04/27/2026 | Press release | Distributed by Public on 04/27/2026 14:59
Autoridades, sector privado, academia, sociedad civil y organismos internacionales participaron en un encuentro en el Arzobispado de Santiago, convocado junto al Sistema de las Naciones Unidas con liderazgo de ACNUR y OIM, para analizar cómo la movilidad puede aportar al desarrollo económico y social del país, con foco en el capital humano de personas refugiadas y migrantes.
SANTIAGO - Autoridades, representantes del sector privado, la academia, instituciones financieras, organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales participaron en un diálogo en el Arzobispado de Santiago. La instancia, convocada por el Arzobispado de Santiago y el equipo de las Naciones Unidas con el liderazgo de ACNUR y OIM tuvo como objetivo analizar cómo las personas en situación de movilidad humana pueden, de la mano de una gestión de la migración segura, ordenada y regular, contribuir al desarrollo económico y social de Chile.
Con foco en el capital humano que las personas refugiadas y migrantes pueden aportar al país en las áreas de empleo, productividad y sostenibilidad fiscal, se abordó la movilidad humana como un fenómeno estructural que requiere políticas públicas, gestión y coordinación con visión a largo plazo.
En un contexto marcado por el envejecimiento de la población y la desaceleración del crecimiento demográfico, tendencias que afectan directamente la disponibilidad de fuerza laboral y la capacidad de crecimiento del país, el conversatorio planteó que una adecuada gestión de la movilidad humana puede contribuir a cubrir brechas productivas, dinamizar sectores clave de la economía y fortalecer el equilibrio fiscal.
"Los datos en Chile nos indican que las personas en situación de movilidad humana son ya un aporte real al crecimiento económico y al futuro demográfico. Con reglas claras y una buena gestión, puede transformarse en un activo estratégico para el desarrollo sostenible y la cohesión social. Desde Naciones Unidas apoyamos estos principios como pilares esenciales de nuestro trabajo y contamos con herramientas para acompañar a los países, incluido Chile, en avanzar hacia una gobernanza de la movilidad humana basada en derechos, inclusión y cooperación", señaló la Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas durante el encuentro.
Desde una mirada complementaria, el cardenal Fernando Chomali, Arzobispo de Santiago, subrayó la dimensión humana del fenómeno: "La realidad migratoria nos pone frente a una tarea exigente: crecer como sociedad sin perder de vista el rostro concreto de cada persona. Quienes llegan no son un dato más en las estadísticas; son hombres y mujeres con historia, con talentos y con esperanza. Cuando acceden a un trabajo formal, no solo encuentran estabilidad, también se reconoce su dignidad y se abre la posibilidad de aportar con responsabilidad y sentido al bien común".
Un aporte que ya es estructural
Durante la jornada se presentaron datos que muestran con claridad el impacto económico de la población migrante y refugiada en el país. Este desempeño se explica, principalmente, por su alta concentración en edad de trabajar (82,7 por ciento) y su elevada participación laboral, especialmente en sectores como comercio, servicios, construcción, logística y agricultura, áreas clave para el funcionamiento diario de la economía.
En materia fiscal, los datos también son claros: la población extranjera contribuye más de lo que recibe en gasto público.
Diálogo inter-actor, pensar el país
El encuentro constituyó un espacio de intercambio abierto entre las y los participantes, quienes compartieron miradas, experiencias y buenas prácticas desde distintos sectores, poniendo en común diagnósticos y aprendizajes. Más que buscar respuestas únicas, la conversación permitió reconocer puntos de convergencia y abrir preguntas sobre cómo seguir avanzando hacia una gestión de la movilidad humana más ordenada, efectiva y alineada con las necesidades de desarrollo del país. Uno de los llamados centrales del encuentro fue a ordenar el debate público sobre movilidad humana.
El cierre de la jornada estuvo a cargo de Rebeca Cenalmor-Rejas, Jefa de la Oficina Nacional de ACNUR en Chile, y de Paola Zepeda, Oficial a cargo de OIM en Chile, quienes destacaron la importancia de articular a los distintos actores para abordar la movilidad humana de manera estratégica, con base en evidencia y coordinación entre el Estado, el sector productivo y la sociedad civil. Asimismo, reafirmaron la disposición de ACNUR, OIM y todo el Sistema de las Naciones Unidas en Chile a colaborar con todos los actores de la sociedad para fortalecer la movilidad humana ordenada a través de la integración, la generación de oportunidades y la promoción de la cohesión social en beneficio de todas las personas que viven en el país.
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