01/09/2026 | Press release | Distributed by Public on 01/09/2026 17:45
De acuerdo con un nuevo análisis de Oxfam, el 1% más rico ha agotado su "presupuesto anual" de carbono -es decir, el total de CO2 que se puede emitir para lograr limitar el aumento de la temperatura global a 1,5ºC- en tan solo los 10 días que han transcurrido desde el inicio del año. De hecho, el 0,1% más rico lo había agotado ya el 3 de enero.
El día de hoy, que Oxfam ha denominado el "día de los contaminocrátas" pone en evidencia cómo los superricos son desproporcionadamente responsables de alimentar la crisis climática.
Se estima que las emisiones que genera el 1% más rico de la población mundial en tan solo un año provocarán 1,3 millones de muertes atribuibles al calor para final de siglo. Décadas de sobreproducción de emisiones por parte de la élite más rica del planeta también están provocando importantes daños económicos a los países de renta baja y media-baja, que para 2050 podrían alcanzarlos 44 billones de dólares.
Para limitar el aumento de la temperatura global a 1,5ºC, el 1% más rico debería reducir drásticamente sus emisiones, en concreto en un 97% para el año 2030. Mientras, las personas que menos han contribuido a provocar la crisis climática -entre ellas, las comunidades de los países más pobres y vulnerables a los efectos del cambio climático, los grupos indígenas, y las mujeres y las niñas- son quienes sufrirán sus peores consecuencias.
"Una y otra vez, los estudios evidencian que los Gobiernos tienen una vía muy clara y sencilla para reducir de manera drástica las emisiones de gases de efecto invernadero y abordar las desigualdades: exigir responsabilidades a los contaminadores más ricos. Si ponen freno a las obscenas e imprudentes emisiones de los superricos, las y los líderes mundiales aún tienen la posibilidad de lograr los objetivos climáticos y lograr beneficios para las personas y el planeta", afirma la responsable de políticas sobre cambio climático de Oxfam Internacional, Nafkote Dabi.
Además de llevar un estilo de vida que genera un sinfín de emisiones, los superricos también invierten en las industrias más contaminantes. El estudio de Oxfam concluye que, en promedio, cada milmillonario posee una cartera de inversiones en empresas que genera 1,9 millones de toneladas de CO2 al año, lo cual agrava la crisis climática mundial.
Las personas y empresas más ricas cuentan, además, con un poder e influencia desproporcionados. Así, por ejemplo, el número de representantes de lobbiesde empresas de combustibles fósiles que participaron en la reciente cumbre de la COP en Brasil superó a los miembros de cualquier delegación nacional, a excepción de la del país anfitrión, con 1600 participantes.
"El inmenso poder y riqueza de las personas y empresas más ricas les ha permitido acaparar un nivel injusto de influencia sobre los responsables políticos, lo que ha debilitado las negociaciones", añade Nafkote Dabi.
Oxfam hace un llamamiento a los Gobiernos a recortar de forma drástica las emisiones de los superricos, además de exigirles que paguen los impuestos que les corresponden, a través de la adopción de las siguientes medidas:
El último informe de Oxfam, "El saqueo climático:Una poderosa minoría nos aboca al desastre "(solo disponible en inglés), presenta nuevos datos que revelan que una persona perteneciente al 0,1 % más rico de la población mundial genera más emisiones de carbono en un día que el 50 % más pobre en todo un año. Si todo el mundo emitiera lo mismo que el 0,1 % más rico de la población, el presupuesto de emisiones de carbono se agotaría en menos de tres semanas.
De acuerdo con el informe de Oxfam, "Un planeta para el 99 %", las emisiones generadas por el 1 % más rico de la población mundial en 2019 fueron tantas como para provocar 1,3 millones de muertes por calor.
El informe de Oxfam, "La desigualdad de las emisiones de carbono mata", concluyó que las desorbitadas emisiones derivadas del consumo de tan solo el 1 % más rico de la población mundial durante cuatro décadas (1990-2030) ya están causando un considerable nivel de daños económicos netos, que afectan en mayor medida a los países de renta baja y media-baja. Se prevé que estos países sufran pérdidas económicas por valor de 44 billones de dólares estadounidenses entre 1990 y 2050.
La Corte Internacional de Justicia (CIJ), la máxima instancia judicial internacional, ha confirmado que los países tienen la obligación legal de reducir sus emisioneslo suficiente como para proteger los derechos universales a la vida, la alimentación, la salud y un medio ambiente limpio.
Cass Hebron, Bruselas | [email protected] | +32 +32 13688
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