08/26/2026 | Press release | Distributed by Public on 08/27/2026 10:54
Secretaría de la Defensa Nacional | 26 de agosto de 2026 | Discurso
Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta de México y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas;
Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, Secretario de Marina y Alto Mando de la Armada de México;
Distinguidas y distinguidos funcionarios del Gabinete Legal;
Licenciado Jesús Pablo Lemus Navarro, Gobernador del estado de Jalisco;
Agregados de defensa, militares, aéreos, navales y policiales acreditados en nuestro país;
Funcionarios y compañeros de armas de las Secretarías de la Defensa Nacional y de Marina;
Jóvenes cadetes;
Invitados especiales; respetables familias que nos acompañan;
Representantes de los medios de comunicación.
Muy buenas tardes a todas y todos.
"La fuerza de un Estado no está relacionada con el número de sus tropas, ni de sus armas, sino con la sabiduría de sus Oficiales; de ello deriva la importancia y urgencia de fomentar la educación militar, ya que de ella depende la seguridad nacional".
Esta frase no es actual sin embargo, mantiene hoy plena vigencia, fue pronunciada por el Coronel Joaquín Rangel, el 23 de diciembre de 1842 al dar inicio a los exámenes públicos de fin de curso de los cadetes del Colegio Militar, siendo él Subdirector de este plantel; casi dos siglos después, la educación militar en el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional, constituye mucho más que un proceso de enseñanza; es el camino mediante el cual se forjan el carácter, el conocimiento, la disciplina, el liderazgo y los valores que distinguen a quienes tienen como principal misión: defender la integridad, la independencia y la soberanía nacional.
El Sistema Educativo Militar, es la raíz que sostiene y da fortaleza a las fuerzas armadas; sus planteles cada año abren sus puertas a jóvenes mexicanos que llegan con sueños y aspiraciones en busca de un proyecto de vida; mujeres y hombres decididos a forjar su carácter, templar sus convicciones y llegar a convertirse en oficiales de honor, con la convicción de defender a la nación.
En cada plantel militar late también el corazón de miles de familias de todos los rincones del país; familias que, en un profundo acto de amor y generosidad, ven partir a sus hijas e hijos, muchos de ellos sostén de sus propios hogares, y los confían a nuestras instituciones educativas, en muchas ocasiones, como única opción para la superación personal.
En esta ceremonia de Clausura y Apertura de Cursos del Sistema Educativo Militar 2026, somos testigos de dos momentos que, aunque distintos, están unidos por la vocación de servir a México.
Por una parte, celebramos la culminación del proceso educativo de diversas generaciones de jóvenes que se incorporan al cumplimiento de las misiones institucionales; y por otra, el ingreso de una juventud que comienza a recorrer la carrera de las armas.
La historia de la educación militar tiene profundas raíces desde la época prehispánica, con instituciones como el Calmécac de la cultura Mexica, donde los jóvenes recibían una formación orientada al conocimiento, la cultura y el pensamiento, y el Telpochcalli, donde se les instruía principalmente en el arte de la guerra.
Ya en el México independiente, en 1823, esta visión formativa adquirió una expresión institucional con la creación del Colegio Militar en la Fortaleza de San Carlos, en Perote, Veracruz, destinado a formar a los Oficiales del primer Ejército con carácter nacional.
Más tarde, en el periodo postrevolucionario, el General Joaquín Amaro Domínguez, con la creación de la Escuela Superior de Guerra en 1932, supo unir dos grandes ideales, el de forjar un México mejor y el de preparar al Ejército de origen popular, para servirle y defenderlo. Hizo de la educación militar el camino para transformar la vocación en profesión y el compromiso en servicio.
Bajo este enfoque más tarde se integró la Universidad del Ejército y Fuerza Aérea, en el año de 1975 y en el 2019, también se sumó la Guardia Nacional.
Este camino de evolución, el día de hoy da un paso más al frente; por instrucciones de la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, nuestra Comandanta Suprema, con esta fecha se iniciará el proceso legal y administrativo para que la Universidad del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional cambie de nombre a "Universidad de Defensa Nacional".
No se trata de sólo un cambio de denominación, sino de dotar a nuestra universidad con un nombre que exprese con mayor claridad su alcance, misión y razón de ser, por los motivos siguientes:
Bajo estas premisas, nuestra Universidad de Defensa Nacional continuará integrándose con 44 planteles, entre los que sobresalen: el Instituto Mexicano de Estudios Estratégicos en Seguridad y Defensa Nacionales, el Colegio de Defensa Nacional, la Escuela Superior de Guerra, el Colegio del Aire, el Heroico Colegio Militar, la Escuela Militar de Ingeniería y los 6 planteles del Centro Militar de Ciencias de la Salud, en los que se ofrecen estudios de diversos niveles y especialidades destacando, 78 postgrados; 29 licenciaturas; 106 cursos de formación de clases; y 131 cursos de capacitación para el trabajo; además, a través de intercambios educativos, personal militar realiza 81 cursos en diversos países.
Por ello, podemos afirmar que, en la Universidad de Defensa Nacional, se continuarán formando líderes profesionales, militares altamente capacitados y comprometidos con México.
Doctora Claudia Sheinbaum Pardo:
El día de hoy, con orgullo la Secretaría de la Defensa Nacional entrega a la nación a 8 mil 138 militares graduados de diversos planteles educativos; de los que cerca de 3 mil corresponden a las especialidades de formación de oficiales, de ellos, mil se integrarán a la Guardia Nacional, lo que representa poco más del 30% de los graduados.
De esta forma impulsamos de manera significativa el Plan de Consolidación de la Guardia Nacional, en cumplimiento al Segundo Eje Rector de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública.
Al mismo tiempo, me permito informarle que 5 mil 200 alumnos, comenzarán sus estudios a partir del próximo primero de septiembre; 3 mil 859 hombres y mil 341 mujeres, dando continuidad a una tradición educativa que ha evolucionado por más de dos siglos.
Tenga la certeza de que, la Universidad de Defensa Nacional, es y seguirá siendo una excelente opción para que la juventud mexicana de todos los rincones del país, sin distinción alguna, pueda construir un proyecto de vida basado en el esfuerzo, la disciplina, la superación personal y en el más noble de los propósitos: servir al pueblo de México.
Al personal directivo y docente de cada uno de los planteles educativos militares, quiero reconocerles su dedicación y entrega, para formar a mujeres y hombres profesionales al servicio de las fuerzas armadas y del país.
De manera especial agradezco a las respetables familias, que acompañaron silenciosamente a sus hijas e hijos en cada sacrificio, en cada jornada de estudio y en cada momento de incertidumbre… el éxito de quienes hoy culminan sus estudios, también lleva consigo el esfuerzo y el amor de sus familias.
Jóvenes cadetes que hoy inician su trayectoria militar:
Sean bienvenidos y siéntanse parte de esta gran institución; encuentren una nueva familia en quienes, a partir de ahora, serán sus compañeros y maestros; tomen el ejemplo de los que hoy se gradúan y den lo mejor de sí; ustedes pondrán el límite hasta donde quieran llegar.
A quienes hoy se gradúan:
Los felicito por concluir sus estudios y los invito a que desde ahora, sean valientes para decidir, inteligentes para actuar y firmes para cumplir; sean mujeres y hombres de principios, respeten siempre la constitución, las leyes y los derechos humanos; recuerden que el verdadero liderazgo no se impone, se construye con el ejemplo y con la estimación y aprecio al personal subordinado.
Señoras y señores:
Los tiempos actuales, exigen instituciones profesionales y comprometidas con el país y para ello, la educación es el camino que debemos seguir.
Concluyo; que sea la educación, la herramienta más poderosa; un pilar que construya; la fuerza que nos una; que sea el arma que forme mujeres y hombres capaces de transformar positivamente a la sociedad.
Que sea la educación, el cimiento que nos permita construir un mejor futuro para las nuevas generaciones, para nuestras familias, para nuestras instituciones; pero sobre todo, para este México que nos vio nacer, que nos ha dado identidad, y que hoy más que nunca, nos convoca a servirle con patriotismo y con absoluta lealtad, para preservar su honor y su soberanía.
Muchas gracias.