Prime Minister's Office of Spain

06/22/2026 | Press release | Distributed by Public on 06/23/2026 04:46

Intervención del presidente del Gobierno en encuentro sobre Políticas de Apoyo a la Discapacidad y la Dependencia

IMSERSO, Madrid (España)

INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, PEDRO SÁNCHEZ

Muchas gracias a los medios de comunicación por atender esta comparecencia previa al Consejo de Ministros, quizá un poco inédita, pero creo que estamos en un momento de celebración, un día muy importante para la consolidación de derechos sociales y por tanto, de libertades en nuestro país.

Quisiera, en primer lugar, agradecer el trabajo al ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, a Pablo, por supuesto a la Secretaria de Estado de Derechos Sociales, a la directora general del IMSERSO y, en fin, al presidente del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad, CERMI, al presidente de la Plataforma de Mayores y Pensionistas….

Bueno, autoridades, señoras y señores. Buenos días a todos y a todas. Todos, antes o después necesitamos que alguien nos cuide. Hoy hemos tenido una conversación con personas con alguna de las discapacidades, pero por supuesto también con cuidadores, fundamentalmente con cuidadoras de esas personas con discapacidad.

Es una de las pocas certezas que tenemos en la vida, ya sea por el paso de los años, por una enfermedad o por un accidente, por cualquier circunstancia sobrevenida. Mas tarde o temprano todos seremos cuidadores o todos seremos también cuidados. Y, por tanto, sostener la vida a través del cuidado creo que es uno de los compromisos más importantes de una sociedad.

Antes se comentaba que con el anuncio que vamos a hacer hoy en esta sede del IMSERSO, estamos haciendo de nuestro país un país mejor y, sin duda alguna, también una democracia mejor. Por tanto, creo que esta es una de las principales responsabilidades de cualquier ejecutivo, sin duda alguna de este gobierno comprometido con los avances sociales.

Y no podría haber un lugar más apropiado que este que la sede del IMSERSO, una institución que, si algo simboliza a lo largo de todos sus años de vida, es el compromiso de España con quienes más apoyo necesitan y que, por cierto, ha sido clave -directora- para convertir los cuidados en una responsabilidad colectiva -creo que es importante también subrayarlo- y no exclusivamente familiar.

Eso se comprende con toda claridad en reuniones como las que hemos mantenido con familiares como Alejandra, con personas con necesidades de apoyo como Laura, como Noelia, como Isabella, y con líderes institucionales que luchan a diario por mejorar la realidad, la vida de todas estas personas. Porque detrás de cada persona hay también un familiar que madruga, una hija que pide una reducción de jornada -como antes se nos ha comentado-, un cónyuge que abandona su carrera para cuidar al amor de su vida. Y todos ellos, sobre todo todas ellas, comparten algo fundamental y es la necesidad de apoyo, de acompañamiento y de dignidad. Hemos hablado también en esta breve conversación sobre la dignificación de las condiciones de vida.

En fin, el gobierno de coalición siempre ha entendido esta realidad. Lo hicimos -también hemos hecho referencia a ello- con la modificación del artículo 49 de la Constitución, que explica de alguna manera también el anuncio que hoy vamos a hacer; una medida que se va a aprobar vía Real Decreto ley en el Consejo de Ministros del día de hoy.

Porque, en definitiva, en última instancia, la grandeza de una sociedad no se mide por los rascacielos o las cuentas de resultados de las grandes empresas. Se mide por cómo cuida a quienes más necesitan y, por tanto, por cómo apoya al que así lo requiere. Por eso, cuando una administración también progresista impulsó uno de los mayores avances de nuestro Estado del bienestar, reconociendo ese 4.º pilar del Estado del Bienestar en el Sistema para la Autonomía y la Atención a la Dependencia.

Un nuevo pilar de protección social, un pilar que nació con un objetivo claro que era garantizar que cualquier persona en situación de dependencia pudiera recibir una atención adecuada con independencia de donde viviera antes -por cierto, hemos hablado también de la realidad del medio rural, no solamente del medio urbano-, de cuánto ganará o de los recursos, por tanto, de la familia.

Por eso fue este Ejecutivo, este gobierno, el que asumió una tarea importante de reconstruir y de fortalecer un sistema que durante años fue prácticamente desmantelado y abandonado como consecuencia de la crisis financiera y la respuesta equivocada que se le dio a esa crisis financiera en forma de austeridad, tanto por parte de Europa como por parte de España.

No ha sido un camino fácil -antes lo recordaba-. En 2018 partíamos de una base muy insuficiente en lo que es la financiación del Sistema Nacional de Dependencia. Entre 2012 y 2020 la aportación de la Administración General del Estado permaneció estancada en mínimos históricos y, desde entonces, lo que hemos hecho año a año ha sido triplicar la inversión de la Administración General en Dependencia, pasando de los poco más de 1.300 millones de euros a los casi 3.800 millones de euros en el año 2025, repito, de 1.300 millones de euros a 3.800 millones de euros en el año 2025.

En todo caso, no estoy aquí para hablar únicamente de cifras, porque me gustaría sobre todo trasladar a la ciudadanía algo muy importante, muy relevante, y es que este año vamos a culminar una de las mayores transformaciones del Sistema de Dependencia desde su creación allá en el año 2006, celebrando precisamente ese 20 aniversario.

Hoy en el Consejo de Ministros y Ministras vamos a dar un paso decisivo para consolidar un sistema mucho más fuerte, más humano y, por tanto, más justo. Un sistema que no deje a nadie atrás cuando más necesita el apoyo del conjunto de la sociedad. Por eso, hoy el Consejo de Ministros y Ministras que vamos a celebrar en escasos minutos, va a aprobar un Real decreto ley con la mayor inversión en Dependencia de nuestra historia democrática. Estamos hablando, en concreto, de 2.218 millones de euros extra para cuidar más y mejor a quienes más lo necesitan. Una inversión, por tanto, que casi multiplica por cinco la financiación estatal desde nuestra llegada al Ejecutivo, y que nos va a permitir cumplir con uno de los grandes compromisos de esta legislatura -que manifesté en mi discurso de investidura ante las Cortes Generales- y es que la Administración General del Estado financie el 50% del Sistema de Dependencia, elevando su aportación hasta superar los 7.200 millones de euros en el año 2027. 7.200 millones de euros en el año 2027.

Este Real Decreto Ley aumenta las cuantías mínimas que reciben las Comunidades autónomas, que, como saben, son competentes en la materia, por lo que las personas con grado II de dependencia, esas que no pueden vivir de forma autónoma pero tampoco necesitan atención permanente, van a contar con el doble de financiación para garantizar su atención. Y quienes tienen un grado III, la situación de mayor vulnerabilidad y necesidad, como conocen muy bien aquí en el IMSERSO, verán más que duplicado ese apoyo. Porque cuando la dependencia es mayor, evidentemente la respuesta de la sociedad como responsabilidad social que antes hemos reivindicado también debe serlo. Y todo ello manteniendo el grado III+ que aprobamos hace -verdad, ministro- menos de un año para personas con una situación de extrema dificultad, como por ejemplo los pacientes con la enfermedad ELA.

¿Todo ello qué nos va a permitir? Bueno, nos va a permitir mejorar las condiciones nada más y nada menos que de más de 1.600.000 personas, también sus familias, que actualmente dependen del sistema. Y con este impulso vamos a lograr tres objetivos que me parecen fundamentales y que, desde luego, por parte de los representantes de la sociedad civil, a los cuales agradezco sin duda alguna su interlocución institucional, han compartido con nosotros.

Primero lo que debemos hacer es reducir las listas de espera. Antes se comentaba, es probablemente el objetivo más importante que tenemos enfrente. Cuando una persona solicita ayuda, evidentemente el tiempo importa, y cuando una familia necesita apoyo, cada día cuenta. Ya hemos demostrado que es posible, desde el año 2020 hemos reducido las listas de espera en un 51%, pero continúa siendo insuficiente. Y ahora lo que queremos es seguir avanzando hasta que ningún ciudadano o ciudadana tenga que esperar más de lo razonable para recibir la atención que necesita. Por tanto, primera prioridad reducir las listas de espera.

Segundo, garantizar más y mejores cuidados; antes hemos hablado precisamente en la conversación sobre ello. Por qué esta inversión, si va a permitir algo, es precisamente aumentar la intensidad de la atención y reforzar los apoyos que reciben las personas dependientes. Lo más importante, evidentemente, no son las horas ni las cuantías, lo más importante es lo que significan esas horas: Más compañía para quien se siente solo o sola, más autonomía para quien la necesita y también más tranquilidad, más tranquilidad, más certezas para las familias que llevan años sosteniendo estos cuidados con mucho esfuerzo, con mucho sacrificio y sobre todo, con mucho cariño.

Y, finalmente, el tercer objetivo es dignificar -también hemos hablado de ello- las condiciones de quienes cuidan. Porque evidentemente detrás de este sistema, de este 4.º pilar del Estado del Bienestar, hay miles de profesionales que realizan una labor imprescindible, una labor -ellos lo saben mucho mejor que ninguno de los que estamos aquí- muy exigente; una labor profundamente humana y demasiadas veces invisible. Una labor que les honra y que -también quiero manifestar como presidente del Gobierno- que nos enorgullece como sociedad y, por tanto, creo que tenemos que ser claros.

Hablamos, además de un sector sostenido mayoritariamente por mujeres que durante demasiado tiempo han sufrido condiciones laborales muy precarias y, por tanto, esto tiene que cambiar. No podemos pedir cuidados de primera con condiciones laborales de segunda, y no hay nada más importante que las personas que cuidan de nuestros seres queridos. La importancia de su trabajo debe reflejarse en eso, en salarios dignos, en mejores condiciones laborales y en el reconocimiento social que merecen y del que a mí me gustaría hoy dar testimonio desde esta tribuna.

Señoras y señores, creo que hoy es uno de esos días que se recuerdan, que recuerdan por qué merece la pena dedicarse al servicio público. Creo que hoy es un día muy especial. Y, a quienes se preguntan por qué este Ejecutivo, este Gobierno, quiere continuar pese a todas las dificultades y a las piedras en el camino, yo les digo que la respuesta es esta, que la respuesta está aquí. Seguimos para esto, para mejorar la vida de la gente, seguimos para ampliar y consolidar derechos sociales, seguimos para construir una España más justa y mejor. Y eso es exactamente lo que hoy estamos celebrando aquí y lo que hoy vamos a aprobar en el Consejo de Ministros y Ministras. Porque hacer país y hacer más grande nuestra democracia es cuidar de quienes más necesitan de ese cuidado. Cuidar, en definitiva, de la dignidad de todos y de todas.

Nada más. Muchas gracias y enhorabuena a todos y a todas.

(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)

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