08/11/2026 | News release | Archived content
MALÉ, Maldivas - «Lo que me preocupa del futuro es que todo se está volviendo cada vez menos accesible», declaró Aishath Shaima Shihab, una joven de 20 años de las Maldivas. «El alquiler está subiendo, al igual que el costo de los alimentos y los productos de higiene. En este momento apenas puedo mantenerme a mí misma, así que formar una familia no es una posibilidad a mi alcance».
Las Maldivas, un país formado por más de 180 islas habitadas, ha experimentado rápidos cambios demográficos en los últimos 40 años. La urbanización, el crecimiento demográfico, el envejecimiento y la migración han influido en los patrones de consumo, los mercados laborales y la distribución de los ingresos.
Además, estos factores están complicando el acceso a la salud, la educación y la vivienda; cuestiones que, según un nuevo estudio del UNFPA, son cruciales para las y los jóvenes de hoy a la hora de decidir si iniciar una relación y tener hijos. Las limitaciones económicas y de vivienda fueron los obstáculos más mencionados para formar una pareja, en tanto que la seguridad económica es el requisito principal no sólo para iniciar una relación sino también para tener hijos.
«En este momento apenas puedo mantenerme a mí misma, así que formar una familia no es una posibilidad a mi alcance» - Aishath
«Aunque quisiera sentar cabeza, la situación actual en las Maldivas me obliga a posponer esos planes», afirmó Masha, una camarera, al UNFPA, el Fondo de Población de las Naciones Unidas, la agencia de la ONU para la salud sexual y reproductiva.
Aishath Shaima Shihab, de 20 años, es una pasante de las Maldivas. © UNFPA MaldivasCon una tasa de natalidad en constante descenso, las Maldivas están pasando de ser un país predominantemente joven a uno de población de mediana edad. La tasa de fecundidad total bajó de 2,8 en 2020 a 1,7 en 2022, lo que marca un cambio significativo en las tendencias demográficas. A muchas personas jóvenes, el aumento del costo de vida y la disminución del número de viviendas disponibles las obligan a decidir cuáles metas en la vida pueden permitirse priorizar.
«En el pasado, los niños se criaban con el apoyo de la familia extensa», afirmó Asha Hussein, fundadora de una organización local que brinda apoyo a parejas, familias y mujeres que enfrentan dificultades de fecundidad. «Hoy en día, muchas personas deben criar a sus hijos en espacios pequeños y reducidos, a menudo en el área metropolitana de Malé, lejos de ese apoyo».
A medida que las generaciones más jóvenes se mudan a la capital en busca de mejores oportunidades, se va reduciendo la población de las islas más pequeñas de las Maldivas. Cada año llegan hasta 6.000 personas a Malé, pero más del 70 % de sus islas habitadas tienen menos de 1.000 residentes, lo que equivale a una despoblación de seis islas cada año.
«Incluso viviendo aquí, en mi isla natal, sigue siendo difícil encontrar trabajo», comentó Nashath, quien acaba de graduarse de la escuela secundaria. «Los empleadores suelen dar prioridad a los candidatos con experiencia o con certificaciones relevantes, incluso para puestos de nivel inicial», coincidió Arzaan. «Esto obliga a muchas personas a comenzar sus carreras en campos no relacionados, solo para adquirir experiencia».
El número de mujeres que cursan estudios superiores en las Maldivas ha crecido significativamente y supera al de los hombres. Aunque esto brinda a las jóvenes mejores opciones económicas y sociales, a muchas graduadas sólo se les ofrecen trabajos informales o de cuidados, mientras que los beneficios de la seguridad social, como las pensiones, están disponibles principalmente para quienes tienen un empleo formal.
«Hoy en día, quienes terminan la escuela buscan seguir con la educación superior y conseguir trabajos bien remunerados», explicó Raifa, de 18 años, quien terminó recientemente la educación secundaria. «No obstante, es poco probable lograr ese estilo de vida en [esta] isla».
Los datos más recientes de las Maldivas muestran que el 48 % de las mujeres tienen trabajo, pero representan apenas el 3 % de las personas empleadas en el sector turístico, que es el principal del país. La estructura de la industria no permite los desplazamientos diarios entre los complejos turísticos y los hogares familiares, por lo que las y los empleados pueden pasar días, semanas y, a veces, meses lejos de casa.
«El modelo de 'una isla, un resort' ha sido fundamental para el turismo de las Maldivas desde sus inicios, pero no existen servicios de cuidado infantil ni condiciones de vida familiar en las viviendas destinadas al personal en las instalaciones», explicó Ayesha Noorain Janah, quien dirige la Fundación Kandoofa, una organización benéfica local centrada en la juventud y las mujeres.
«Esto significa que cuando las jóvenes entran en el sector y forman una familia, a menudo se ven obligadas a renunciar a su trabajo después de dar a luz».
Actualmente, alrededor del 40 % de las jóvenes en las Maldivas no trabajan, ni estudian, ni reciben capacitación; para las niñas, estas restricciones de movilidad solo representan obstáculos adicionales para alcanzar sus metas en la vida.
«Es esencial crear un ambiente laboral que sea favorable para la familia», afirmó Shadiya Ibrahim, jefa de la oficina del UNFPA en las Maldivas. Para dar cabida a jóvenes ambiciosos y con estudios, que deseen tanto desarrollar una carrera en la industria dominante del país como formar una familia, se podría animar a los centros turísticos a garantizar que «haya oportunidades laborales accesibles cerca de las islas de origen, así como formas convenientes de regresar en los días libres», explicó.
«Cuando las jóvenes entran en el sector turístico y forman una familia, a menudo se ven obligadas a renunciar a su trabajo después de dar a luz» - Sra. Ibrahim
También se podrían crear sistemas que permitan un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personal. «En futuros proyectos de desarrollo de centros turísticos, se podrían implementar alojamientos integrados, servicios de cuidado infantil y políticas de rotación de turnos más flexibles», agregó la Sra. Ibrahim.
Al igual que en otros pequeños países asiáticos y estados insulares en desarrollo, se necesitan políticas sociales y económicas innovadoras que impulsen el desarrollo sostenible para todas las generaciones. El UNFPA lidera los esfuerzos para brindar servicios integrales de salud reproductiva y dotar a las y los jóvenes de Maldivas de aptitudes esenciales para la vida, preparándolos para el mundo laboral, la vida adulta y para que puedan tomar las decisiones que deseen para alcanzar sus metas.
«La juventud es el futuro de una nación, por lo que es vital eliminar los desafíos que enfrentan en sus vidas», afirmó la Sra. Ibrahim.
Al abogar por la inclusión de las y los jóvenes en los procesos de toma de decisiones y en los asuntos que los afectan, el UNFPA busca crear sociedades que sean más solidarias y propicias para su desarrollo.