04/23/2026 | News release | Distributed by Public on 04/23/2026 08:02
La conferencia del sociólogo e investigador del CIAE de la Universidad de Chile, Dr. Cristian Bellei, marcó el eje de la inauguración del Año Académico 2026 de la Escuela de Pedagogía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
La actividad se efectuó en el Aula Media del Campus Sausalito, donde efectuó la exposición titulada "Investigación y mejoramiento educacional: un recorrido personal", ocasión en la que situó en el centro de la discusión una tesis controversial, pero decisiva: no es posible comprender la crisis educativa chilena sin examinar el peso que han tenido las lógicas de mercado en la configuración del sistema escolar.
La apertura del año académico se produjo en un momento especialmente sensible para el debate educacional. En su saludo inicial, la directora de la Escuela de Pedagogía, Marcela Jarpa, aludió al clima de inquietud que ha rodeado a las comunidades escolares durante las últimas semanas, centrándose en una tensión que hoy atraviesa a la formación docente con especial fuerza: cómo enseñar, cómo convivir y cómo sostener institucionalmente la vida escolar en contextos crecientemente desafiados por la violencia, la fragmentación y la incertidumbre.
"Algunos episodios de violencia escolar que han sido parte de la discusión pública en las últimas semanas nos interpelan profundamente como formadores de docentes. Nos obligan a preguntarnos por las condiciones en que hoy se enseña y también por las condiciones en que hoy se aprende", señaló Jarpa, antes de subrayar que la respuesta a esa realidad no puede reducirse ni a consignas ni a diagnósticos apresurados.
La directora defendió el valor de la escuela como un espacio de formación integral y sostuvo que "la disciplina, los reglamentos y las instituciones escolares no deben ser vistos como mecanismos restrictivos o autoritarios, sino como marcos legítimos que hacen posible la sana convivencia, el aprendizaje y el desarrollo de las personas".
En ese marco, el acto central del evento estuvo a cargo del investigador del Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE), Cristian Bellei, quien retomó y profundizó ese diagnóstico desde una perspectiva estructural. Su exposición se articuló en torno a una idea de fondo: la educación no ocurre en el vacío. Se despliega siempre en entramados institucionales, en marcos normativos y en culturas escolares que condicionan, sin determinar mecánicamente, las posibilidades de enseñar, aprender y transformar.
A partir de esta premisa, Bellei, propuso ampliar el foco del análisis educativo, desplazándolo desde las prácticas aisladas hacia las condiciones que las hacen posibles, abriendo así una discusión sobre el carácter del sistema escolar chileno y las lógicas que lo organizan.
El mercado como gramática del sistema
A partir de esta mirada, el investigador profundizó en el papel que ha tenido la lógica de mercado en la configuración del sistema escolar chileno. "La característica más importante de esa institucionalidad es el hecho de que en la década de los años 80 se instauró una lógica de mercado para hacer funcionar las instituciones", agregando que ese rasgo "no puede ser irrelevante para cualquiera que quiera analizar Chile". Con ello, instaló una clave de lectura que desplaza el análisis desde los resultados hacia las reglas que estructuran el sistema.
Lejos de una formulación abstracta, su análisis, mostró cómo esta lógica se traduce en prácticas concretas. Entre ellas, destacó la competencia entre establecimientos, la presión por los resultados, la selección de estudiantes y la segmentación del sistema, configurando un escenario donde las dinámicas institucionales inciden directamente en las trayectorias educativas.
El académico de la Universidad de Chile planteó que esta arquitectura institucional no solo organiza el sistema, sino que también produce incentivos, jerarquías y hábitos persistentes. A su juicio, la privatización prolongada, la centralidad de los rankings y la posibilidad de seleccionar estudiantes han contribuido a modelar una estructura escolar intensamente segmentada, cuyas consecuencias se observan tanto en la distribución de oportunidades como en las experiencias educativas.
En ese contexto, al recordar las investigaciones desarrolladas tras la llamada Revolución Pingüina, Bellei, subrayó uno de los hallazgos más decisivos de este debate. Chile llegó a exhibir, entre los países comparables, uno de los sistemas escolares socialmente más segregados, lo que refuerza la idea de que estas dinámicas no son accidentales, sino estructurales.
"¿Qué sacamos como lección? Tenemos que terminar con esas lógicas institucionales", afirmó, sintetizando el núcleo de sus conclusiones. En esa línea, su planteamiento adquiere un alcance mayor, al sostener que la desigualdad educacional no es solo el resultado de carencias acumuladas, sino también de reglas que la producen, la ordenan y la legitiman.
En otro momento de su intervención, Bellei cuestionó una de las simplificaciones más persistentes del debate educacional chileno: la idea de que el mejoramiento depende exclusivamente de la calidad de la enseñanza en el aula. Frente a ello, insistió en que las prácticas pedagógicas están condicionadas por el contexto en que se desarrollan. "Lo que hacemos está afectado, no determinado, pero afectado, por el contexto institucional en el que trabajamos", señaló, subrayando que las escuelas operan dentro de marcos que influyen en sus decisiones, dinámicas y resultados.
Más información en el siguiente link: https://pedagogia.pucv.cl/
Por Lorena Mancilla
Escuela de Pedagogía