06/16/2026 | News release | Distributed by Public on 06/17/2026 22:35
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16 junio, 2026La 114.ª sesión de la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) concluyó el 12 de junio, en Ginebra, con una victoria histórica para los trabajadores de todo el mundo: la adopción de la primera norma internacional vinculante sobre la economía de plataformas.
El Convenio sobre el trabajo decente en la economía de plataformas (C193) establece medidas de protección a escala mundial para los más de 150 millones de personas que se ganan la vida a través de plataformas de trabajo digital. Su adopción supone la culminación de las negociaciones iniciadas en la CIT del año pasado y representa una importante victoria para los sindicatos de todo el mundo.
El Convenio sienta un precedente para el debate más amplio sobre la inteligencia artificial y el futuro del trabajo. El trabajo en plataformas ha sido uno de los ejemplos más claros de cómo se utiliza la gestión algorítmica para asignar tareas, supervisar el rendimiento, determinar los ingresos y desactivar a los trabajadores. Con demasiada frecuencia, esto ha ocurrido sin transparencia, sin revisión humana ni mecanismos de recurso eficaces. Es evidente que el cambio tecnológico no puede utilizarse para invisibilizar a los trabajadores ni para dejarlos al margen de las protecciones laborales.
El instrumento abarca cuestiones como la gestión algorítmica, los salarios justos, la seguridad social y la seguridad y salud en el trabajo, y es aplicable independientemente de la situación laboral del trabajador. Uno de los mayores logros del Convenio es su exigencia de que los trabajadores de las plataformas sean clasificados correctamente, guiándose por la primacía de los hechos. Esto ataca directamente la falsa autonomía y la clasificación errónea que han permitido a las plataformas negar sus derechos a los trabajadores.
La CIT adoptó conclusiones firmes sobre el diálogo social y el tripartismo. El Grupo de los Trabajadores logró avances clave, entre ellos el reconocimiento de la negociación colectiva y la libertad sindical como pilares fundamentales, así como el compromiso de convocar una reunión de expertos sobre inteligencia artificial y diálogo social. Las conclusiones también incluyeron referencias al diálogo social sectorial y transfronterizo.
A pesar de la resistencia constante por parte de los empleadores, se aprobaron las conclusiones sobre una agenda transformadora en favor de la igualdad de género en el trabajo. La delegación de EE. UU. intentó reabrir y redefinir conceptos fundamentales relacionados con el género, lo que complicó el proceso en todo momento. Los delegados del Grupo de los Trabajadores lograron preservar un lenguaje sólido sobre los riesgos psicosociales, la interseccionalidad y los sesgos de género en los sistemas algorítmicos y de inteligencia artificial. Por su parte, los empleadores habían argumentado que la cuestión de los sesgos de género en la inteligencia artificial debía tratarse exclusivamente en el marco del debate sobre la economía de plataformas.
El secretario general de IndustriALL, Atle Høie, intervino en la sesión especial de la CIT sobre Myanmar. La OIT convocó la sesión en virtud del procedimiento del artículo 33, invocado el año pasado contra la junta militar. Atle Høie puso de relieve la situación de aproximadamente 450.000 trabajadores y trabajadoras del sector textil que ganan menos de USD 100 al mes. Trabajan en fábricas que operan bajo la ley marcial, se enfrentan a controles militares, a horas extras obligatorias y al riesgo de ser reclutados. IndustriALL pidió que se pusiera fin a las preferencias comerciales concedidas a Myanmar, incluidas las del Sistema Generalizado de Preferencias y el programa "Todo menos armas" de la UE. IndustriALL reiteró su llamado a las marcas de ropa para que se comprometan a una salida responsable del país.
El 4 de junio, delegados sindicales se congregaron frente al Palacio de las Naciones de la ONU en Ginebra en solidaridad con los sindicalistas bielorrusos encarcelados. Este acto coincidió con la comparecencia de Bielorrusia ante una sesión extraordinaria de la Comisión de Aplicación de Normas de la CIT. Entre los presentes se encontraba Aliaksandr Yarashuk, presidente del BKDP, que fue puesto en libertad tras pasar tres años y medio en prisión en Bielorrusia. Decenas de dirigentes sindicales siguen encarcelados bajo cargos falsos. En la Comisión de Verificación de Credenciales de la OIT se cuestionó la legitimidad de la delegación oficial bielorrusa.
El secretario general de IndustriALL, Atle Høie, declaró:
"La CIT ha supuesto victorias reales y concretas para los trabajadores. El Convenio sobre la economía de plataformas supone un gran avance; la comunidad internacional ha acordado que las plataformas digitales de trabajo deben respetar los derechos laborales. Junto con las sólidas conclusiones sobre el diálogo social, la negociación colectiva y la igualdad de género, esta conferencia ha demostrado que el tripartismo puede generar resultados significativos incluso frente a la resistencia de actores poderosos. Los intentos de Estados Unidos por debilitar el lenguaje relativo a la igualdad de género y el diálogo social no lograron imponerse. IndustriALL seguirá exigiendo a los Gobiernos y a los empleadores que rindan cuentas sobre todos los compromisos asumidos en esta conferencia".