05/19/2026 | Press release | Distributed by Public on 05/19/2026 11:15
Buenos días, a todos. En primer lugar, quiero dar las gracias a Juan y al Banco de Valores por la invitación y por el trabajo que hacen todos los días para que el mercado de capitales argentinos sea más profundo, más eficiente y más libre.
Antes de empezar con el core de lo que es el discurso, quiero hacer dos aclaraciones, una en tono risueño y otra de índole técnica. La que tiene que ver con lo risueño es…, el otro día estábamos cenando en Olivos con el Profe de Pablo y nos planteamos el siguiente ejercicio: ¿qué pasa si de repente llega un marciano a la Argentina? ¿No? ¿Cómo sería el ejercicio? Y el marciano quiere saber cómo está la Argentina. Bueno, puede…, en primer lugar, ver la política desde los hechos, ¿no? O sea, lo concreto, los datos duros. Entonces, para ver qué media se está tomando y los resultados…, ¿qué hace? Mira el Boletín Oficial y mira, básicamente, los números. Cuando hace eso dice 'bueno, pero esta reconstrucción de este país es maravillosa, este país está en el camino que en 30 años va a ser una de las principales potencias mundiales'. Bueno, ese es un ejercicio.
El otro ejercicio se pone a mirar la televisión y a leer los diarios. Seguramente cree que estamos a punto de entrar en el peor de los infiernos. Creo que nunca en la historia se produjo una divergencia tan grande entre lo que dicen los medios y los datos. Pero, bueno, se debe llamar abstinencia de pauta, y de que decidimos cambiar la Argentina y no transar con el statu quo, y menos con sus marionetas. Esa es la primera reflexión risueña.
La otra es una reflexión de índole técnica y que, a veces, puede ser que no se entienda en la forma en que nosotros trabajamos, porque nosotros no trabajamos con el marco analítico convencional. Si nosotros queremos tener una idea sobre la producción, sobre el empleo, o mismo sobre lo que es el concepto de lo que es un programa de estabilización, por ejemplo. Para nosotros, un programa de estabilización es definir una política fiscal, y claramente que lo hicimos; es la política del déficit cero. La política del déficit cero significa que la relación deuda/producto no crece, y si la relación Deuda/Producto es no creciente, la consecuencia natural de eso es que el país se convierte en solvente intertemporalmente. Esto no es un tema trivial porque eso es lo que hace es que, inexorablemente más tarde o más temprano, a pesar de la siniestra historia que arrastramos en los últimos 123 años, vamos a terminar quebrando esa maldición y crean que voy a hacer todo lo posible para que Argentina se conviertan en investment grade. ¿Y por qué esto también es importante? Porque ahora cuando explique el core central de cómo nosotros pensamos los problemas, es la tasa de interés. Entonces esto hace uno de los componentes de la tasa interés que es el Riesgo País.
El otro elemento por el cual nosotros consideramos un programa de estabilización, tiene que ver con la política monetaria. Nosotros tenemos una política de apretón monetario y estamos convencidos en seguir en ese camino hasta que no terminemos de derrotar la inflación. Es decir, no vamos a ceder ni un ápice en la lucha contra la inflación. Sabemos que tenemos que lidiar con los rezagos de la política monetaria, porque recién, a mediados de 2024, pudimos frenar la emisión de dinero, porque habían quedado elementos endógenos funcionando. Tenemos que todavía superar los rezagos, tenemos que superar el money overhang generado por el control de capitales, el money overhang generado por los controles de precios. Más, lo que fue la caída de la demanda de dinero, en el segundo semestre del año pasado, más los shocks que estamos teniendo en este momento desde lo internacional. Pero nuestra convicción es seguir apretando la política monetaria hasta derrotar la inflación. Y eso también es un elemento importante porque eso también impacta sobre la tasa de interés, pero ahora es lo que es la tasa de interés nominal.
Y el otro componente tiene que ver con la política cambiaria. Si ustedes se fijan, conforme ha pasado el tiempo, Argentina va cada vez más hacia un esquema de mayor libertad cambiaria. Sacamos prácticamente el 95% del cepo, con lo cual y, además, el tipo de cambio, si no estuviéramos comprando 8.500 millones de dólares, que es lo que llevamos comprado de dinero, el tipo de cambio hoy estaría en 1.100. Con lo cual, el dólar está muy lejos de las bandas y, además, estamos acumulando una gran cantidad de dólares, y para que eso, digamos, básicamente no se vaya a precios, los esterilizamos. Es decir, que es una cuestión de seguro, en mercados incompletos y no profundos, como un mecanismo de contención de riesgo, tenemos la acumulación de reservas, pero la contracara es que, si nosotros expandimos esa emisión, genera inflación, y, por lo tanto, digamos, esterilizamos...Entonces, hay que elegir cómo se paga el seguro. O se paga, como mayor inflación, que es un impuesto altamente regresivo; o se paga con tasa de interés y lo compensamos con una política fiscal todavía mucho más austera. Es decir, que el seguro lo pague el Estado achicándose. No es la solución más eficiente pero frente a mercados incompletos y poco profundos, es mucho mejor que la alternativa.
Dicho esto, que son los pilares que tiene un programa de estabilización; porque, además, ustedes no le pueden pedir a un gobierno liberal que tengo una visión no liberal de los programas. O sea, yo no tengo, eso de que hay que estar calibrando precios y cocinando precios y determinar quién gana, quién pierde. Eso no está en nuestra esencia, eso no está en nuestra naturaleza. Es más, de hecho, nosotros cuando hablamos de RIGI y de Súper RIGI, lo que decimos es no es que el RIGI y el Súper RIGI van a converger a la economía. No, la economía va a converger al RIGI y al Súper RIGI, porque nuestra intención es seguir bajando impuestos, es seguir sacándole restricciones a la economía, es seguir haciendo la economía más libre y lo más abierta posible. Entonces, ese es el otro criterio.
No estoy haciendo un cuestionamiento a otros economistas que tienen una visión distinta. Lo único que digo es, nosotros somos liberales y actuamos como liberales. Es decir, sería bastante contraintuitivo, pedirle a un liberal que actúe como un heterodoxo. Es lo que a mí me parece.
Y, entonces ahora sí, también quiero ir sobre el rol de la tasa de interés. Para nosotros, el eje central de la macroeconomía, el eje de la discusión central de la macroeconomía, es la tasa interés. Nosotros tenemos una visión de la tasa interés, que tampoco es la convencional entre los economistas. Nosotros no adherimos a esa definición de la tasa interesa como el precio del dinero. Para nosotros la tasa interés es un mecanismo de coordinación de la tasa intertemporal. La tasa interesa existe porque existe el tiempo, no porque existe el dinero. Eso es una diferencia no trivial. Para nosotros, la tasa interesa es el cociente entre los precios presentes y los precios futuros.
Entonces, cuando uno tiene una concepción distinta sobre el funcionamiento de la economía eso tampoco es trivial. Primero porque todo el core central, de si quiero entender el crecimiento y quiero entender el empleo y quiero entender los salarios y el bienestar de la gente. El rol central está en... Ok, ¿cómo funciona el proceso de crecimiento? El proceso de crecimiento funciona básicamente acumulando capital físico, acumulando capital humano, con progreso tecnológico y con espíritu empresarial. Es decir, sin empresarios no hay nada. Es decir, si no está el tipo que emprende y se pone el casco y se va a la trinchera, no hay nada. Sin empresarios, no hay nada. Cualquier experimento que se intentó hacer desde el Estado ha fracasado. Hay cerca de 50 fracasos muy claros de eso. Es decir, los que tienen la capacidad de crear y llevar adelante este proceso son los empresarios.
Y, en ese sentido, resulta no trivial el mecanismo por el cual yo tengo inversión. Y la inversión, necesita estar financiado por ahorro. Entonces, una parte muy importante es haber corrido al Tesoro del mercado de financiamiento y correr al Banco Central. Eso implicó poner en la calle, devolverle a los argentinos 15 puntos del PBI. De hecho, uno dice cómo es que, digamos, o sea, sacaron a más de 14 millones de personas de la pobreza. Y porque entre lo que se achicó de déficit más 2.5, en realidad, 2.7 de caída de impuestos, más la eliminación del cuasifiscal, se les devolvió a los argentinos de bien 100.000 millones de dólares. Por eso, la pobreza en la frecuencia mensual pasó de 57 a 29.
No solo eso, sino que, además, entonces, fíjense la importancia que tiene el mercado de capitales como mecanismo de coordinación intertemporal. Es decir, como un mecanismo que canaliza el ahorro hacia la inversión. Y en esa situación, en la cual ahorro e inversión se coordinan… el core central es la tasa de interés. Y, en ese sentido, en la medida que uno baja la tasa de interés, ya sea, o porque aumenta la ahorro, o porque baja el Riesgo País, o porque baja la inflación, o porque baja la volatilidad, la contracara de eso es que ustedes pueden invertir, porque baja el costo del capital. Entonces, hace que cada vez más proyectos, cada vez haya más posibilidades que distintos proyectos que tienen determinados retornos sean viables. Y en la medida que esos retornos exceden a la tasa de interés, ustedes van a poder crear valor y en la medida que crean valor van a estar invirtiendo. Cuando ustedes invierten acumulan capital, el stock de capital per capital sube, y eso lo que hace es que no solo estén produciendo más, sino que además los salarios son más altos.
Además, nosotros también trabajamos con el capital humano. Nosotros hemos cambiado la lógica de la política social en Argentina. Pasamos de la política social que le regalaba el pescado a la gente a enseñarle a pescar. De hecho, el propio Ministerio de Capital Humano, que ahora integra todo el proceso de las personas, ¿no?, de lo que tiene que ver con niñez y familia, de lo que tienen que ver con salud, con educación, ¿sí?, y con entrar al mercado de trabajo, y cómo reentrenarse, y cómo reeducarse. Es decir, estamos contribuyendo a que aquellos que quedaron postergados del sistema puedan tener herramientas para poder salir por ellos mismos.
Y, el otro pilar también del crecimiento es la apertura. Acabamos, después de estar 25 años lidiando con el acuerdo con la Unión Europea, salió en este Gobierno. Avanzamos en un acuerdo comercial con Estados Unidos que es la primera etapa para ir hacia un acuerdo de libre comercio y vamos haciendo acuerdos comerciales con cuanto lugar podemos, y de esa manera nosotros agrandamos el tamaño del mercado, eso potencia la división del trabajo y eso genera más productividad, más empleo y, sobre todo las cosas, más salarios, mayor bienestar.
Por lo tanto, para nosotros, ustedes lo que van a notar es que siempre vamos a estar pivoteando sobre cuestiones que tienen que ver con la tasa de interés. Y parte de esto era reconstruir la situación inicial. Es decir, nosotros cuando llegamos estábamos al borde de la peor crisis de la historia argentina. Básicamente, teníamos un desequilibrio monetario, que era el doble de la previa del Rodrigazo, digamos, la crisis de 1975 en el gobierno de María Estela Martínez de Perón, más conocida como Isabel Perón, y básicamente esa situación lo que llevó fue a sextuplicar la tasa de inflación. Bueno, nosotros enfrentábamos el doble. Por lo tanto, eso podría haber implicado multiplicar por 12 la tasa de inflación que estábamos recibiendo.
Pero, no solo eso, sino que además teníamos cuatro bases monetarias venciendo en un día. Es decir, que podríamos haber quintuplicado la cantidad de dinero en un día, eso inexorablemente hubiera terminado también en un desastre. Y, además, teníamos cerca de diez, el equivalente a diez bases monetarias, venciendo en el lapso de menos de tres meses de deuda en pesos. Sin embargo, nosotros decidimos honrar los compromisos. Es decir, ni defaulteamos ni hicimos un Plan Bonex ni reperfilamos. Nosotros hicimos el eje central de nuestro programa basado en el respeto de la propiedad privada. Y eso, digamos, para construir reputación hacia adelante y para generar crecimiento, no es trivial.
Al mismo tiempo, tuvimos que enfrentar el problema de las SIRA, que eran cerca de 50.000 millones de dólares, teníamos reservas internacionales negativas por 12.000 millones de dólares, y encima teníamos indicadores sociales muchísimos peores que los que había durante el 2001. Entonces, ese fue el cuadro que nosotros nos encontramos. Una situación de desequilibrio monetario peor que el que teníamos previo al Rodrigazo, un balance del Banco Central mucho más deteriorado que el que tenía Alfonsín, previo a la Hiper del '89, y teníamos indicadores sociales peores que los del 2001.
No voy a seguir el discurso, voy a seguir así, de una. Y… en ese contexto, es como asumimos. Lo primero que había que terminar era con el déficit fiscal. ¿Por qué? Porque básicamente el déficit fiscal, si ustedes miran la historia de Argentina en los 123 años previos a que nosotros lleguemos al gobierno, hubo en Argentina 22 crisis. De esas 22 crisis, 20 tienen origen fiscal. Y el déficit fiscal oscilaba entre alto y obscenamente alto. En el caso del Rodrigazo estalló con 14 puntos de déficit fiscal en término de PBI. En el caso de la tablita, en el 81, estalló con 11. La hiperinflación de Alfonsín fue con 8, la convertibilidad con 7. Nosotros recibimos 15.
Y lo primero que había que hacer era atacar el problema del Tesoro. Yo recuerdo que cuando iba en la campaña con la motosierra, decían que eran una locura la motosierra. Y que era imposible que pudiéramos poner los números fiscales en orden dentro del mandato, y nuestro objetivo era terminar el primer año con el equilibrio fiscal. Pero, gracias a ese equipo maravilloso que lidera 'Toto' Caputo, pusimos las cuentas en orden en el primer mes. Es decir, a partir de enero del 24, empezamos a tener equilibrio fiscal, decían que iba a ser transitorio, que no lo íbamos a poder sostener… hoy llevamos casi 30 meses de gobierno y seguimos con equilibrio fiscal.
Es decir, el equilibrio fiscal se convirtió en una política de Estado. El año pasado, en diciembre, en extraordinarias, logramos meter la Ley de Presupuesto con déficit cero. Para nosotros, el déficit cero es una política de Estado. Es decir, es nuestra declaración al mundo que vamos a honrar los compromisos, que hemos dejado atrás ese defaulteador serial que ha sido Argentina a lo largo de la historia, porque estamos comprometidos con hacer Argentina grande nuevamente.
Sin embargo, eso no era suficiente, porque básicamente era solamente un tercio del problema. Es decir, el problema más grande lo teníamos en el Banco Central con la emisión en endógena fruto de los pasivos remunerados. Los pasivos remunerados no cayeron ahí como… no sé, una maldición sobre el Banco Central. El origen de los pasivos remunerados es el fisco, donde básicamente el fisco hacía déficit fiscal, lo financiaba con emisión monetaria y lo esterilizaba el Banco Central, y eso lo que hacía era que esa deuda estuviera en el Banco Central y se reprodujera endógenamente. Y eso estaba básicamente en poder de los bancos. Y la contracara era que el crédito al sector privado no financiero era cerca de tres puntos del PBI. Entonces, la otra parte era arreglar el problema del Banco Central porque podíamos estar arreglando el problema del fisco, pero eso no terminaba con el problema de la emisión de dinero, porque estaba la emisión endógena. Y es así que, en una enorme tarea del presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y su equipo más, el equipo de Pablo Quirno, empezaron a sanear el balance del Banco Central. Y en seis meses terminaron con el déficit cuasi fiscal, hoy Argentina no tiene déficit cuasi fiscal. Es decir, hemos apagado a mitad del año 24 todos los mecanismos de impulso de emisión monetaria. Nosotros estamos convencidos que la inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario, generado por un exceso de oferta de dinero, que puede ser o porque subió la oferta o porque cayó la demanda o porque ocurren las dos cosas a la vez, que hacen que el poder adquisitivo de la moneda caiga y que todos los precios expresados en moneda propia suban.
Por lo tanto, y también en eso hemos sido exitosos, porque básicamente no solo logramos que cuando la deuda consolidada que cuando nosotros asumimos a hoy, lleva una caída de 10 mil millones de dólares. La realidad es que la caída es mucho más alta, porque hay una porción de la deuda que es indexada por CER. Y esa deuda indexada por CER, si nosotros sostenemos un programa exitoso y la moneda se aprecia, eso significa que la deuda en dólares sube. Ahora, ¿cuál es el punto? El punto es que, si nosotros limpiamos ese efecto, la caída no es de 10 mil millones de dólares, sino que es de 45 mil millones de dólares porque el efecto de la deuda indexada son 35 mil millones de dólares.
Pero no solo eso, la tasa de inflación que venía viajando al 1,5% diario, que la inflación mayorista había tocado el 54%, cuando uno toma todo el tamaño del desequilibrio monetario, la tasa de inflación podría haberse espiralizado a niveles del 15.000 y 17.000 por ciento. Y haber cortado de cuajo con la emisión, porque cortamos el déficit y porque empezamos a sanear el balance del Banco Central, eso lo que hizo fue que la tasa de inflación empezara a bajar de manera brusca. Proceso que duró de manera ininterrumpida hasta mayo del año pasado, momento en el cual ganamos las elecciones en la ciudad de Buenos Aires, elecciones que ganó Manuel Adorni, y luego de ese momento empezó un ataque feroz de la política contra el equilibrio fiscal, con cuarenta leyes tratando de romper el equilibrio fiscal.
Y, no solo eso, sumado a que tuvimos un resultado adverso en la provincia de Buenos Aires en las distritales, que después, magistralmente, mi hoy Ministro del Interior, Diego Santilli, lo revirtió en 15 puntos y le pudimos ganar a todo el peronismo junto en la provincia de Buenos Aires…, bueno, eso generó una situación donde…, bueno, no solo ganamos la provincia de Buenos Aires en las generales, ganamos el país y le sacamos 17 puntos de diferencia al kirchnerismo. Salimos 41 a 24, ¿no? Pequeño detalle no menor.
Y, en ese contexto, donde hubo tanta volatilidad y tanto riesgo político, lo que pasó es que los agentes salieron de los activos argentinos. Salir de los activos argentinos implica que el precio de esos activos cae, implica que el Riesgo País sube, por ende la tasa de interés sube, eso genera una caída de la demanda de dinero, esa caída de la demanda de dinero genera un salto en la tasa de inflación, eso genera mayores tasas de interés nominales y eso impactó muy fuertemente sobre el capital de trabajo de la economía, y una economía que venía expandiéndose en el primer semestre…, el primer trimestre era el seis y el inicio del segundo trimestre al ocho se frenó en seco.
El año terminó cuatro y medio arriba. Si lo toman en el desestacionalizado diciembre- diciembre, terminó tres y medio arriba. Esto quiere decir que igual a pesar de ese tremendo shock, que fue por el equivalente al 50% de meros, algo que no pasó nunca a la historia argentina, es decir, 41.000 millones de dólares. Pero si nosotros no hubiéramos limpiado las LEFIs, después de la salida del cepo, más la suba de encajes, el tamaño del ataque asciende a 70 mil millones de dólares. Quisiera saber, que alguien me cuente, si hay algún registro en la historia de Argentina de semejante tamaño de ataque que no hayamos terminado volando por los aires.
De hecho, la propia situación que está atravesando el mundo en este momento, nos encuentra como el país mejor posicionado frente a esta crisis, porque somos el único país, por ejemplo, del G20 con equilibrio fiscal y superávit energético. Entonces, esta situación que en cualquier otro momento de la historia hubiera generado un descalabro, hoy nos tiene acumulando dólares de manera bestial. Esto no es menor, porque estamos frente a dos shocks muy, muy negativos y, sin embargo, la economía resistió y los datos que tienen que ver con marzo y abril empiezan a mostrar señales de recuperación. Es más, el último dato de inflación ya mostró una caída frente al mes anterior y con lo que tiene que ver respecto al próximo dato, va a seguir mostrando una caída. Por lo tanto, estamos entrando en un sendero donde la tasa de inflación sigue cayendo y la economía empieza a expandirse.
Por lo tanto, esto no quiere decir que sea un movimiento rectilíneo-uniforme, o sea, no es algo de…, la vida tiene dificultades. El tema es mantener el norte y seguir avanzando hacia ahí. Y eso es lo que estamos haciendo nosotros, y ese es nuestro compromiso. Si a eso le sumamos entonces: equilibrio fiscal, control monetario, cada vez mayor apertura en el mercado de cambios, si a eso le sumamos lo que estamos haciendo, por ejemplo, desde el Ministerio de Desregulación. Nosotros, desde que asumimos, hicimos más de 15.000 desregulaciones, que serían como una suerte de reformas estructurales. Hemos logrado en muy poco tiempo, desde que ganamos las elecciones, reformas que nunca se habían dado en Argentina.
Por ejemplo, no sólo que en las extraordinarias que tomaron lugar entre la mitad de diciembre, bueno, ni siquiera la mitad porque teníamos las fiestas, además, pero…, y lo que fue el mes de febrero… Tomemos magnitud de lo que se hizo. No solo sacamos el Presupuesto con equilibrio fiscal, sino que además sacamos la Ley de Modernización Laboral. Es increíble porque algunos dicen 'No, bueno, es una cuestión cosmética'. Primero que en 50 años nadie lo pudo hacer. No solo eso, sino que además ya son 219 artículos, lo cual lejos de ser una cuestión meramente cosmética. Firmamos el acuerdo con la Unión Europea, donde ya empezamos a ver los frutos de eso. Sacamos también la Ley de Inocencia fiscal. Parece una cuestión menor la Ley de Inocencia Fiscal, pero, frente al fisco, todos éramos culpables hasta que demostráramos lo contrario. Y logramos revertir esa atrocidad inconstitucional para que volvamos a ser todos inocentes hasta que se pruebe lo contrario. Es decir, es una ganancia de libertad enorme que todavía no tenemos conciencia plena de lo que esto implica.
Pero no solo eso, también modificamos la Ley de Glaciares, y eso va a poder permitir que Argentina tenga muchísimas inversiones. Y es importante el tema de la desregulación. Ustedes… Básicamente, cuando reciben la agresión del Estado, la agresión del Estado toma… no voy a usar el canal violento obvio, ¿no? Ocurre de dos maneras. Uno de los mecanismos es con los impuestos. Es decir, eso es un robo, se lo están quitando de la propiedad, y nuestro compromiso es seguir achicando el Estado. De hecho, hoy, el Estado nacional pesa menos de 15 puntos del PBI. Y si sacamos el efecto de lo que hizo en términos de jubilaciones la presidiaria, estamos en los niveles más bajos de gasto público nacional en términos de PBI. Es decir, le estamos devolviendo libertad a la gente.
El otro ataque que ustedes pueden tener por parte del Estado, que también es un ataque a la propiedad privada, son las regulaciones. Lo hago con algo muy simple. O le pongo ejemplos concretos. La Ley de Alquileres que se votó, por ejemplo, en el gobierno del Presidente Macri. O sea, a ustedes, una Ley de Alquileres es un ataque al derecho de propiedad. Supongan que ustedes tienen un edificio que se dedica a arrendar departamentos. Bueno, si viene alguien y les toca el precio, le pone una regulación sobre cómo determinar los precios, eso es un avance contra la propiedad privada. La consecuencia natural de avanzar contra la propiedad privada, que además se hace buscando perjudicar al propietario, la consecuencia natural es obvia, se van a retraer las cantidades, el precio en el mercado informal va a ser mucho más alto, ¿y a quién va a terminar perjudicando? A los más vulnerables. Porque ese precio más alto lo pueden pagar ¿quiénes? Los que están mejor. Sin embargo, nosotros desregulamos, sacamos la Ley de Alquileres, se duplicó la oferta y el precio del alquiler, en términos reales, bajó 30%. Vaya que eso sí es ayudar a los más vulnerables.
Pero no solo eso; otra aberración, también que tuvo transcurso, por ejemplo, en el gobierno del Presidente Macri, que fue la ley de góndolas. Eso es una suerte de control de precios incluidos, es meterse en cómo asigna la propiedad, el dueño del supermercado. Bueno, ¿eso cómo termina? Cuando esa herramienta la usaron los kirchneristas, recordarán que iban con pecheras, e iban midiendo las góndolas y sancionando. ¿Cómo terminó eso? Con escasez.
Otra aberración también, pero esta viene, si no me equivoco, del gobierno de Illia, que era la Ley de Abastecimiento. Es decir, a ustedes les ponían un control de precios cuando aparecían la escasez, resultado natural de los controles de precios. Entonces, les ponían una ley que, si ustedes no producían, los forzaban a producir o le quitaban la propiedad. Bueno, todas esas cosas eran trabas que estaban reprimiendo la economía argentina. La contracara de todo esto, de hacer estas desregulaciones, es que ustedes liberan rendimientos crecientes.
Cuando ustedes miran los hechos estilizados del crecimiento a nivel mundial, el crecimiento económico está caracterizado por los rendimientos crecientes. Concretamente desde el año 1800 a hoy, la población creció 10 veces y el producto per cápita 15. Es decir, que subió más que proporcionalmente. Eso se llama rendimientos crecientes. Cuando ustedes regulan y tratan de asimilarlo a una empresa competitiva, lo que hacen es matar los rendimientos crecientes. Y entonces, cuando ustedes aplican esas regulaciones, la contracara natural es que al matar los rendimientos crecientes se quedan sin crecimiento económico. Por lo tanto, nosotros, cuando liberamos, desregulamos, la consecuencia natural es que liberamos rendimientos crecientes, que no es ni más ni menos que la idea de la fábrica de alfileres de Adam Smith.
Y, de hecho, ¿cuál decía, Adam Smith, que era el límite de la división del trabajo, es decir, de los rendimientos crecientes? El tamaño de mercado. Si además ustedes abren la economía y liberan rendimientos crecientes, Argentina está frente a una posibilidad de crecimiento enorme. Si a eso le sumamos el rol que tiene el sector de petróleo, el sector que tiene el gas, lo que tiene para dar la minería, lo que tiene para dar el campo, y si a eso le sumamos nuestro capital humano para avanzar en temas de economía del conocimiento… estamos a las puertas de un milagro. Es decir, si nosotros logramos sostener este camino, vamos a lograr lo que siempre soñamos: que es hacer Argentina grande nuevamente.
Muchísimas gracias a todos, que las fuerzas del cielo los acompañen, que Dios los bendiga y viva la libertad, carajo.