05/12/2026 | Press release | Distributed by Public on 05/12/2026 18:43
El Consejo de Gabinete facultó hoy a la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP), mediante la Resolución N.000, a establecer en la suma de B/.235,034.00 por MHz, el precio que deben pagar las concesionarias de servicios móviles por el derecho de uso del espectro radioeléctrico en las bandas medias (1.4 GHz, 2.3 GHz, 2.5 GHz y 3.5 GHz).
Entre otros puntos, la Resolución destaca que, con la llegada de la quinta generación (5G) de las tecnologías móviles, la industria prevé un incremento de entre 10 y 100 veces en el tráfico de las redes durante la década 2020-2030, así como un aumento significativo en la cantidad de dispositivos y servicios conectados. Este crecimiento plantea una mayor demanda de asequibilidad y de una experiencia de usuario superior.
Resalta que la tecnología 5G representa un salto cualitativo respecto a las generaciones anteriores de servicios móviles celulares, ya que no solo ofrece mayores velocidades de conexión, sino que también posibilita una latencia ultrabaja, una mayor densidad de dispositivos conectados y una eficiencia energética superior. Estas capacidades permiten el desarrollo de nuevas aplicaciones, como los vehículos autónomos, la cirugía remota, las ciudades inteligentes y la expansión del Internet de las Cosas (IoT), cuyo despliegue global está transformando el ecosistema digital y acelerando la transición hacia una sociedad hiperconectada.
Teniendo como fundamento que el espectro radioeléctrico constituye un bien de dominio público del Estado, la ASEP realizó los análisis correspondientes con la finalidad de proponer un ajuste a la metodología de valorización, tendiente a la reducción del precio del espectro asignado a las bandas medias (1.4 GHz, 2.3 GHz, 2.5 GHz y 3.5 GHz), como parte de una estrategia para impulsar la inversión en infraestructura, mejorar la calidad de los servicios y mantener la competitividad del sector.
Desde una perspectiva integral, la determinación del precio del espectro se sustenta en metodologías objetivas y transparentes, que incluyen el "benchmarking" internacional adaptado al contexto nacional, al tamaño del mercado, al alcance de la cobertura, al nivel de competencia, al poder adquisitivo, a la duración de las concesiones, así como la consideración de las políticas públicas y estrategias regulatorias aplicadas en mercados comparables, todos ellos factores que influyen en la definición del valor de espectro radioeléctrico.