«Marruecos condena estos ataques y considera que son inaceptables y que han causado numerosas víctimas», insistió. El ministro consideró que el Sahel atraviesa una fase «muy crítica» de su historia y, en este sentido, advirtió de una «clara connivencia entre el separatismo y el terrorismo», que requiere una intervención por parte de los actores directamente concernidos, tanto a nivel regional como internacional.
«Es fundamental que podamos emprender dinámicas inversas, centradas en la estabilidad y el respeto de las elecciones de la población, en las que las relaciones se basen en la cooperación y no en el chantaje y la intimidación», concluyó.