoyo para garantizar su empoderamiento, autonomía e independencia; y el tránsito de la participación a la representación, promoviendo el liderazgo y la incidencia de las personas con discapacidad en la vida política y pública.