04/21/2026 | Press release | Distributed by Public on 04/21/2026 10:14
Estimado Andrés Velasco, Decano de la Escuela de Políticas Públicas del London School of Economics and Political Science (LSE),
Estimado Ricardo Hausmann, Profesor Rafik Hariri de Economía Política de la Universidad de Harvard,
Estimada Barbara Stallings, Profesora de Investigación William R. Rhodes de la Universidad de Brown, querida ex cepalina,
Distinguidos y distinguidas panelistas que participan en las sesiones de hoy,
Estimadas y estimados representantes de gobiernos, de la academia y de la sociedad civil, presentes y conectados virtualmente,
Colegas de la CEPAL y de las Naciones Unidas,
Amigas y amigos:
Es para mí un honor darles la bienvenida a la CEPAL y a este seminario internacional titulado "El Consenso de Londres en América Latina y el Caribe", organizado por la CEPAL en conjunto con la Escuela de Economía y Ciencias Políticas de Londres, la London School of Economics (LSE).
Tal vez no todos ustedes estén enterados de qué es esto del Consenso de Londres, aunque muchos habrán oído hablar del Consenso de Washington.
Conforme proceda la jornada de hoy esto quedará bastante claro, pero para decirlo en una cápsula, la discusión de hoy es, en esencia, una discusión sobre cómo ha cambiado el pensamiento económico en los últimos 35 años, en una serie de temas que van desde la macroeconomía, a las políticas sociales y la desigualdad; desde el desarrollo productivo, la innovación y la productividad, hasta las políticas de comercio y exportaciones; y desde los temas ambientales hasta el análisis de las capacidades estatales y de economía política.
Esta ambiciosa aspiración es lo que se propusieron Andrés Velasco, Tim Besley e Irene Bucelli, quienes dirigieron este proyecto y son los editores de este interesante y muy relevante volumen que se publicó a finales de año pasado.
Por supuesto que Andrés Velasco nos contará los orígenes y el proceso de elaboración del libro, quiero ahora solo decir que en su preparación intervino un grupo muy destacado y amplio de economistas y expertos en cada una de las áreas cubiertas.
El proyecto se propuso investigar y debatir cómo había cambiado el pensamiento económico en el tiempo transcurrido desde el famoso Consenso de Washington, ese grupo de ideas que constituyó el saber convencional sobre el desarrollo económico desde los años 80s y 90s hasta, posiblemente (si le queremos poner una fecha) la crisis financiera de los años 2008-2009.
Ahora bien, el Consenso de Washington fue más que un cúmulo de ideas. Fue el enfoque que articuló las propuestas y condiciones financieras de instituciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Para quienes dudan de que los marcos analíticos pueden tener grandes consecuencias, el Consenso de Washington es una refutación directa.
Desde la década de los 80s y en el auge de los 90s, el Consenso de Washington fue el andamiaje intelectual de los programas de estabilización y ajuste estructural de los países en desarrollo, especialmente - aunque no exclusivamente - en América Latina y el Caribe; una pieza importante de lo que ahora, con visión retrospectiva e histórica, algunos autores, como Gary Gerstle llaman el "orden neoliberal".
Como veremos en esta jornada, y mejor decirlo desde el principio, el Consenso de Londres es algo muy diferente del Consenso de Washington, no solo en sustancia -lo cual es, como verán, bastante obvio-, sino en lo que significa en la historia de las ideas económicas y la formulación de políticas.
Los capítulos del volumen que hoy discutiremos son un enorme avance en el pensamiento económico en general, y sobre los retos y políticas del desarrollo en particular; un avance que es muy bienvenido, que es clave que sea ampliamente conocido e identificado, porque tiene implicaciones que pueden ser muy positivas para el desarrollo económico, social y ambiental de América Latina y el Caribe, y más allá.
Apenas salió este libro lo leí con gran atención y les puse de tarea a las diversas divisiones de la CEPAL leerlo y elaborar una serie de comentarios, o de think pieces, sobre los diferentes temas. Así que les puedo informar que lo hemos procesado ampliamente.
Me van a perdonar la falta de modestia, pero parte de lo que me alegró y celebro de este libro y de este proyecto del Consenso de Londres, es que en muchos de los temas las ideas se apartan de las ideas del Consenso de Washington y se acercan al pensamiento cepalino.
Créanme que no estoy exagerando, es una realidad de la que vamos a conversar más durante esta jornada. El pensamiento de la CEPAL estuvo bajo fuerte ataque en la era neoliberal y del Consenso de Washington, y tener ahora un Consenso de Londres que reivindica algunas de ellas es gratificante para los cepalinos y es un acto de justicia en la historia de las ideas.
Me refiero, por ejemplo, a todo el tema de las políticas industriales, o como preferimos llamarlas en las CEPAL, las Políticas de Desarrollo Productivo; o a todo el tema del papel del Estado y los mercados, o a las ideas sobre los efectos corrosivos de la desigualdad y la baja movilidad social y las políticas para enfrentarlas, para no hablar de lo ambiental.
¿Y por qué es tan importante este avance en el ámbito de las ideas y tener claro lo que se descarta o se supera, y lo que es nuevo, vigente o relevante?
Primero que todo, porque, como los mismos Besley y Velasco nos recuerdan citando a Keynes en el capítulo introductorio, las ideas son muy influyentes, tanto para bien como para mal.
Y el libro del Consenso de Londres está lleno de buenas ideas, de identificación de ideas que no fueron buenas, fueron malas o incompletas, o ideas que faltaron en el Consenso de Washington y en la era neoliberal, y todo esto basado en una revisión muy rigurosa y abundante de la literatura y la evidencia empírica en cada uno de los temas abordados.
Entonces, al revisar rigurosamente bajo los diferentes temas el estado de lo que conocemos y no conocemos, el Consenso de Londres provee un gran acervo de conocimiento útil, y eso es un gran avance.
Y segundo, porque la psicología ha demostrado que el ser humano piensa y procesa información con base en narrativas. Son las narrativas las que nos movilizan o paralizan, o polarizan, para la acción, en una u otra dirección. Y de hecho los paradigmas son una especie de narrativa, son una perspectiva que ayuda a estructurar el pensamiento, mezclando valores con diagnóstico y evidencia.
Por eso en la CEPAL hemos puesto tanta atención en actualizar y afinar nuestras narrativas sobre los retos del desarrollo de la región. En nuestra narrativa cepalina actualizada -que por supuesto tiene una fuerte base empírica-, estamos diciendo que nuestra región enfrenta hoy tres trampas de desarrollo que se potencian entre sí: una trampa de baja capacidad para crecer y transformar; una trampa de alta desigualdad, baja movilidad social y débil cohesión social, y una trampa de instituciones débiles y gobernanza poco efectiva.
Por ejemplo, entre 2015 y 2024, la tasa promedio de crecimiento económico en América Latina y el Caribe fue de apenas 1,1% anual, prácticamente la mitad del 2% registrado durante la denominada "década perdida" de los años ochenta.
Hemos identificado además un decálogo de brechas estructurales. Y en materia de qué hacer hemos propuesto once transformaciones indispensables y estamos trabajando en una agenda sobre cómo gestionar esas transformaciones.
Por ello, estamos sumamente interesados en contrastar y evaluar las propuestas del Consenso de Londres con el acervo conceptual y empírico de la CEPAL, y este es uno de nuestros principales objetivos hoy.
Como los temas son muchos, tuvimos que ser selectivos y escogimos tres ámbitos para análisis a profundidad el día de hoy: el desarrollo productivo, la macroeconomía y el comercio internacional.
En torno a estos tres temas tendremos paneles específicos, reconociendo que el Consenso de Londres aborda también otros muy relevantes como las políticas laborales, educativas, de salud y ambientales, pero necesitaríamos un evento más largo para cubrirlos todos adecuadamente..
Sin querer adelantarme a mis comentarios a la conferencia magistral que nos dará Andrés Velasco en algunos minutos, puedo señalarles que existen muchos e importantes puntos de coincidencia entre los planteamientos históricos y actuales de la CEPAL y los del Consenso de Londres.
Espero haber dejado claro por qué le damos tanta importancia a este libro y a este evento, y haber estimulado su curiosidad e interés en la jornada que tenemos por delante.
Muchas gracias y con esto le cedo la palabra a Andrés para su mensaje de bienvenida.