05/21/2026 | Press release | Distributed by Public on 05/21/2026 03:46
La soberanía energética europea depende de la descarbonización de la generación eléctrica, el fortalecimiento de las redes, la gestión del uso del gas y la seguridad de las cadenas de suministro de tecnologías limpias.
El departamento de Economic Research de BNP Paribas analiza, en una reciente publicación, la transición energética y la soberanía de la UE. Aunque la transición a una economía baja en carbono avanza, la dependencia persistente del gas, las cadenas de suministro frágiles y las tensiones geopolíticas siguen desafiando tanto la soberanía energética como el ritmo del cambio.
El equipo de expertos destaca en su informe que es esencial, al menos en el plazo medio, confiar en una fuente de energía controlable para hacer progresos sin comprometer el funcionamiento de los sistemas eléctricos a la luz de las complejidades de integrar las renovables en los sistemas existentes, la necesidad de flexibilidad en el suministro que no puede ser gestionada solo por el almacenamiento de baterías por el momento y la falta actual de alternativas suficientes: este es precisamente el papel que desempeña actualmente el gas.
Asimismo, señalan que la soberanía no se aplica solo al petróleo y al gas, sino a toda la cadena de valor de la transición a una economía baja en carbono. La política europea también aborda este aspecto, por ejemplo, forjando asociaciones internacionales sobre materiales críticos, lo que subraya una necesidad urgente de aumentar los esfuerzos en ambos aspectos, a la luz de la situación actual en Oriente Medio y la crisis energética resultante.
La Unión Europea se destaca como la región que ha logrado la reducción más significativa de emisiones de gases de efecto invernadero entre las economías avanzadas. Desde la introducción de su Pacto Verde en 2019, la participación de las energías renovables en el mix eléctrico europeo ha aumentado del 34% al 48% (cifras de 2025).
Sin embargo, el ritmo del progreso hacia la soberanía energética es lento, con Europa aún muy dependiente de las importaciones, tanto en términos de su mix energético primario como de la cadena de suministro de los equipos necesarios para la transición a bajas emisiones de carbono.
El equipo de Economic Research señala diversos aspectos técnicos que están retrasando el progreso hacia una mayor soberanía. Por un lado, la integración de las energías renovables en las redes eléctricas es compleja, en gran medida como resultado de la naturaleza intermitente de la generación de electricidad renovable, lo que reduce su flexibilidad, así como la electrificación insuficiente de los usos de la energía. Por otro lado, se necesita nueva infraestructura para desarrollar la capacidad de baterías, mientras que la adaptación a la red de energía es larga y enfrenta presiones en la cadena de producción.
La agenda de transición energética y soberanía de la UE avanza, con el gas aun respaldando el mix eléctrico europeo a medida que las renovables y las redes escalan. Lograr la soberanía energética europea significa descarbonizar Europa, invertir en redes, almacenamiento y flexibilidad y aprovechar una cadena de suministro europea de tecnologías limpias resiliente, desde los minerales críticos hasta la capacidad de fabricación.
Puedes leer el articulo completo a través del siguiente enlace: EU energy transition and sovereignty: what lies ahead - BNP Paribas CIB