06/25/2026 | Press release | Distributed by Public on 06/25/2026 11:23
Kathlyn Joy Gilliam Collegiate Academy pioneers new Dallas ISD swim pilot
Editor's note: Spanish story included below
Integrated into the Lifetime Recreation and Outdoor Pursuits curriculum, the eight-week pilot program met students at their skill level. In partnership with YMCA, beginners worked to overcome a fear of water, while advanced swimmers built leadership skills by mentoring their peers.
Next school year, the program will focus on lifeguard training certification that students can leverage for employment, future careers, and lifelong credentials.
"This year was introductory, but moving forward, our primary objective will be formal certification," Ivory White, teacher, said. "We want to structure it so students can learn advanced aquatics. My focus right now is evaluating which incoming students are best positioned to take advantage of that specific skill track."
Rising sophomore, Tyler S. says the biggest challenge for him was moving to the deep end of the pool from the shallow end.
"I would look down at the lane lines on the bottom to stay straight, and I could see the floor dropping away," he said. "It would completely mess with my head. I would panic and stop dead in the middle of the pool. Over time, I learned to get over it. I loved learning the different swimming strokes, it was a lot of fun."
The program began with a screening test in a 9- to 11-foot-deep pool where students swam end-to-end to determine their skill group. Beginners started with breath-holding, pool-edge kicking, side-to-side breathing rhythms, and floating. The advanced group mastered complex strokes and advanced floating before completing an evaluation of consecutive laps.
"Students would discuss what they learned and compound on those skills," White said. "Our advanced students who already knew how to swim stepped up. They partnered with those who weren't as capable initially, mentoring them, pushing them, and cheering them on."
Though childhood swim lessons helped rising sophomore Angel R. pass the new program's initial screening test, she realized she forgot proper breathing techniques, making the relearning process feel completely new. By the program's end, she was awarded a best swimmer certificate.
"I had formal swim lessons when I was much younger, but then I stopped swimming entirely. I didn't think I could still do it, she said. "After that first session, I got the hang of it again. It's an excellent opportunity to master water safety."
The program concluded with opportunities for YMCA certification and future employment. Beyond aquatics, the initiative built student camaraderie and boosted body confidence. Each student received a Safety Around Water certificate of achievement with a half-off discount on swim lessons at any YMCA Aquatic Center.
"Now, they can carry this capability forward," White said. "If an emergency situation ever happens to them, or someone they know, they can stay afloat, swim a certain distance to reach safety, and safely assist another person out of the water. The life-saving aspect is the most meaningful part of this entire initiative."
Spanish story:
Kathlyn Joy Gilliam Collegiate Academy impulsa un nuevo programa de natación de Dallas ISD
DALLAS - Los estudiantes de Kathlyn Joy Gilliam Collegiate Academy aprendieron una habilidad esencial para el verano al participar en un programa nuevo que enseña las bases de la natación y los prepara para futuras oportunidades laborales.
Integrado en el plan de estudios de recreación y actividades al aire libre, el programa de ocho semanas se adaptó al nivel de habilidad de cada estudiante. En colaboración con YMCA, los principiantes trabajaron para superar el miedo al agua, mientras que los nadadores más avanzados desarrollaron habilidades de liderazgo al orientar a sus compañeros.
El próximo año escolar, el programa se enfocará en la certificación de salvavidas que los estudiantes podrán aprovechar para obtener empleo, desarrollar una futura carrera y poseer una credencial de por vida.
"Este año fue introductorio, pero en el futuro nuestro principal objetivo será la certificación formal", dijo la maestra Ivory White. "Queremos estructurarlo de manera que los estudiantes puedan aprender natación avanzada. Ahora mi enfoque es evaluar cuáles estudiantes nuevos podrían llegar al nivel avanzado".
Tyler S., quien cursará segundo año de preparatoria, dijo que el mayor desafío para él fue pasar de la parte de la piscina con menos agua a la zona más profunda.
"Miraba las líneas de los carriles en el fondo para mantenerme recto y podía ver cómo el piso se iba alejando", dijo. "Eso me afectaba mentalmente. Entraba en pánico y me detenía en medio de la piscina. Con el tiempo aprendí a superarlo. Me encantó aprender los diferentes estilos de natación; fue muy divertido".
El programa comenzó con una prueba en una piscina de entre nueve y 11 pies de profundidad, donde los estudiantes nadaban de un extremo al otro para determinar el grupo de habilidad al que pertenecían. Los principiantes comenzaron con ejercicios para contener la respiración, patalear sujetándose al borde de la piscina, practicar ritmos de respiración y flotar. El grupo avanzado dominó estilos más complejos y técnicas avanzadas de flotación antes de completar una evaluación de nadar largos consecutivos.
"Los estudiantes hablaban sobre lo que aprendían y reforzaban esas habilidades", explicó White. "Nuestros estudiantes avanzados, que ya sabían nadar, se dispusieron a ayudar. Se asociaron con quienes inicialmente tenían menos habilidades, los orientaron, los motivaron y los animaron".
Aunque las clases de natación que tomó durante su infancia ayudaron a Angel R., también estudiante de segundo año, a aprobar la prueba inicial del programa, ella se dio cuenta de que había olvidado las técnicas adecuadas de respiración, por lo que el proceso de reaprendizaje se sintió completamente nuevo. Al finalizar el programa, recibió un certificado como la mejor nadadora.
"Tomé clases formales de natación cuando era mucho más joven, pero después dejé de nadar por completo. No pensé que aún pudiera hacerlo", dijo. "Después de esa primera sesión, volví a acostumbrarme. Es una excelente oportunidad para tener seguridad en el agua".
El programa concluyó con oportunidades para obtener certificaciones de la YMCA y acceder a futuras oportunidades de empleo. Más allá de la natación, la iniciativa fortaleció la camaradería entre los estudiantes y aumentó su seguridad corporal. Cada participante recibió un certificado de seguridad en el agua y un descuento del 50 por ciento en clases de natación en cualquier YMCA Aquatic Center.
"Ahora pueden llevarse estas habilidades consigo en el futuro", dijo White. "Si alguna vez enfrentan una situación de emergencia, o si algo le sucede a alguien que conocen, podrán mantenerse a flote, nadar una cierta distancia para ponerse a salvo y ayudar de manera segura a otra persona a salir del agua. El aspecto de salvar vidas es la parte más significativa de toda esta iniciativa".