06/23/2026 | Press release | Distributed by Public on 06/23/2026 12:33
Ciudad de Panamá, 23 de junio de 2026
En el marco del 56° Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos, se realizó el evento paralelo "Bolivia: Protecting Representative Democracy from Violent Disorder", convocado por Estados Unidos, Bolivia y Argentina, con el objetivo de visibilizar el impacto humanitario y de derechos humanos provocado por los bloqueos de caminos en Bolivia, así como reafirmar el respaldo hemisférico al orden constitucional y a la democracia representativa.
El encuentro, desarrollado en el Hotel Intercontinental de Ciudad de Panamá, contó con la participación del Subsecretario de Estado de los Estados Unidos, Christopher Landau; el Ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Fernando H. Aramayo Carrasco; el Canciller de Argentina, Pablo Quirno; y el Presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. La moderación estuvo a cargo del Embajador Michael Kozak.
Durante su intervención, el Canciller Aramayo explicó que la crisis iniciada en mayo de 2026 no puede entenderse únicamente como una protesta social vinculada a demandas económicas o sectoriales, sino como un proceso que fue escalando hacia una amenaza directa a la estabilidad institucional, el abastecimiento de la población y el ejercicio efectivo de derechos fundamentales.
El Canciller destacó que el Gobierno del Presidente Rodrigo Paz Pereira priorizó el diálogo, impulsó acuerdos con distintos sectores sociales y adoptó medidas concretas para atender demandas legítimas. Sin embargo, advirtió que los bloqueos persistieron y se radicalizaron, incorporando demandas orientadas a forzar la renuncia del Presidente constitucionalmente electo.
En ese marco, Bolivia agradeció el apoyo expresado por diversos países del hemisferio y subrayó que la defensa de la democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos constituye una responsabilidad compartida de la comunidad interamericana.
Las delegaciones participantes coincidieron en la necesidad de rechazar toda acción violenta orientada a alterar el orden democrático, así como de defender la voluntad popular expresada en las urnas. Asimismo, destacaron la importancia de preservar el acceso de la población a alimentos, medicamentos, combustible, servicios de salud y otros bienes esenciales.
El Presidente de la CIDH recordó que la protesta pacífica es un derecho protegido por el sistema interamericano, pero remarcó que los hechos de violencia, los bloqueos prolongados que ponen en riesgo la vida de terceros y la afectación de servicios esenciales no están amparados por dicho derecho.
El evento permitió consolidar una base de apoyo político para futuras acciones en el marco de la OEA, incluyendo una declaración conjunta impulsada por Estados Unidos, Bolivia, Argentina y otros gobiernos aliados, orientada a respaldar la institucionalidad democrática boliviana y promover una respuesta hemisférica frente a los intentos de desestabilización.
Bolivia reafirmó su compromiso con el diálogo, la paz social, la democracia representativa, el Estado de derecho y la protección integral de los derechos humanos.